Internacional

Crece la presión contra Rusia para desbloquear el cereal ucraniano

Todo el comercio marítimo de Ucrania se suspendió después de que las tropas de Putin invadieran el país el 24 de febrero

Todo el comercio marítimo de Ucrania se suspendió después de que Rusia invadiera el país el 24 de febrero
Todo el comercio marítimo de Ucrania se suspendió después de que Rusia invadiera el país el 24 de febrero FOTO: STR EFE

Continúan los esfuerzos para desbloquear las exportaciones de cereales de los puertos ucranianos. El ministro turco de Asuntos Exteriores, Mevlüt Çavusoglu, se reunió el miércoles con su homólogo ruso Sergey Lavrov, en Estambul. Cavusoglu afirma que el plan de la ONU de crear corredores de granos desde Ucrania es viable. La creación de un mecanismo entre la ONU, Turquía, Rusia y Ucrania, implicaría la inspección de los barcos en ruta a los puertos ucranianos por la presencia de armas. Sin embargo, tanto Rusia como Ucrania aún tendrían que aceptarlo.

El ministro ruso aseguró después del encuentro que Turquía y Rusia estaban discutiendo los detalles del desminado del área para garantizar el paso seguro de los barcos. Según Lavrov, los barcos rusos podrían garantizar su seguridad. También indicó que Rusia no usaría el desminado de los puertos como una oportunidad para atacar los puertos ucranianos y que estaba lista para brindar algún tipo de garantía formal. Al mismo tiempo insistió en que se puede hablar de ‘una crisis global’.

El embajador de Ucrania en Turquía, Vasyl Bodnar, advirtió que Ucrania no ha participado en las conversaciones y espera un contacto de Turquía para tratar de encontrar un terreno común. Su jefe Dmytro Kuleba indica que se tendrían que cumplir dos condiciones para que Ucrania aceptara el mecanismo. Primero, Ucrania necesitaría recibir “suficientes armas” para garantizar la seguridad de sus puertos. Kuleba había advertido repetidamente que no se puede confiar en las promesas rusas, por lo que Ucrania tendría que poder protegerse. En segundo lugar, los barcos de un país de confianza tendrían que participar en la operación. Turquía es uno de ellos, confirmó Kuleba a los periodistas ucranianos.

Exportaciones
Exportaciones FOTO: Antonio Cruz

Todo el comercio marítimo de Ucrania se suspendió después de que Rusia invadiera el país el 24 de febrero. Varios de sus puertos, como Mariupol y Berdiansk, fueron capturados por Rusia, mientras que otros, como Odesa y Mykolaiv, han sido fuertemente bombardeados. Varios barcos comerciales con tripulaciones internacionales han sido atacados por la armada rusa, mientras que muchos otros todavía están atrapados en los puertos ucranianos.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, acusó al Kremlin ante el Parlamento Europeo de haber convertido los alimentos en parte de su “arsenal de terror”. Según la política, “sólo así se puede describir el bombardeo de Rusia a las instalaciones de almacenamiento de grano y su bloqueo, y en algunos casos robo, en los puertos ucranianos de unos 20 millones de toneladas de grano actualmente atrapados en Ucrania”.

Si bien Ucrania tendría que participar en las negociaciones para garantizar que pueda transportar granos desde sus puertos, no hay señales de que se vislumbre el regreso a negociaciones más amplias. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, afirmó el miércoles que aún no existen condiciones para la reunión entre Vladimir Putin y Volodimir Zelenski, el cual había insistido repetidamente que sólo una reunión personal entre los presidentes de los dos países podría detener la guerra de manera diplomática.

Mientras tanto, las dos partes acordaron intercambiar los cuerpos de sus difuntos. El segundo intercambio ocurrió el miércoles, con 50 cuerpos de soldados ucranianos, 37 de ellos de los defensores de Azovstal en Mariupol, intercambiados por 50 cuerpos de soldados rusos. Esto eleva el total de cuerpos devueltos por cada país a 210. La Razón había escrito anteriormente sobre cómo Ucrania está recolectando y guardando los cuerpos de los soldados rusos muertos en trenes nevera.

Si bien el intercambio puede traer un cierre a las familias de los fallecidos, el número palidece en comparación con las bajas diarias entre las tropas. Cerca de 100 o incluso 150 soldados ucranianos pueden estar muriendo cada día, mientras que los rusos pueden perder hasta 300 soldados, según estimaciones ucranianas. La mayoría de ellos pierden la vida en Donbás, donde el ejército ruso intenta capturar toda la región de Lugansk. Los combates callejeros continúan en Severodonetsk. El miércoles, las tropas rusas empujaron al ejército ucraniano a las afueras de la ciudad.

Los analistas no consideran que el control sobre Severodonetsk sea estratégicamente importante para el curso de la guerra. Aun así, los funcionarios ucranianos aseguran que el ejército ucraniano no se retira de la ciudad mientras que está tratando de infligir el mayor daño posible al ejército ruso. El presidente Zelenski explicó anteriormente que las bajas serían aún mayores si Ucrania perdiera la zona y tuviera de reconquistarla.

El ejército ruso sigue gozando de superioridad en el número de artillería y, sobre todo, en municiones. Su avance típico incluye el bombardeo de artillería de largo alcance y los ataques aéreos sobre las posiciones ucranianas. Es seguido por fuego de tanques. Luego, la infantería junto con los vehículos blindados y los tanques atacan a las tropas ucranianas. Esto deja a las ciudades en el frente literalmente arrasadas mientras campos y carreteras están cubiertos de miles de cráteres.

Las armas suministradas por Occidente siguen llegando a Ucrania, pero no en cantidades suficientes para cambiar el curso de la guerra. Noruega indicó que transfirió 22 obuses M109 autopropulsados a Ucrania. El ministro de Defensa de Noruega, Bjorn Gram, comentó que Ucrania depende de los suministros de armas occidentales y necesita armas pesadas para repeler los ataques rusos.