El sueño roto de Carmena: de las magdalenas con Iglesias al ‘pacto de las empanadillas’ con Errejón

Hoy se cumplen seis años de la presentación de Ahora Madrid, la plataforma que llevo a la ex jueza a Cibeles. El proyecto vive su peor momento tras la «fuga» de los cuatro ediles «carmenistas»

Manuela Carmena e Iñigo Errejón
Manuela Carmena e Iñigo Errejón

Hoy se cumplen exactamente seis años de la presentación en sociedad de Ahora Madrid, el partido instrumental alumbrado por Podemos y otras entidades políticas y sociales de la izquierda madrileña para dar voz en las municipales de ese año al espacio surgido de las plazas y el 15-M. Entre aquel marzo de 2015 y lo sucedido esta semana con los herederos de Ahora Madrid, han pasado muchas cosas, entre ellas, cuatro años de Manuela Carmena como alcaldesa, una refundación de la plataforma, una ruptura con Pablo Iglesias, el conocido como «pacto de las empanadillas», una victoria amarga en las urnas que frustró un segundo mandato en Cibeles y una colección interminable de guerras internas y traiciones. Pero sobre todo, un camino jalonado por las contradicciones firmadas por Carmena y su menguante núcleo de confianza.

Podemos: ni contigo ni sin ti

13 de junio de 2015. La imagen de Pablo Iglesias, Iñigo Errejón, Jesús Montero y Juan Carlos Monedero asomados a un balcón del salón de Plenos de Cibeles con el puño en alto y gritando «sí, se puede», es uno de los símbolos de los ayuntamientos del cambio. Carmena levantó el bastón de mando que hasta ese día había pertenecido a Ana Botella. La presencia de Iglesias tenía su lógica. Podemos había impulsado que fuera la ex jueza la que liderara la papeleta electoral de Ahora Madrid. Y hacerse con la primera ciudad del país era un éxito incontestable para los morados. A partir de ese instante, la relación entre ambas partes comenzó a complicarse. «En el entorno más próximo a Manuela, se extendió la tesis de que fue ella la que ganó las elecciones y de que, por tanto, ella sola podría volver a ganarlas», reconoce una antigua asesora del Gobierno municipal.

Los líderes de Podemos (de izq. a dcha) Juan Carlos Monedero, Jesús Montero, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón aplauden tras la elección de Manuela Carmena

Durante su etapa como alcaldesa, ya formaban parte de ese núcleo duro los cuatro concejales que este jueves anunciaron su decisión de romper con Más Madrid: Marta Higueras, como número dos del Gobierno municipal y amiga personal de Carmena; Luis Cueto, coordinador general de la Alcaldía y sobrino político de la ex jueza; Felipe Llamas, jefe de gabinete de la regidora; y José Manuel Calvo, responsable de la política urbanística. Pero también se integraban en el equipo más próximo a Carmena otros ediles como la propia Rita Maestre, portavoz del consistorio.

En la segunda mitad de 2018, Carmena comunicó a los suyos que había deshojado la margarita y decidido volver a concurrir como cabeza de cartel. Pero, tras cuatro años en el cargo, exigió condiciones: no habría cuotas en sus listas, no permitiría que los partidos –especialmente Podemos e Izquierda Unida– le escribieran el guion y el programa de su campaña y no habría primarias. Nacía Más Madrid, a la que más tarde, «pacto de las empanadillas» mediante, se uniría Iñigo Errejón como parte de una operación que puso en jaque a Podemos.

Quiso todo el control y lo tuvo. Elaboró incluso su propia teoría a la hora de confeccionar su lista y decidir el orden de los candidatos en la papeleta electoral: debían ser «los mejores», especialmente los ubicados en los puestos de salida, porque de esos nombres saldría su gobierno. Daba a entender dos cosas: que llevaba gobernando cuatro años la ciudad más importante del país con personas a las que no encuadraba ni mucho menos entre las «mejores» y que tenía más que asegurada su reelección en 2019. No se cumplió la segunda parte de esta ecuación. Ganó en las urnas, pero el pacto PP-Cs-Vox frustró toda opción de gobernar para Carmena. Dejó la primera línea de la política y los 19 «mejores» ediles de Más Madrid pasaron a engrosar la oposición.

