Rusia anuncia maniobras navales en el Atlántico, Ártico, Pacífico y Mediterráneo

El Kremlin acusa a Occidente de una “campaña de desinformación” en la crisis ucraniana para “encubrir sus propias intenciones”

Varias personas observan un buque de la armada rusa en Sebastopol
Varias personas observan un buque de la armada rusa en Sebastopol

Aquel mundo bipolar y en constante riesgo de un conflicto a gran escala tan temido durante la Guerra Fría parece resucitar en las portadas y cabeceras de los informativos de los últimos días. Las acusaciones vertidas por Estados Unidos contra Rusia y su convencimiento de que un ataque a Ucrania ordenado por Moscú comenzará de manera inminente chocan frontalmente contra las declaraciones de los representantes rusos, que denuncian una campaña de desinformación para “encubrir sus propias intenciones”.

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zajarova, se pronunció este jueves en esa línea. “Estamos convencidos de que el objetivo de esta campaña es crear una cobertura informativa para preparar sus propias provocaciones a gran escala, incluidas las de carácter militar, que pueden tener las consecuencias más trágicas para la seguridad regional y mundial”.

Las palabras de la portavoz van en sintonía con lo afirmado por el ministro ruso de Exteriores ruso, Sergui Lavrov, que el pasado martes, aseguró que su país no ha creado ni está creando una nueva situación de conflicto en torno a Ucrania.

Desde Washington aseguran que sus satélites han observado una gran movilización de las tropas rusas hacia sus fronteras con Ucrania, pudiendo haber desplazado desde final de año a más de 100.000 efectivos. Aunque Estados Unidos no ha puesto sobre la mesa la posibilidad de una guerra abierta con Moscú, sí ha prometido un paquete de sanciones sin precedentes. Medidas que se sumarían a las todavía vigentes desde la anexión de Crimea y el comienzo del conflicto del Donbás en primavera de 2014.

El presidente ruso, Vladimir Putin, ya alertó el pasado 30 de diciembre, tras su conversación con el presidente norteamericano, Joe Biden, de que estas medidas serían “un error colosal” y solo conducirían a una “completa ruptura” de las relaciones entre Rusia y Occidente. Aunque el jefe del Kremlin no se ha pronunciado aún sobre las hipotéticas nuevas medidas de castigo sigue esperando una respuesta oficial a su exigencia de que la OTAN no acepte a Ucrania como miembro de pleno derecho, dando una nueva oportunidad para llegar a un acuerdo con la Alianza.

En ese sentido, la portavoz rusa de Exteriores anunció la nueva reunión del ministro Lavrov con el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, que tiene lugar este viernes en Ginebra, aprovechando la gira del representante de la Casa Blanca por Europa. “Hay planes para discutir los dos proyectos de acuerdos presentados por Rusia el 15 de diciembre de 2021. El acuerdo entre la Federación de Rusia y Estados Unidos sobre garantías de seguridad y un acuerdo sobre garantías de seguridad para la Federación de Rusia y los estados miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte”, explicó la portavoz.

Mientras, el presidente de Ucrania, Vlodomir Zelenski, ha asegurado que la imposición de sanciones a Rusia “no disuadirán al Kremlin”, dudando de la efectividad de las mismas y ha exigido que se actúe ahora sancionando el gaseoducto Nord Stream 2. Según el mandatario ucraniano “la amenaza de sanciones” solo “podrían alentar a Putin” de manera negativa, ya que este “no entiende amenazas tan vagas”.

Entretanto, la Armada rusa anunció hoy maniobras a gran escala en todo el territorio nacional con la participación de más de 140 barcos y casi 10.000 soldados. “La Armada rusa realizará una serie de ejercicios en todas las zonas de responsabilidad de la flota”, informó el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado.

El jefe de la Armada, el almirante Nikolai Yevmenov, dirigirá en enero y febrero unos juegos navales en los que participarán también más de 60 aviones y un millar de equipos militares.

El objetivo de las maniobras es “la defensa de los intereses nacionales rusos en los mares” y también “la lucha contra las amenazas militares” para el país.

La nota precisa que los barcos y aviones rusos se ejercitarán tanto en las aguas territoriales como en las internacionales, y también se llevarán a cabo maniobras separadas desde el mar Mediterráneo al del Norte y Ojotsk, al Océano Pacífico y la parte nororiental del Atlántico.

Al respecto, seis grandes barcos de desembarco de las Flotas rusas del Norte y el Báltico ya han partido desde el puerto de Baltisk (enclave ruso de Kaliningrado) rumbo al Mediterráneo.