Gastronomía

Se da por inaugurada la temporada de clóchina valenciana: el molusco que gana en sabor y jugosidad al resto

Su valor gastronómico está en consonancia con que se trata de un bien escaso, de producción localizada, y con una temporada más corta que la del mejillón

Se da por inaugurada la temporada de clóchina valenciana: el molusco que gana en sabor y jugosidad al resto
La clóchina es más pequeña que su primo el mejillón, tiene una tonalidad más suave y un sabor más intensoLa Razón

Desde este pasado jueves 4 de mayo ya se pueden encontrar "clóchina valencianas en mercados, pescaderías, supermercados y grandes superficies con la inauguración de la temporada que ha tenido lugar en el restaurante En Boga a cargo del presidente de la Agrupación de Clochineros de Valencia y Sagunto, Jose Luis Peiró.

La producción de clóchina aumentará en un 5% más o menos esta temporada alcanzando las 1.200 toneladas que se cultivan en las 22 bateas actuales en Valencia y Sagunto, puertos en los que dada la calidad del agua y el abrigo de los diques, permiten la cría de estos bivalvos bajo la Denominación de Origen, “Clotxina de Valencia”.

Según el dicho popular, se dispone de clóchina durante todos los meses sin 'R': es decir, que la temporada va desde mayo hasta agosto inclusive. A menudo, como va a suceder este año la cosecha alcanza todo su esplendor en el mes de junio, que es cuando arranca la campaña del mejillón, que se posterga hasta febrero. Hay que desconfiar cuando ofrezcan clóchina fuera de estos meses.

La clóchina es un molusco de cultivo, cuya recolección se produce en los últimos días de abril, siempre atentos al calendario lunar, en concreto entre la luna llena de abril y la menguante de agosto. El origen de esta actividad en tierras valencianas se remonta al siglo XIX, cuando en el puerto de Valencia se instalan las bateas clochineras, auténticos barcos amarrados al fondo y con una cubierta modificada para las labores de la clóchina . Los puertos de Valencia y Sagunto son los lugares donde se desarrollan sus actividades.

Respecto de las propiedades nutricionales de la clóchina de Valencia, cabe decir que es rica en vitaminas, calcio, hierro, potasio, fósforo, magnesio y Omega 3.

¿Cómo distinguir clóchinas de mejillones?

Para distinguir a simple vista el vibalbo valenciano de los gallegos o del Delta del Ebro sobre todo hay que fijarse en el tamaño. La clóchina es más pequeña que su primo el mejillón, tiene una tonalidad más suave y un sabor más intenso. Además, según el estudio realizado por el Departamento de Tecnología de los Alimentos de la Universidad Politécnica de Valencia, el molusco valenciano gana en aroma, sabor y jugosidad al resto.

Otro distintivo para distinguirlos son los meses en los que se ofrecen, como ya hemos dicho, la temporada de clóchina, según el dicho popular, empieza en la fiesta de la Virgen de los Desamparados y termina con la Virgen de Agosto, siendo la más sabrosa la que se recoge por San Juan, que se celebra el 24 de junio.

Al absorber altos niveles de salinidad, las clóchina resultan sabrosas y carnosas en el paladar, pero a la vez sutiles y delicadas. Su valor gastronómico está en consonancia con que se trata de un bien escaso, de producción localizada, y con una temporada más corta que la del mejillón.

A partir de hoy, a primera hora de la mañana, los clochineros llegan en barcas a las bateas tradicionales, situadas en la dársena exterior del puerto de Valencia para recolectar las piezas que ya están para sacar al mercado.

Este oficio lo heredan los hijos de sus padres, siguiendo técnicas artesanales arraigadas desde finales del siglo XIX, cuando existía la Unión Mejillonera del Puerto de València, que según la actual Agrupación, "fue la responsable de que la cría de moluscos se extendiera por toda la geografía española".