Patrushev, el posible sucesor de Putin, revela los planes de Rusia para Ucrania

En una entrevista, el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia asegura que si Suecia y Finlandia se suman a la OTAN “Moscú lo percibirá como una amenaza directa a su propia seguridad y se verá obligada a responder”

El secretario del Consejo de Seguridad de la Federación Rusa, Nikilai Patrushev
El secretario del Consejo de Seguridad de la Federación Rusa, Nikilai Patrushev FOTO: La Razón La Razón

El secretario del Consejo de Seguridad de la Federación Rusa, Nikolai Patrushev, uno de los hombres de máxima confianza de Vladimir Putin y posiblemente la persona que le relevaría al mando de Rusia, asegura que el Kremlin no se ha marcado plazos para concluir lo que Moscú denomina la “operación especial” en Ucrania. En una entrevista con el semanario ruso Argumenty i Fakty, Patrushev, que fue director del FSB -heredero del KGB- sostiene que en Ucrania “el nazismo debe ser erradicado al 100%, o asomará la cabeza en unos pocos años, y en una forma aún más fea”.

Asimismo, deja claro que “se cumplirán todos los objetivos fijados por el presidente de Rusia” y apela a que “la verdad, incluida la verdad histórica, está de nuestro lado”. El alto mando recurre a las palabras del general Skobelev, quien dijo una vez que “solo nuestro país puede permitirse el lujo de luchar por compasión. La compasión, la justicia, la dignidad son poderosas ideas unificadoras que siempre hemos puesto y pondremos a la vanguardia”.

Amigo íntimo de Putin y viejo compañero en los servicios secretos soviéticos, Patrushev culpa a los líderes ucranianos de la actual situación: “Si Ucrania hubiera permanecido independiente, y no estuviera gobernada por el régimen títere actual, obsesionado con la idea de unirse a la OTAN y la UE, hace mucho tiempo que habría expulsado a todos los espíritus malignos nazis”.

En su visión del conflicto, “Occidente necesita a Ucrania como contrapeso a Rusia, y también como campo de pruebas para la eliminación de armas obsoletas. Al alimentar las hostilidades, Estados Unidos está inyectando dinero en su complejo militar-industrial, nuevamente, como en las guerras del siglo XX, permaneciendo en el bando ganador”.

Preguntado por la palabra “desnazificación” usada por Putin al iniciar la invasión de Ucrania, dijo que tras la Segunda Guerra Mundial, la desnazificación significó no solo la desmilitarización de Alemania sino la derogación de las leyes del Tercer Reich contra la discriminación por motivos de raza, nacionalidad, idioma, religión y creencias políticas. “Nuestro país estableció tales objetivos en 1945, y estamos estableciendo los mismos objetivos ahora, liberando a Ucrania del neonazismo. Sin embargo, en aquel momento Inglaterra y Estados Unidos estaban con nosotros. Hoy, estos países han tomado una posición diferente, apoyando al nazismo y actuando agresivamente contra la mayoría de los países del mundo”.

Patrushev acusa a Estados Unidos y Reino Unido de provocar una “catástrofe” alimentaria al someterse “al gran capital” para crear “una crisis económica en el mundo, condenando a millones de personas en África, Asia y América Latina al hambre, limitando su acceso a cereales, fertilizantes y recursos energéticos. Con sus acciones están provocando desempleo y una catástrofe migratoria en Europa”.

Sobre el futuro de Ucrania, asegura que será decidido por los propios ucranianos, y niega cualquier espíritu revanchista: “Nuestro país nunca ha controlado el destino de los poderes soberanos. Al contrario, (...) apoyamos a Estados Unidos durante su guerra civil. Francia recibió asistencia en varias ocasiones. En el Congreso de Viena de 1815 no se permitió que fuera humillada y durante la Primera Guerra Mundial se salvó París en dos ocasiones. Fue la URSS la que no permitió que los británicos y los estadounidenses en 1945 dividieran Alemania en varios estados. Es bien conocido el papel decisivo de Moscú en la unificación de Alemania, al que se opusieron más los franceses y los británicos. Rusia desempeñó un papel igualmente importante en la historia del Estado polaco”.

Sobre la solicitud de Suecia y Finlandia para adherirse a la OTAN, afirma que aunque “Turquía y Croacia se oponen, creo que Helsinki y Estocolmo serán aceptados en el bloque porque Washington y Bruselas así lo han decidido”. A su juicio, la OTAN “no es un bloque militar defensivo, sino puramente ofensivo y agresivo, unirse a él implica la transferencia automática de una parte significativa de su soberanía a Washington. Si la infraestructura militar de la alianza se expande en el territorio de Finlandia y Suecia, Rusia lo percibirá como una amenaza directa a su propia seguridad y se verá obligada a responder”.