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Investidura de Donald Trump

La Casa Blanca niega la construcción de un segundo Despacho Oval

La Casa Blanca negó ayer la construcción de un segundo Despacho Oval para el presidente estadounidense en respuesta a las recientes informaciones sobre la creación de una segunda oficina presidencial.

La Casa Blanca negó hoy la construcción de un segundo Despacho Oval para el presidente estadounidense, Barack Obama, en respuesta a las recientes informaciones sobre la creación de una segunda oficina presidencial con motivo de unas obras de remodelación.

El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, negó la veracidad de un reciente informe publicado por el portal especializado Real Clear Politics que aseguraba que el presidente iba a trasladarse a una "réplica casi idéntica"de su oficina debido a las obras que se están ejecutando en el ala oeste de la residencia presidencial.

Según las informaciones, una réplica de la oficina ceremonial del presidente estaría en el edificio Eisenhower, que se encuentra dentro del complejo de la Casa Blanca, pero también señalaban que "obstáculos imprevistos de construcción"podrían alterar los planes.

"Las informaciones sobre una réplica del Despacho Oval son falsas y nadie se está trasladando desde el ala oeste, no se ha tomado ninguna decisión al respecto", dijo el portavoz de la Casa Blanca.

Según explicó la página web, el proyecto de las obras, valorado en unos 376 millones de dólares e iniciado en 2010, iba a dejar al presidente en "la copia"del Despacho Oval durante dos años.

Desde que el Despacho Oval se construyó en la Casa Blanca en 1909, la oficina ha sufrido numerosas reparaciones, adecuaciones tecnológicas y restauraciones.

Herbert Hoover, por ejemplo, tuvo que hacer reparaciones importantes después de un incendio de origen eléctrico en 1929, y se trasladó durante un tiempo breve a una oficina del entonces secretario de la Marina.

Real Clear Politics también afirmó que los principales asesores de Obama, que hasta ahora habían sido reubicados en pequeños despachos del ala oeste, se trasladarían con él al edificio Eisenhower, algo que Carney también ha desmentido.

La renovación del ala oeste es la última fase del proyecto en el que se incluyó la construcción de un búnker secreto a gran profundidad en la entrada de la Casa Blanca.