Sam Peckinpah: un viaje a Montana a cámara lenta

Hoy se estrena en TCM a las 22:00 horas «Peckinpah Suite», un documental que narra la vida personal y profesional del cineasta a través de la mirada de su hija menor

Sam Peckinpah fue, como dijo su hija Lupita, un auténtico «rompecabezas». Tanto por el juego de unir las piezas de un puzzle como por el sentido literal de la palabra. En esto último, porque fue un director que revolucionó el mundo del cine western. Dijo e hizo tantas cosas que ya hay quienes no sabrían identificar entre mito y realidad. Con respecto al juego, así lo siente la menor de sus cuatro hijos, quien bajo la dirección de Pedro González Bermúdez y la producción original de TCM, aparece como protagonista en el documental «Peckinpah Suite». La cinta narra un viaje tanto físico como emocional a través de la figura y recuerdos sobre el padre de Lupita, quien viaja por primera vez después de 35 años desde Ciudad de México hasta Livingston, la ciudad de Montana donde Peckinpah se retiró. En especial, en el legendario Hotel Murray, que aún conserva la habitación donde se alojó el cineasta y que, para seguidores y estudiosos, es lugar obligatorio de visita.

«Ha sido muy duro, muy fuerte, casi como una terapia», confesó Lupita, «sobre todo porque yo no viví tanto con mi padre». Por este motivo, la hija de Sam Peckinpah y la actriz Begoña Palacios, ha realizado «un viaje interior y físico para conectar con el lugar y conocer a quien fue el mejor amigo de mi padre», con el objetivo de unir las piezas que le llevaran a conocer al director de «Perros de paja» como nunca tuvo oportunidad. El 28 de diciembre se cumplirán 35 años de la muerte en California de Peckinpah, recordatorio que se une al de los 50 años del lanzamiento de una de sus obras maestras, «Grupo Salvaje». Todo este tiempo, Lupita confiesa que «he estado buscando a ese padre que nunca estuvo presente». Sin embargo, tras haber rodado «Peckinpah Suite», que se emite hoy a las 22:00 horas en TCM, «durante este viaje he entendido que su vida eran las películas y estas eran sus hijas», continúa Lupita, «es duro, porque somos cuatro hijos y nunca estuvo con nosotros, pero si hubiese estado nunca podría haber hecho todo lo que hizo, no se habría entregado así al cine ni se habría convertido en el genio que fue».

Sangre y leyenda

Peckinpah fue revolucionario en todos los sentidos. En la cólera y violencia que añadía en sus películas. En sus escenas a cámara lenta y sus veloces cambios de plano que permitían ver una lucha entre vaqueros de la manera más completa y sangrienta posible. Así como en la vida real. El documental muestra algunas de las entrevistas que el cineasta dio en vida, aunque, según González Bermúdez, «hay poquísimo material», así como añade que «era un personaje con tanta personalidad que daba miedo a ciertos entrevistadores». «Hay una parte de la cinta que crea nostalgia», explica el director, así como confusión. Tal y como se pregunta González Bermúdez, ¿qué parte de la leyenda de Peckinpah es real? Los supuestos agujeros provocados por balas en su habitación del Murray, sus delirios ocasionados por las drogas y el alcohol... «No lo sabemos, hemos leído muchas biografías haciendo este documental y no coinciden en muchas cosas», apunta. Sea como fuere, esta cinta acercará todas las piezas, tanto humanas como profesionales, de Peckinpah a la pantalla para que sea el espectador quien las una.