África

Ruanda se niega a aceptar más refugiados de República Democrática del Congo

El presidente ruandés ha sido acusado por la ONU y Occidente de financiar a la guerrilla causante de la desestabilidad en el este de RDC

Congoleños huyendo de las zonas ocupadas por el M23
Congoleños huyendo de las zonas ocupadas por el M23 FOTO: Moses Sawasawa AP

El presidente de Ruanda, Paul Kagame, anunció este lunes que su país ya no aceptará a más refugiados procedentes de República Democrática del Congo, su nación vecina. Esta medida viene motivada, en palabras del mandatario ruandés, por la incapacidad de su país a la hora de de “mantener la carga” de los refugiados, y también como respuesta a las acusaciones del gobierno congoleño que vinculan a Kagame con la guerrilla M23, un grupo paramilitar que hace años que causa estragos en el este de RDC.

Kagame se sacudió la responsabilidad con una frialdad propia de su persona: “Quien piense que este problema es de Ruanda y no del Congo, primero que saque a los congoleños que están aquí. Los que llegan todos los días por las acciones de su gobierno e instituciones, y que dicen que el gobierno no está funcionando como es debido, esos siguen sin ser mi problema. Y si fuera mi problema, también lo es de la comunidad internacional, es tan suyo como mío . Así, la cuenta de refugiados congoleños en Ruanda se detuvo el 9 de enero en una cifra que ronda las 72.000 personas. No podrán seguir entrando.

Financiador de guerrillas

Kagame, que ha sido acusado en repetidas ocasiones por la ONU, Estados Unidos y numerosos países de la Unión Europea de financiar al M23; Kagame, cuyas acciones han convertido el este de RDC en un avispero donde patrullan militares de la Comunidad de África Oriental, así como pakistaníes, indios, senegaleses, nepalíes, togoleses, marroquíes y tantos más integrados dentro de la misión de la ONU en el país; Kagame, que ha devuelto a los mercenarios a la zona, a falta de más soldados para combatir al M23; Kagame, que orquestó en 1996 la matanza de 200.000 hutus en RDC; Kagame niega toda la evidencia y cierra la puerta a las víctimas de sus actos.

El conflicto del este de RDC ha provocado más de 5 millones de desplazados internos en el interior del país, según los datos ofrecidos por Naciones Unidas, mientras 1.6 millones de personas se han visto obligadas a buscar asilo en los países vecinos. Angola, Burundi, Uganda, Ruanda, Tanzania y Zambia son los países que acogen a un mayor número de refugiados congoleños. Sin embargo, la constante frágil situación en el continente obliga a una circulación de refugiados que resulta casi paradójica: mientras RDC vomita refugiados hacia los países citados, a su vez hospeda a poco más de medio millón de personas que han huido a lo largo de los años de los conflictos y la pobreza de Ruanda, República Centroafricana, Sudán del Sur y Burundi.

Los refugiados entran y salen, dan vueltas, se marean, y Kagame les cierra la puerta mientras envía nuevo armamento al M23, que, según dictaminó un experto de la ONU este verano, “ya cuenta con las características de un ejército regular”. Ante la evidencia que le culpa de financiar a la guerrilla, cruza los brazos y niega que “Ruanda tenga que soportar esta carga”.

Refugiados de Occidente, sí

Aunque el mandamás ruandés hizo referencia a la incapacidad de Ruanda (una de las diez naciones más pequeñas de África, con un área menor incluso que Guinea Ecuatorial) de acoger a más refugiados, esto no quita que sea una de las naciones que más refugiados recibe de países occidentales. Dinamarca, Australia e Israel hace décadas que envían solicitantes de asilo a Ruanda, mientras Reino Unido ha sido el último país en firmar el envío de refugiados al país africano, previo el pago de 144 millones de euros. Los primeros refugiados procedentes de Reino Unido se prevé que llegarán próximamente, después de que un tribunal británico haya validado la decisión tomada en un primer momento por el ex primer ministro Boris Johnson.

A lo largo de los últimos meses, la Unión Africana ha procurado enderezar las relaciones diplomáticas entre Ruanda y RDC, sin éxito. En julio y en noviembre se estableció una mesa de diálogo en Luanda (Angola) que a primera vista parecía prometedora, pero que definitivamente no ha conseguido desatascar la situación.