El pésimo augurio de un experto sobre la erupción del volcán de La Palma

Martínez de Pisón, catedrático Emérito de Geografía de la Universidad Autónoma de Madrid, señala que existieron erupciones que se registraron durante casi dos meses, “y no sería nada particular que esta fuera una más”.

El volcán de Cumbre Vieja continua muy activo y en plena fase eruptiva. Las coladas de lava continúan avanzando y los científicos están muy pendientes de sus trayectorias.

El barrio palmero de La Laguna sigue con expectación la evolución de las dos coladas que penetraron en su casco urbano y que, convertidas este jueves en un solo frente, parecen tomar una dirección que las alejaría de ese núcleo para dirigirse hacia la montaña.

Ya son más de 886 las hectáreas afectadas y 2.122 edificaciones destruidas, según los datos del programa europeo Copernicus, y hay miles de personas damnificadas, con más de 7.000 desalojados.

El catedrático Emérito de Geografía de la Universidad Autónoma de Madrid, Eduardo Martínez de Pisón, ha augurado este jueves que las erupciones del volcán de la isla canaria serán más duraderas de lo que se desearía, ya que otras se desarrollaron durante casi dos meses.

Martínez de Pisón ha indiciado en Soria una nueva edición del seminario Instituto del Paisaje, titulado “El paisaje. Vivencias y experiencias”, en las que ha expuesto las conclusiones de su reciente viaje a La Palma durante tres días, acompañado por la profesora de Geografía Física de la Universidad de La Laguna Carmen Romero, cuya tesis dirigió.

El geógrafo ha limitado al 10% de la superficie de La Palma la afección del volcán, pero ha señalado que está afectando a una zona muy poblada, lo que supone un drama. “De momento, el volcán está estable. Está maduro, funcionando, y tiene para tiempo, pero no se pueden crear expectativas. Aunque será más duradero de lo que desearíamos”, ha advertido.

En este sentido ha recordado que existieron erupciones en La Palma que se registraron durante casi dos meses, “y no sería nada particular que esta fuera una más”. No obstante, Martínez de Pisón, que fue profesor en la Universidad de La Laguna y presenció la erupción del Teneguía en 1971, ha apuntado que no hay métodos ni conocimientos suficientes para prever cuánto tiempo durará una erupción.

Martínez de Pisón ha señalado que, si la erupción volcánica hubiera salido por la otra vertiente, el daño hubiera sido mucho menor, por ser una zona más abrupta y forestal. Además, ha expresado su admiración por los habitantes de La Palma, por presentar “un estoicismo” en esta erupción, que se ha reflejado en un comportamiento “extraordinario” y que, a su juicio, es acreedor de un homenaje.

“Ver a la gente sacando los enseres de su casa se te encoge el corazón. Lo he vivido y he visto a la gente llevando a hombros las cosas y sacando las gallinas. Son personas muy estoicas y prácticamente todo el mundo se ha comportado muy bien”, ha recalcado.

El catedrático emérito ha destacado que los volcanes de las Islas Canarias están en general “apagados y dormidos”, pero en las islas periféricas –Lanzarote, El Hierro y La Palma y también en El Teide en Tenerife– hay posibilidad de erupciones. “La parte sur de La Palma tiene potencialidad eruptiva. No es nada de extrañar que en el futuro haya nuevas erupciones. El hombre tiene una capacidad técnica limitada ante la fuerza descomunal de un volcán”, ha resumido.