Industria

Así será el futuro carro de combate europeo que impulsan Francia y Alemania y en el que España, de momento, no está

El futuro «Main GroundCombat System (MGCS)», desarrollado por Francia y Alemania, entrará en servicio no antes de 20 años y será el reemplazo del Leopard 2E y del futuro 2E Plus. Italia ha mostrado interés por estar en el proyecto. ¿Y España?

Primeros diseños del proyecto de carro de combate europeo franco-alemán
Primeros diseños del proyecto de carro de combate europeo franco-alemánLa Razón

El Ejército de Tierra tiene claro que en el medio plazo debe buscar un sustituto a su actual carro de combate principal, el Leopardo 2E,​una variante del alemán Leopard 2A6, una de las versiones más modernas de éste, adaptado a los requerimientos de nuestras fuerzas armadas, adquirido como parte del programa de modernización de armamento llamado Programa Coraza.

El programa de adquisición del Leopardo 2E comenzó en 1995, seis años después de la cancelación del programa para el carro de combate Lince, y se materializó cuando comenzó la producción local del Leopardo 2E en diciembre de 2003 por parte de Santa Bárbara Sistemas. A pesar de los retrasos provocados por la fusión entre Santa Bárbara Sistemas y General Dynamics en 2003 y otro problemas, las entregas al Ejército de Tierra de los 219 Leopardo 2E encargados finalizaron en 2008. Su desarrollo representó un coste total de 1.900 millones de euros, lo que lo convierte en uno de los Leopard 2 más caros construidos, siendo el grado de participación de la industria española del 60%.​

Sin embargo, su periodo de vida se acerca a su final. En un principio estaba previsto que fuese en 2025, aunque este plazo se alargará unos años, pero no indefinidamente. ¿Qué tiene en mente el Ministerio de Defensa para su sustitución? En el documento "Fuerza 35", que tiene como objetivo dar respuesta al proceso de modernización del Ejército de Tierra de cara al año 2035 y afrontar cómo serán las fuerzas armadas españolas para entonces. Es, por tanto, un proyecto a largo plazo de transformación de las fuerzas terrestres del Ejercito de Tierra con un horizonte de planeamiento a más de 15 años.

¿Cómo afecta esto al principal carro de combate español? Pues el documento habla, para el más corto plazo, de una evolución del Leopardo 2E al 2E Plus. El propio Ejército apunta a que este tipo de vehículos recuperan protagonismo como consecuencia de la amenaza híbrida, del rearme de Rusia y su actitud agresiva desde el conflicto de Ucrania.

Las futuras actualizaciones irán encaminadas a simplificar las tareas de la tripulación; mejorar el cañón para poder disparar la última generación de municiones rompedoras y la munición programable multipropósito para incrementar la efectividad -primera prioridad para la mayor parte de los países-; e incorporar un sistema de protección activo, junto con mejoras en blindaje, que aumenten las posibilidades de supervivencia en el futuro campo de batalla, donde la amenaza principal pasa de ser otro carro de combate a ser multidimensional. Sus mejoras en los sistemas de dirección de tiro y optrónica, así como en municiones, aumentarán su letalidad y capacidad de observación del campo de batalla.

El sistema del carro de combate también deberá estar preparado para contrarrestar la posibilidad de que un adversario avanzado tecnológicamente (como Rusia, China...) pueda anular los sistemas de posicionamiento global (GPS) y realizar acciones de guerra electrónica (EW), lo que repercutiría negativamente en el sistema de mando, control y transmisiones (C3). Por último, será necesario incrementar la capacidad de observación y de conciencia situacional para la tripulación y la búsqueda de sistemas que posibiliten en tiempo real compartir la información entre la tripulación, la sección y otros sistemas.

En cualquier caso, el documento deja claro que el Leopardo 2E Plus no será el carro definitivo del Ejército de Tierra español del futuro, sino que debe servir de puente entre los actuales y el futuro «Main GroundCombat System (MGCS)» europeo, cuyas primeras unidades podrían entrar en servicio entre 2035, aunque el proyecto se podría retrasar a 2045, dada la lentitud con la que avanza.

Y, ¿qué es el Main GroundCombat System (MGCS)?

El Main Ground Combat System (MGCS) es un proyecto conjunto de Alemania y Francia para desarrollar un nuevo carro de combate que reemplazará a los actuales vehículos blindados de ambos países. Este proyecto es parte de la iniciativa de defensa europea y se espera que se convierta en el vehículo blindado principal del continente en el futuro.

El MGCS se está desarrollando en cooperación con la compañía alemana Rheinmetall y la compañía francesa Nexter Systems. El objetivo principal del proyecto es crear un carro de combate que pueda operar en cualquier terreno, incluidos los ambientes urbanos, desérticos, forestales y montañosos, y que tenga la capacidad de realizar operaciones de combate tanto ofensivas como defensivas.

Una de las características principales del MGCS es su capacidad para trabajar en red con otros sistemas de combate, incluidos drones, aviones y vehículos terrestres no tripulados. Esto se logrará mediante la integración de tecnología avanzada de sensores y comunicaciones en el vehículo, lo que permitirá que la tripulación tenga una conciencia situacional completa en tiempo real.

Otra de las características destacadas del MGCS es su movilidad. El vehículo contará con un motor potente y un sistema de suspensión avanzado que le permitirá moverse a alta velocidad en terrenos difíciles. Además, la tripulación tendrá una mayor visibilidad del campo de batalla gracias a un sistema de cámaras de 360 grados y pantallas en el interior del vehículo. La barcaza parece que sería una versión mejorada de la del Leopard 2A7, muy parecida también a la del Panther KF51, mientras que la torreta recuerda a la del Leclerc y a la del K2 Panther, con un perfil bastante bajo.

