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«Ártico»: Quiero salir de aquí

  • «Ártico»: Quiero salir de aquí

Tiempo de lectura 2 min.

31 de mayo de 2019. 03:47h

Comentada
Carmen L. Lobo 31/5/2019

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Director: Joe Penna. Guión: Joe Penna y Ryan Morrison. Intérpretes: Mads Mikkelsen, Maria Thelma Smaradotir. Islandia, 2018. Duración: 97 minutos. Aventuras.

Hay palabras cortas que dan pánico, y siglas breves que producen escalofríos. «No», por ejemplo. El hombre que se aplica afanoso y casi arrodillado en medio de la nada más blanca de la tierra está escribiendo algo arañando, socavando la propia nieve. SOS. Ayúdenme. En el Ártico, tras sufrir un accidente de avión, lucha por escapar. Pero de una manera en cierta forma serena, sosegada, con una férrea disciplina, como si supiera que, antes o después, logrará dejar atrás los restos de su peculiar naufragio. Alrededor, la inmensidad gélida quebrada por una tormenta, por un viento feroz, por el rugido de un animal igualmente hambriento. Él pesca, ha aprendido a combatir el frío, sabe defenderse de los osos polares, pero está solo, aunque será por muy poco tiempo desgraciadamente, ya que la historia funciona mucho mejor cuando no está acompañado, y lo dejamos ahí para no fastidiar la historia a nadie. Ópera prima de Joe Penna, un joven youtuber brasileño (por cierto, que no existirá un lugar más opuesto al país en el que nació que donde desarrolla su historia), este creíble y realista diario de un superviviente posee una excelente fotografía, buen ritmo, y consigue enganchar al espectador a esa rutina diaria del protagonista aunque intuye que algo sucederá porque el tiempo se acaba, pero, sobre todo, ha tenido la suerte de contar con Mads Mikkelsen («Casino Royale», «Los tres mosqueteros», la serie «Hannibal» que tanta fama le procuró...), que parece haber nacido para encarnar a este tipo sin pasado y con un futuro incierto, alguien que trata a esos restos de hierro retorcido como si fuera una especie de hogar, aun cuando el ruido lejano de un helicóptero le provoca que el corazón quiera salir del pecho. Da igual, a pesar de los esfuerzos, se aleja. Sin palabras (apenas hay un puñado de frases mal contadas en toda la cinta, lógico), el azul no menos glacial de sus ojos, el leve gesto de la boca, una pequeña crispación lo dicen todo mientras el público confía en que, si existe la justicia divina, pueda escapar de esta cárcel. Aunque no sepamos nada de este hombre, lo hemos llegado casi a querer.

LO MEJOR

Un sobrio, contenido y excelente Mads Mikkelsen, la verdad es que está genial; sin él, este filme habría sido otro, y peor

LO PEOR

Sin ánimo de hacer un spoiler, el filme hace de alguna forma bueno el dicho de que «mejor solo que mal acompañado»

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