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Empoderando a las “Damas de la Conserva”

En ‘La Brújula’ el vestuario de hombres tiene cuatro taquillas. En el de mujeres hay más de 40. Son las encargadas de limpiar y conservar artesanalmente verdaderas exquisiteces gastronómicas.

  • Empoderando a las “Damas de la Conserva”

Tiempo de lectura 4 min.

22 de agosto de 2018. 10:16h

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Almudena NegroMaría Benito 21/8/2018

Las ‘Damas de la Conserva’, mujeres herederas de la tradición salazonera que trabajan en la industria de la conserva, siguen siendo legión en Galicia. Se trata de una profesión de las históricamente feminizadas que, en no pocos casos ha pasado de abuelas a madres y de ahí a las hijas, actuales ‘Damas de la Conserva’. Mientras que los hombres se hacían a la mar en busca de la materia prima, las mujeres que quedaban en el puerto se especializaban en comprar, limpiar y conservar pescados y mariscos. Ya en el año 1907 Galicia elaboraba, gracias al trabajo especializado de estas mujeres, el 59% de la producción nacional de conservas de pescado. La que es considerada primera fábrica conservera, la de Goday, se fundó en 1879. Producía ‘sardinas en aceite al estilo de Nantes’ y solo cuatro años después, además de vender en toda España, exportaba a Estados Unidos.

En LA RAZÓN TV hemos visitado la sede de la fábrica de ‘La Brújula’, situada en Ribadumia (Pontevedra), en pleno corazón de las Rías. Se trata de una marca gourmet perteneciente al Grupo Delgado. Allí trabajan limpiando y conservando sardinillas, mejillones, berberechos y una infinidad de productos más, 45 de estas Damas de la Conserva. Su trabajo es completamente artesanal y requiere de años de práctica. Con ellas, con Esther, María del Carmen, Ana, Cristina, Lucía... hemos hablado de su trabajo, de lo que sienten al saber que el producto que con tanto mimo conservan se puede adquirir en tierras lejanas como Corea, de cómo ha evolucionado su sector y de la tradición familiar. “Estamos muy orgullosas de nuestro trabajo”, aseguran. “El otro día en Madrid vi una de nuestras latas en una tienda y me sentí muy feliz”, nos cuenta una de ellas, al tiempo que coloca con una minuciosidad “que no tendrían los hombres” sardinillas dentro de una lata. Entre ellas se respira camaradería y complicidad. Si algún producto que entra en la línea no les satisface, empieza el cuchicheo, que termina en un “ven aquí, Cristina” (Cristina Rey es la responsable de calidad) y con el producto retirado.

También hemos charlado con el CEO del Grupo Delgado, Ángel Sánchez, un hombre rodeado de mujeres que cree y ejerce un liderazgo democrático, no le gusta que le llamen jefe porque cree en “formar equipos” y que, cede todo el mérito del trabajo bien hecho a sus empleadas.

Por supuesto, también hemos grabado todo el proceso de conserva de uno de sus productos. De la que es, como sostienen orgullosos Sánchez y las Damas de la Conserva, “posiblemente la mejor sardinilla del mundo”.

Grupo Delgado fue fundado en 1966 por Antonio Sánchez Castro en el castizo barrio madrileño de La Latina, donde puso una bodega. En 1980 y de forma progresiva, se fue introduciendo en la comercialización de aguas minerales y productos lácteos, abriendo instalaciones en Alcorcón. Fue en 1997 cuando entra en el sector conservero por la puerta grande: adquiere la firma de conservas artesanales de pescado y marisco fundada en 1920, Ramón Peña y crea la línea “Delgado Selección”, dedicada a productos alimenticios gourmet. En 1999 funda ‘La Brújula’, considerada la “joya de la gastronomía” por Alimentaria Premium. Hoy exportan a 26 países, entre los que se encuentran Francia, Canadá, Austria, EE.UU., Singapur, China o México.

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