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Premios Goya

"Blow!": Neus Ballús aspira al Goya escuchando a las ballenas

La directora catalana, ganadora del Gaudí y nominada anteriormente a Mejor Dirección Novel, está nominada en los Premios Goya al Mejor Cortometraje Documental

"Blow!": Neus Ballús aspira al Goya escuchando a las ballenas
"Blow!": Neus Ballús aspira al Goya escuchando a las ballenasEl Kinògraf / Distinto Films / Dos Soles

La consciencia documental, esa que ahora medimos en términos de no ficción para no ahogarnos en etiquetas, siempre ha sido la misma: hay que moverle la silla al espectador. Todo gran trabajo del género, por definición propia, tiene en la base de su tesis removernos como audiencia, bien sea por descubrirnos una realidad desconocida, bien sea por desvelarnos una parte oculta de la que creíamos cotidiana. Y, si hay alguien en el cine español que reivindica esa fuerza documental en cada uno de sus trabajos, incluidos los de ficción, esa es la directora catalana Neus Ballús. Nominada al Goya a la Mejor Dirección Novel hace ya una década por "La plaga", en lo que era su ópera prima, la directora de "Seis días corrientes" y "El viaje de Marta" vuelve a cruzarse con el "cabezón", esta vez como nominada al Mejor Corto Documental por "Blow!", que ya se puede ver en la plataforma Filmin.

«Siempre me ha fascinado el mundo acuático. Y, de hecho, ya me había acercado de algún modo en el corto "Inmersión" (2009), que lo filmé bajo el agua, imaginando que era un ser acuática e investigando cómo son los seres humanos. Preparando otro proyecto, llegué a esta asociación, que me invitó a su catamarán, pero sin idea de filmar nada. Jamás había visto una ballena en libertad, y me impresionó tanto el clima y la fascinación del equipo por los animales, científica pero pasional, que sentí que ahí había una película, me conmovió mucho», explicaba Ballús a LA RAZÓN, en el marco del pasado Festival de Gijón, donde se estrenó su cortometraje. Y sigue, sobre la idea tras el documental: «Después de tres películas donde le daba vueltas a lo de la convivencia humana y cómo nos relacionamos, me apetecía pensar en cómo nos relacionamos con otras especies y qué nos pueden enseñar. Había mucho poder en este animal majestuoso e inmenso, con muchísima fuerza, pero que sin embargo no la está utilizando para agredir a nadie», completa la directora.

En "Blow!", la directora Neus Ballús nos lleva a descubrir la sensibilidad de las ballenas que se acercan a la costa catalana
En "Blow!", la directora Neus Ballús nos lleva a descubrir la sensibilidad de las ballenas que se acercan a la costa catalanaEl Kinògraf / Distinto Films / Dos Soles

Una alternativa al lenguaje de la violencia

Así, sin apenas diálogos y con un diseño de sonido embriagador, "Blow!" nos sumerge en la internada científica de Edmaktub, una asociación que se dedica al estudio de las ballenas en Vilanova i la Geltrú (Barcelona). De la mano de Mar, una de las jóvenes colaboradoras del proyecto, Ballús denuncia sin pronunciar una palabra más alta que la otra: los animales marinos, por nuestra culpa, apenas se escuchan entre ellos. «Quería salirme del realismo, como limpiarme de mis anteriores películas y volver a empezar», explica la directora antes de entrar en la logística del rodaje: «Tenía ganas de que la imagen y el sonido tomaran una relevancia que, en las otras películas le di al lenguaje y a los sujetos. El cine suele señalar lo que está mal, y es lo que he hecho muchas veces, pero aquí me interesaba quedarme más con las alternativas a lo violento en nuestra forma de comunicarnos», apuntaba, tras ser seleccionada también en el Documentary Film Festival de Ámsterdam.

"Me gustaría cumplir 90 años y poder seguir volviendo al cortometraje, porque simplemente es un vehículo más, una manera más de contar las historias".

Neus Ballús

«Nunca he entendido los géneros como algo puro, porque todos mis proyectos son híbridos. Ha sido una sorpresa, incluso, que lo hayan considerado como documental en los festivales. Yo siempre intervengo, porque forma parte de mi manera de narrar. Y aquí me gustaba jugar con esa línea narrativa muy simple, con la chica, como generando un acercamiento entre ella y la ballena. Por supuesto, el encuentro es una ensoñación, como cumplir un sueño de niñez de nadar entre ballenas», explica Ballús antes de responder sobre la parte más personal del proyecto, la que pasa por impresionarse entre gigantes submarinos: «No sé si te conviertes en otra persona, pero sí ganas consciencia de que nuestra forma de inteligencia es muy corta. Deberíamos tener una perspectiva mucho más humilde respecto a otras formas de vida. Con las ballenas es más evidente, porque son muy inteligentes y estaban aquí antes que nosotras, pero es aplicable a más especies. Subirte a un barco así y ver ballenas de cerca me hizo volver a ser una niña otra vez. Después de tanto cinismo, viene bien sentir ese miedo, ese respeto, esa admiración, sentirse fascinada de nuevo ante el mundo», añade sincera.

Neus Ballús durante el rodaje de "Seis días corrientes", en el que contó con un elenco repleto de actores no profesionales
Neus Ballús durante el rodaje de "Seis días corrientes", en el que contó con un elenco repleto de actores no profesionalesFILMAXfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@5b2ae4a8

Nominada en la categoría de Cortometraje Documental junto a "Una terapia de mierda", "Ava", "Herederas" y "El bus", "Blow!" es una aventura más de una cineasta establecida, pero flexible con el formato y sus interpretaciones. Por ello, es justo preguntarle a Ballús por la propia entidad del cortometraje, al que ya se comienza a denominar como película sin condescendencia: «Me gustaría pensar que ya se ha acabado lo de pensar en el corto como cantera, pero moviendo este proyecto me había olvidado de cómo se percibe. Ojalá se acabe del todo, porque significaría que los cineastas no estamos sometidos a la idea industrial de lo que se espera de nosotros, sino que estamos realmente conectados con qué necesitamos contar en un momento concreto. Y si algo dura 14 minutos, dura 14 minutos, no hay que hacerlo crecer de manera artificial. Me ha reconectado mucho con la pulsión de no alargar las cosas de más. Me gustaría cumplir 90 años y poder seguir volviendo al cortometraje, porque simplemente es un vehículo más, una manera más de contar las historias», se despide Ballús.