Ahora, tras la ruptura protagonizada por Higueras, Cueto, Llamas y Calvo, el «carmenismo» vuelve a llamar a las puertas de Podemos. Y los morados no ven con malos ojos esta opción. Reclaman los concejales próximos a la ex alcaldesa un frente amplio de izquierdas en el que los de Pablo Iglesias tengan su espacio. También el PSOE.

Romper para unir

Otra de las contradicciones que lleva aparejada la operación de ruptura con el grupo municipal liderado por Maestre –y quizá la más difícil de explicar en el momento actual– es la que concierne al objetivo para el ha nacido Recupera Madrid: «Unir a la izquierda». La estrategia es ambiciosa, pero el primero paso que han dado es partir en dos al hasta ahora grupo mayoritario en el Pleno de Cibeles. Y es que la propia trayectoria de Carmena y su núcleo duro durante la pasada legislatura no les acredita precisamente como grandes tejedores de acuerdos internos.

La tensión entre la alcaldesa y los ediles de Izquierda Unida y Ganemos fue una constante a lo largo de todo el mandato. Un camino de desencuentros que llegó a su punto álgido con la destitución de Carlos Sánchez Mato como delegado de Economía. Él, esta semana, ha querido criticar duramente a los cuatro protagonistas de la ruptura de Más Madrid: «Quienes usan el programa electoral como sugerencia, no creen en la gente haciendo política en los barrios, facilitan pelotazos urbanísticos y que son incapaces de poner el cuerpo en un desahucio, no pueden ser pegamentos de las izquierdas en Madrid. Porque son de derechas».

concejales de ahora madrid con la alcaldesa Carmena FOTO: Ahora Madrid Ahora Madrid

Una teoría respaldada en estos días por muchos integrantes y también ex miembros de Más Madrid: «¿Cómo van a lograr unificar a la izquierda si la acaban de dividir más en un momento de emergencia sanitaria y de envalentonamiento de la derecha y de la extrema derecha en la ciudad y en la región?», se preguntaba un vocal vecino de la formación. El propio Cueto dejaba entrever que la ruptura con Errejón es evidente, apenas un año y medio después de haber puesto en marcha, mano a mano con él, Más Madrid: «Los ciudadanos votaron sobre todo la postura de Manuela Carmena. Errejón obtuvo 200.000 votos menos en Madrid. El proceso de creación del “nuevo” Más Madrid lo votaron 209 personas».

Urbanismo y Chamartín

Son muchas las razones que se han aireado en estos días para explicar el porqué de la ruptura: la pérdida de protagonismo de los ediles próximos a Carmena, su negativa a firmar la carta financiera del partido y con ello a ver limitado su salario y a realizar aportaciones para el sostenimiento de la formación, su rechazo a un modelo de partido tradicional, con una estructura similar a la de las demás formaciones... Pero también existe otra razón de peso: la disparidad de criterio respecto al ladrillo.

El urbanismo fue un dolor de cabeza para la convivencia de Ahora Madrid –los ediles de Ganemos y de Izquierda Unida se opusieron a un buen número de proyectos presentados por Calvo ante el Pleno, que, paradojas de la política, fueron salvados con los votos del PP– y ahora también ha sido un elemento determinante para que se concretase el nuevo divorcio. Y en el centro de todo, la operación Chamartín, de la que Calvo, Cueto y la ex alcaldesa fueron los principales bajo su denominación de Nuevo Norte.

El sueño de Carmena de un segundo mandato se rompió y, ahora, sus concejales más próximos han roto la plataforma que ella creó. Los mismos que este jueves se conjuraron para recomponerlo todo.