Todo el sector sanitario se echa encima de Illa

El Ministerio de Sanidad quiere devolver a la guerra a sanitarios infectados que ya han luchado en ella sin protección

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El Ministerio de Sanidad ha logrado lo que parecía imposible: echarse encima a la totalidad de las profesiones sanitarias en España. Nunca antes, ni siquiera durante la huelga médica que en 1995 tambaleó los cimientos del PSOE, se había visto caer tan bajo a este departamento como para suscitar el rechazo unánime de los trabajadores del sector.

La razón es que Sanidad camina dando tumbos de desaguisado en desaguisado con consecuencias funestas: nuestro país tiene la triste desgracia de liderar el número de sanitarios contagiados, así como otras negras estadísticas de la epidemia. Y no es casualidad. El departamento de Illa actuó tarde y mal y la consecuencia ha sido una ausencia de equipos de protección tan vergonzosa que médicos, enfermeras, farmacéuticos, dentistas y veterinarios han puesto el grito en el cielo, denunciando el bochornoso retraso en su adquisición.

Por si fuera poco, toda la profesión médica se ha echado encima de Illa y el nefasto elenco de altos cargos que le acompañan. Si lamentable es enviar a la guerra contra el coronavirus a trabajadores desprotegidos, bastante peor es incluso obligarles a hacerlo cuando están infectados con síntomas leves, e intentar involucrar en la lucha a residentes de último año sin reconocerles la especialidad, considerándoles mano de obra barata. Colegios, sindicatos, decanos, sociedades científicas, estudiantes de Medicina, Consejo Nacional de Especialidades... Todos han dicho basta.