Los octogenarios José Manuel y María son desahuciados en Carabanchel tras un gran despliegue policial

La pareja acumuló una deuda de 800 euros en gastos comunitarios por error al no entender las cartas del juzgado

José Manuel, de 79 años, en la terraza de su domicilio de la calle Vía Carpetana 109 mientras intentan desahuciarle junto a su mujer, de 82 años, en Carabanchel, a 18 de febrero de 2022, en Madrid, (España).
José Manuel, de 79 años, en la terraza de su domicilio de la calle Vía Carpetana 109 mientras intentan desahuciarle junto a su mujer, de 82 años, en Carabanchel, a 18 de febrero de 2022, en Madrid, (España). FOTO: Alejandro Martínez Vélez Europa Press

Este viernes se consumó lo que muchos vecinos de Carabanchel intentaron evitar: José Manuel Moreno (78 años) y María Gómez (82 años) fueron expulsados de la vivienda en la que habían pasado los últimos 54 años. El número 109 de la calle Vía Carpetana fue así testigo del desenlace de un conflicto que comenzó cuando, después de que la propietaria del piso falleciera, el mayor de los herederos decidió no seguir arrendando el piso.

Los inquilinos firmaron un contrato de renta antigua en 1968 y fueron denunciados por un error de 800 euros en el pago de los gastos de la comunidad. Según compartió, a José Manuel se le pasó desembolsar dicha factura, que se pagaba a plazos. Por ello recibió varias misivas del juzgado, pero no comprendió bien su contenido y lo omitió, dejando el asunto en un segundo plano y sin ser conocedor de su gravedad. Dicha deuda fue subsanada por los ancianos, pero demasiado tarde: la orden de desahucio ya había sido dictada por el juez.

El mayor de los herederos, además, se negó a negociar, y finalmente se dictaminó el desahucio de los ancianos. El segundo intento de desahucio tuvo lugar el 12 de enero y fue frenado por vecinos que se solidarizaron con la causa y activistas congregados por el Sindicato de Vivienda de Carabanchel, pero no ha ocurrido lo mismo con el tercer intento, que se desarrolló este viernes 18 de febrero. Esto llegó después de que, el pasado 1 de febrero, José Manuel pidió ayuda en la EMVS (Empresa Municipal de Vivienda y Suelo), pero no consiguió ni frenar su deshaucio inminente ni una alternativa ocupacional.

Movilización vecinal

Un cordón policial y más de una decena de sus furgones impidieron que la gente se acercara a la entrada del edificio, aunque muchos activistas pasaron la noche en el portal, decididos a frenar nuevamente el desahucio, aunque solo consiguieron retrasarlo y mostrarle a José Manuel el apoyo vecinal. Desde primera hora, antidisturbios y vecinos se enfrentaron con bombas de gas, harina y globos de pintura, unos altercados que concluyeron con varios detenidos.

Finalmente, los antidisturbios tiraron abajo la puerta del portal sobre las 7:00 horas de la mañana. Después, fueron echando a las personas que se encontraban en su interior, por lo que hubo nuevos detenidos. En el piso aguardaba José Manuel, pues su mujer, con una invalidez del 65%, se trasladó a casa de de su hijo. Su hijo y su nuera, sin embargo, esperaron en la calle, pues no pudieron llegar a la vivienda, al igual que ocurrió con el abogado de José Manuel.

Por su parte, este no opuso resistencia, firmó la documentación pertinente y terminó saliendo a la calle sobre las 10:00, abandonando el que había sido su hogar durante más de 50 años. Sus pertenencias estaban, desde hace varias semanas y ante las notificaciones del desahucio inminente, en un trastero. Los ancianos no tienen aún alternativa habitacional, por lo que previsiblemente se alojarán junto a su familia. En el mejor de los casos, el matrimonio podrá mudarse a un apartamento de emergencia para personas mayores.