Sexta ola: La Comunidad Valenciana está en transmisión comunitaria “de difícil control”

Salud Pública reconoce que “se hace del todo imposible el rastreo de todos los casos”

Un operario trabaja en un árbol de luces navideño en el casco antiguo de la ciudad en la que se respira ya el ambiente navideño
Un operario trabaja en un árbol de luces navideño en el casco antiguo de la ciudad en la que se respira ya el ambiente navideño FOTO: Ana Escobar EFE

La Comunitat Valenciana se encuentra en nivel de riesgo alto o alerta 3, ya que está en fase de transmisión comunitaria sostenida y generalizada del coronavirus “de difícil control”, con una alta presión sobre el sistema sanitario.

Así lo recoge un informe de la subdirectora general de Epidemiología , Vigilancia de la Salud y Sanidad Ambiental fechado el 16 de diciembre, en el que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana se ha basado para avalar la ampliación de la exigencia del pasaporte covid a más establecimientos.

El informe expone que la situación epidemiológica “ha empeorado de forma muy significativa” en tres semanas, pues la onda epidémica presenta “un ritmo de crecimiento exponencial” y todos los indicadores de nivel de transmisibilidad muestran este empeoramiento, apuntando a “una alta circulación” del coronavirus.

Así, la incidencia acumulada se ha cuadriplicado; la proporción de positividad se ha duplicado; y el número reproductivo básico se mantiene por encima de 1, todo lo cual es indicativo que “la epidemia está sin control y que seguirá creciendo en los próximos días”, expone el documento.

Además, indica que el sistema sanitario “presenta indicios de saturación y puede llegar a desbordarse si continúa la tendencia exponencial”, pues aunque el impacto de la epidemia sobre la gravedad es mucho menor que en los anteriores periodos pandémicos gracias a la vacunación, “el alto número de casos empieza a repercutir sobre el sistema asistencial”.

De esta forma, expone que la hospitalización y el número de personas ingresadas en UCI se han incrementado un 135,38 % y 183,01 % respectivamente, de manera que la capacidad hospitalaria se sitúa en riesgo medio para la hospitalización y riesgo alto para las UCI.

En Atención Primaria, los casos sospechosos atendidos suponen un 79,3 % más que hace tres semanas, indica el informe, que asegura que en Salud Pública “se hace del todo imposible el rastreo de todos los casos”.

El informe explica que desde la semana del 15 al 22 de noviembre ha habido un cambio en el ritmo de crecimiento de la pandemia, en la que todos los indicadores de evaluación del nivel de transmisión han empeorado y la tendencia de la curva epidémica presenta un ritmo de crecimiento exponencial.

La evolución del número reproductivo básico instantáneo se mantiene por encima de 1 (en 1′29 %), lo que significa que “la epidemia no está controlada”, y la proporción de los casos confirmados entre los casos con sintomatología leve que acuden a Atención Primaria se sitúa en torno al 48 %, cuando el 22 de noviembre era del 30 %.