El problema con el “notch” en la pantalla de los nuevos MacBook Pro

A Apple le gustan los experimentos, pero no siempre salen bien. ¿Terminará como la TouchBar?

Los nuevos MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas con "notch" en pantalla.
Los nuevos MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas con "notch" en pantalla. FOTO: La Razón (Custom Credit) Cortesía de Apple.

Los nuevos MacBook Pro con chip M1 Pro y M1 Max que ayer presentó Apple han sido recibidos con el entusiasmo habitual pero también con cierta sorpresa por la inclusión de un notch en pantalla, al estilo de lo que vemos desde hace años en los móviles.

El notch (muesca) es el módulo que contiene la cámara y otros sensores del dispositivo. Habitualmente se sitúa en el margen superior de la pantalla restándole algo de espacio a ésta y rompiendo su proporción. Todos estamos acostumbrados a tenerlos en móviles, donde la limitación de espacio lo convierte en una cesión aceptable. Pero en un ordenador, ¿tiene sentido?

El MacBook pro y su diseño de pantalla sin bordes.
El MacBook pro y su diseño de pantalla sin bordes. FOTO: La Razón (Custom Credit) Cortesía de Apple

Los nuevos MacBook Pro poseen pantallas de 14 y 16 pulgadas que en esta ocasión siguen un diseño sin bordes, con un bisel reducido a la mínima expresión, muy estético, pero que impide alojar la cámara donde tradicionalmente se hace en los portátiles, en el bisel por encima de la pantalla.

El notch, más allá de su resultado estético, presenta un problema de funcionalidad. Y es que la información que habitualmente se muestra en esa zona de la pantalla dejaría de estar visible, al menos con las aplicaciones que no están optimizadas para el nuevo formato.

El condicional es por la solución que ha adoptado Apple. Cuando una aplicación se muestra a pantalla completa y el notch va a ser un inconveniente, el sistema operativo la reencuadra dentro de un bisel virtual que impide que lo que se muestra en pantalla sea interrumpido por la cámara. Pero eso supone la inclusión de bandas negras rodeando la aplicación con la de mayor tamaño acogiendo el notch en la parte superior. Y la primera impresión es que para este viaje no hacían falta tantas alforjas. ¿Una pantalla borderless para terminar con bordes creados por software dentro de la pantalla?

Ejemplo de aplicación no optimizada para el "notch" y con bordes negros por los lados.
Ejemplo de aplicación no optimizada para el "notch" y con bordes negros por los lados. FOTO: La Razón (Custom Credit) Cortesía de Apple.

Este problema no se produce, por ejemplo, con el propio sistema operativo MacOs que se adapta sin problemas al cambio de formato agrandando la barra de herramientas superior y colocando más iconos y menús a cada lado del notch.

Con la aplicación en ventana, se puede apreciar como MacOs se adapta al "notch" y prescinde de bandas negras.
Con la aplicación en ventana, se puede apreciar como MacOs se adapta al "notch" y prescinde de bandas negras. FOTO: La Razón (Custom Credit) Cortesía de Apple.

Conforme pase el tiempo veremos como más aplicaciones lanzan versiones adaptadas a este tipo de pantalla y habrá menos soluciones de compromiso, pero la pregunta es si merece la pena perder de vista los bordes de la pantalla a cambio de ver ésta reducida también por el notch. El tiempo dirá la aceptación que tiene esta decisión de Apple o si le espera el mismo recorrido que a la TouchBar que ha desaparecido de los nuevos MacBook Pro. Tras cinco años de intentar convencer a sus usuarios de las bondades de la idea, Apple ha vuelto al teclado completo con la ristra de teclas F de toda la vida. Innovaciones, las justas.