América

¿Fin del Kirchnerismo?

La Justicia acorrala a Cristina Kirchner, ¿jaque mate a la reina?

El futuro de la vicepresidenta argentina queda en suspense tras la condena a seis años de cárcel e inhabilitación perpetua. La exmandataria asegura que no será candidata a las presidenciales en 2023; en Argentina lo dudan

La vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernandez de Kirchner
La vicepresidenta de Argentina, Cristina Fernandez de Kirchner JUAN MABROMATA AFP

Tras dos décadas siendo la gran protagonista de la política argentina, Cristina Fernández Kirchner, vicepresidenta de Argentina, descartó esta semana presentarse a las elecciones presidenciales previstas el 22 de octubre de 2023. Apenas media hora después de que el Tribunal Oral Federal de Buenos Aires la declarase culpable de defraudación al Estado y fuese absuelta del delito de asociación ilícita, Kirchner comenzaba una emisión en directo en sus redes sociales: «No voy a ser candidata a nada, ni a senadora, ni a diputada ni a presidenta de la nación». La expresidenta argentina (2007-2015) aseguró que volverá «a la misma casa» de donde salió «un 25 de mayo de 2003 para acompañar» a su esposo, el expresidente Néstor Kirchner (2003-2010), fallecido en 2010. Kirchner ha sido condenada a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer un cargo público.

Pese a que puede presentarse a las elecciones a la espera de que la condena sea firme, la sentencia ha frenado, por el momento, las aspiraciones presidenciales de Cristina Kirchner. El anuncio sorprendió en Argentina. Si finalmente Kirchner mantiene su intención de no postularse para su tercer mandato, abrirá una incierta lucha para ser el candidato de la coalición gobernante. El presidente argentino, Alberto Fernández, cargó contra la sentencia: “Ha sido condenada una persona inocente”.

La sentencia del caso Vialidad supone el mayor jaque político a Kirchner desde sus comienzos en 1989 como diputada provincial de Buenos Aires. La ex senadora de 69 años es la figura política más popular del país sudamericano, una persona que polariza a los argentinos y defiende “las conquistas sociales” del peronismo. Pese a que Kirchner asegura que no será candidata, todavía hay mucha expectación en torno su futuro político. Arturo Laguado, catedrático de Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Sociales de Latinoamérica (CLACSON) en Buenos Aires, no descarta una candidatura de Kirchner a la Presidencia en las elecciones previstas el 22 de octubre de 2023: “La promesa de Kirchner de no presentarse puede caer en saco roto. Creo que ella tampoco sabe qué va a ocurrir”.

Al anunciar su paso atrás, Kirchner se dirigía a uno de sus más feroces enemigos, Héctor Magnetto, el primer ejecutivo del grupo propietario del diario “Clarín”: “No voy a ser candidata. Es una muy buena noticia para usted, Magnetto. El 10 de diciembre de 2023 [cuando termina su mandato en la Casa Rosada] no voy a tener fueros, no voy a ser vicepresidenta”.

Kirchner denuncia un “Estado paralelo y una mafia judicial”: “Así que le va a poder dar la orden a sus esbirros de la Casación y de la Corte Suprema que me metan presa. No es una condena por las leyes de la Constitución”. La líder peronista fue hallada culpable de adjudicar de forma irregular 51 obras viales en Santa Cruz, feudo del peronismo, al empresario Lázaro Báez. La trama provocó unas pérdidas al Estado argentino de “cerca de 1.000 millones de dólares”, denunció el fiscal del caso Diego Luciani.

“Me quieren presa o muerta”, aseguraba Kirchner, que dedicó gran parte de su discurso a intentar relacionar su condena con la filtración de un chat entre magistrados, fiscales, directivos de medios y políticos opositores para ocultar un lujoso viaje. La revelación agitó en la víspera la lectura del veredicto. Pese a la sentencia a seis años de cárcel, Kirchner no entrará en prisión protegida por sus fueros como vicepresidenta. Además, a la espera de posibles recursos, la sentencia no será ejecutada. Cuando se conozcan los fundamentos del veredicto, en febrero o marzo, es más que probable que la sentencia sea recurrida por la defensa de Kirchner. La Fiscalía pedía 12 años de prisión a Kirchner y va a recurrir la absolución de la vicepresidenta argentina por el delito de asociación ilícita.

Tras conocerse la sentencia, la primera mujer en convertirse en presidenta argentina denunciaba un uso político de este proceso y otras causas abiertas contra ella por corrupción: “Me condenan porque condenan un modelo de desarrollo económico”, se defendía desde su oficina del Congreso, su refugio político durante el juicio. Desde ahí hizo su alegato de defensa el pasado 23 de septiembre en el que aseguró que estaba ante “un pelotón de fusilamiento”.

Durante los últimos días del juicio, Kirchner sobrevivió a un intento de asesinato la noche del pasado 1 de septiembre. Un hombre de 35 años, Fernando Sabag Montiel, aprovechó que una multitud de simpatizantes apoyaba a Kirchner para acercarse a ella y apretar el gatillo de su pistola Bersa calibre 32. La investigación concluyó que existió un plan de un grupo ultraderechista, Los Copitos, y que el arma no se disparó porque Sabag no cargó bien su pistola.

“Me va a poder meter presa. Eso sí, siempre y cuando a algún empresario, a algunos caputos de la vida, no se les ocurra contratar a otras bandas de marginales y, antes del 10 de diciembre de 2023, me peguen un tiro”, denunciaba Kirchner. Argentina puede estar asomándose al fin del kirchnerismo, al adiós de la política más influyente de las últimas dos décadas en el país sudamericano. El catedrático remarca a LA RAZÓN que el anuncio de Kirchner de no presentarse a las elecciones ha dejado en suspense el futuro de la líder peronista y, por tanto, de la política argentina: “No sé si va a haber reacción popular. Está todo muy indeciso y es muy difícil prever qué va a pasar. El anuncio de Cristina de no ser candidata en 2023 puede ser un bluf, no descarto su candidatura en 2023″.