Recomendaciones desde la UEMC para evitar el malestar psicológico

Desde el Grado en Psicología de la Universidad vallisoletana acercan consejos a la población para minimizar los efectos emocionales del actual confinamiento

Desde la UEMC se ofrecen una serie de consejos para llevar de mejor manera el confinamiento domiciliario
Desde la UEMC se ofrecen una serie de consejos para llevar de mejor manera el confinamiento domiciliario FOTO: UEMC (nombre del dueño)

¿Qué hacer para minimizar los efectos emocionales de este confinamiento? Desde la Universidad Europea Miguel de Cervantes de Valladolid (UEMC) dan una serie de recomendaciones para hacer llevaderos estos días encerrados en casa. La doctora en Psicología y coordinadora del Grado, María de los Ángeles Santos Pérez, señala que “es el momento de activar la inteligencia emocional”.

“Las personas cuando estamos sometidas a condiciones estresantes, y una de ellas es el confinamiento, activamos emociones en lugar de hacer un análisis lógico de la situación”. Las emociones que van a aflorar suelen ser miedo, aburrimiento, agobio, desesperación, ira… Todas ellas nos producen malestar psicológico, pero son adaptativas en su justa medida para el desempeño normal de nuestra vida”, asegura la psicóloga.

En base a estas circunstancias y para paliar el malestar psicológico, los Colegios Profesionales de Psicología de España han publicado recientemente una serie de recomendaciones para evitar el malestar psicológico:

1. Afrontamiento positivo. El optimismo y la esperanza son actitudes curativas para afrontar nuestros retos diarios, por ello debemos atender a informaciones que generen emociones positivas; potenciar la tranquilidad para recuperar el control o gestionar los pensamientos obsesivos.

2. Reconocer los sentimientos de angustia y miedo que provoca la situación. Hay que trabajar para que no nos resulten invalidantes, es normal sentirse confundido.

3. Poner nombre a nuestras emociones. Identificar qué emociones están presentes en estos días (nerviosismo, tensión o agitación, temor, miedo, pánico…) y en qué nivel o intensidad se manifiestan para revertirlas.

4. Adaptar los hábitos. Es importante seguir manteniendo las rutinas y hábitos en la medida de lo posible como mantener los horarios de sueño, cuidar la alimentación, realizar ejercicio o hacer un listado de tareas a realizar en casa.

5. Mantenernos activos socialmente. La continuidad de las relaciones sociales facilita el tiempo que tenemos que estar recluidos. Está recomendado mantener el contacto con las personas del entorno social y familiar a través del teléfono y las redes sociales.

6. Poner freno al contagio del miedo. El miedo se contagia a través de la comunicación y la información que recibimos. Para ello se hace necesario estar bien informado y contrastar las noticias.

7. Evitar el consumo de tóxicos para lidiar con los pensamientos catastrofistas y el estado de pánico.

8. Compartir nuestros sentimientos, si es preciso cuenta cómo te sientes a las personas de tu confianza. Si la angustia persiste, consulta con un profesional de la Psicología.