Se estudia incorporar un sistema de propulsión híbrido y el casco del vehículo principal también se pueda utilizar como base para variantes de vehículos de apoyo. Por ejemplo, el Ministerio de Defensa alemán ha publicado un gráfico (puramente teórico) que muestra tres vehículos basados ​​en el mismo casco, pero montando diferentes efectores: un vehículo de mando y control tripulado (C2) con el cañón principal de gran calibre; un vehículo tripulado con un lanzador montado en una torreta para proyectiles hipersónicos guiados; y un vehículo de apoyo no tripulado con un láser de alta energía, un sistema de contra-UAV (C-UAV), sensores y varios UAV a bordo.

En cuanto a armamento, contará con un cañón principal de gran calibre con un rendimiento significativamente mejorado en comparación con los cañones de 120 mm utilizados en el Leclerc y el Leopard 2. Nexter propone el nuevo Ascalon como arma principal. Según Nexter, el arma también acomodará futuras municiones de tanques inteligentes capaces de atacar objetivos en rangos más allá de la línea de visión/sin línea de visión (BLOS/NLOS). La firma predice que las soluciones técnicas en las que se basa ASCALON estarán completamente maduras para 2025. El socio ARGE de KNDS, Rheinmetall, por su parte, aboga por su cañón de ánima lisa autocargado Rh-130 L/52 de 130 mm, que también promete una mejora significativa en velocidad de disparo, alcance y penetración sobre la artillería actual.

Incorporaría un sistema de ametralladoras y un lanzador de misiles antitanque. Además, se están explorando opciones para la integración de sistemas láser y electrónicos para aumentar aún más la capacidad de fuego del vehículo. Tendría un peso de entre 60 y 62 toneladas e incorporaría un motor MTU 883, con una potencia de 1.500 hp. La planta motriz es ligeramente más pequeña que la del Leopard 2, dejando más espacio a los tripulantes que van en la barcaza.

La fusión de sensores dentro y más allá del vehículo individual será fundamental para establecer el dominio táctico en el campo de batalla. Cada equipo de MGCS no solo se conectará en red con sus unidades de componentes inmediatos, sino que también se integrará en el campo de batalla a través de una nube de datos. Esto permitirá que acceda a una amplia variedad de sensores externos distribuidos para crear un alto nivel de conciencia situacional y obtener datos de orientación para objetivos BLOS/NLOS.

En cuanto a la protección, el MGCS contará con una armadura avanzada que será capaz de resistir los ataques de las armas antitanque modernas. También se espera que tenga sistemas de protección activa, como el sistema Trophy israelí, que dispara ráfagas de metralla para destruir los proyectiles antes de que lleguen al vehículo.

El proyecto MGCS se encuentra actualmente en su fase de diseño y desarrollo. El objetivo inicial era que el vehículo estuviera operativo en torno a 2035, pero las últimas informaciones hablan de que se podría retrasar al menos hasta 2045. La guerra en Ucrania y el desarrollo de las versiones más avanzadas del propio Leopard al modelo 2A7 han llevado al Gobierno de Alemania, principal país implicado junto con Francia, a postergar 10 años más la llegada del MGCS. La única ventaja de este aplazamiento es que se podrían incorporar nuevas soluciones y tecnologías, haciendo de este nuevo carro de combate un vehículo mucho más moderno y revolucionario de lo inicialmente previsto. Podría incluir la posibilidad de trabajar conjuntamente en "modo enjambre" con otros vehículos, convertirse en caso de necesidad en un carro autónomo guiados con ayuda de Inteligencia Artificial...

Otro de las bazas que está sobre la mesa es la posibilidad de que otros países se unan al proyecto, como es el caso de Italia, que ya habría mostrado su predisposición, pues también está buscando un reemplazo a su tanque de batalla principal, el Ariete, para alrededor de 2035, fecha que coincidiría con la inicialmente prevista para la llegada del MGCS. A nivel industrial, la entrada de Italia en el proyecto con las unidades Leonardo e Iveco-OTO Melara (conocidas como CIO, una empresa conjunta entre Leonardo e Iveco Defense Vehicles) se beneficiaría de décadas de experiencia en el desarrollo de vehículos terrestres. En segundo lugar, fortalece aún más el carácter europeo del proyecto al agregar a Italia como otro contribuyente político e industrial. Esto, además, distribuiría los costes de desarrollo y ayudarían a Europa a desarrollar sus propias capacidades de guerra terrestre orientadas al futuro, encontrando un terreno político e industrial común.

¿Y España? Pues, de momento, más allá de la mención que se hace al MGCS como sustituto de los Leopardo 2E, poco más se sabe de su posible interés por participar en el proyecto. Entre sus planes a más corto plazo no hay ni presupuesto ni documentación que haga pensar que nuestro país quiera pasar a formar parte del proyecto, aunque la lógica debería llevar a pensar que España no debería quedarse fuera de un proyecto de esta envergadura, máxime teniendo en cuenta su dependencia de la tecnología extranjera. La diferencia es que se convierta en un mero comprador de un producto cerrado o, de incorporarse, pueda formar parte del desarrollo y adaptarlo también a sus necesidades, además de la importancia que para la industria española tendría participar en una iniciativa de esta envergadura.