¿Qué es la terapia psicodélica? Ayahuasca, ketamina... la nueva tendencia en el deporte de élite

Las últimas investigaciones revelan que este tipo de drogas resultan muy beneficiosas para los atletas debido a su alto potencial terapéutico. Deontay Wilder, Lamar Odom o Mike Tyson son fervientes seguidores.

Terapia Psicodélica la nueva moda en el deporte de élite
Terapia Psicodélica la nueva moda en el deporte de élite FOTO: Archivo larazon

Ayahuasca, psilocibina, ketamina, ibogaína... son conceptos que nos recuerdan a unos de esos capítulos de las series policíacas que se emiten en las múltiples plataformas pero, ahora, ya son una realidad en el deporte. Los atletas de élite están en una búsqueda permanente de métodos y fórmulas que potencien su rendimiento deportivo pero sobre todo que mitiguen la presión y mejoren su salud mental. Y aquí es donde entra en juego la terapia psicodélica, la nueva tendencia en el deporte.

Los investigadores afirman que psicodélicos como la ayahuasca, la psilocibina, la ketamina, la ibogaína y el 5-MeO-DMT resultan muy beneficiosos para los atletas profesionales debido a su alto potencial terapéutico. El esfuerzo que hacen los atletas de deportes de alto impacto para triunfar va más allá de lo personal y lo físico. Los investigadores han descubierto que los golpes repetidos en la cabeza y las conmociones cerebrales pueden tener efectos perjudiciales a largo plazo en el cerebro: dolores de cabeza, mareos, falta de memoria, insomnio, ansiedad, depresión, agresividad y, en algunos casos, el deseo de matarse a sí mismo o a otros.

Una terapia en alza

Según un estudio de 2018 publicado en la revista Cell Reports, los psicodélicos pueden aumentar las conexiones entre las neuronas y esencialmente “recablear” el cerebro. Estos cambios estructurales sugieren que las drogas psicodélicas pueden tener el secreto para reparar los circuitos en el cerebro que causan trastornos del estado de ánimo y la ansiedad.

Las terapias convencionales de salud mental han ofrecido poca ayuda y, por ello, un número creciente de atletas profesionales ha encontrado una vía en una terapia hasta ahora poco convencional: los psicodélicos.

El último deportista en sumarse a esta moda ha sido Deontay Wilder, que ha anunciado que realizará un retiro espiritual con Ayahuasca para decidir si continúa o no en el boxeo profesional. “Quiero realizar este retiro de Ayahuasca porque es una manera con la que algunos padre ayudan a sus hijos a superar sus miedos para dejar de ser niños y convertirse en hombres”, dijo Wilder en el Byron Scott Podcast. “Quiero someterme a ello y después decidir qué es lo que finalmente haré. Esto me ayudará para hacer una introspección y decidir si quiero o no regresar al boxeo”, confesó el excampeón del CMB.

Lamar Odom y la Ketamina

Sin embargo, otros deportistas ya optaron antes por este tipo de tratamientos. Uno de los casos más sonados es el de Lamar Odom, que asegura que la Ketamina le ha salvado de las adicciones y lo ha devuelto a la vida.

A punto estuvo de morir en 2015. Fue encontrado en un estado inconsciente en un prostíbulo tras dos días de fiesta tomando cocaína, opiáceos y pastillas de Herb Viagra: “Los médicos dicen que soy un milagro, sufrí 12 ictus y 6 infartos mientras estaba en coma”. Según confesó en el programa “Entertainment Tonight” gastó más de 100 millones de dólares en drogas durante su caída a los infiernos. Pero Odom logró superar ese duro y oscuro episodio de su vida. ¿Cómo lo logró?

En una entrevista al programa Good Morning America ha confesado que consume ketamina de forma regular para mantenerse sobrio y no recaer en el consumo de drogas. Un tratamiento que sigue de la mano del gurú del bienestar, Deepak Chopra. “Fui a rehabilitación e hice algunas otras cosas, pero la ketamina llegó a mi vida en el momento adecuado”, admitió Lamar. “Me siento increíble. Estoy vivo, estoy sobrio, soy feliz”, sentenció el exjugador de la NBA, satisfecho de estar superando sus adicciones.

La ex estrella de la NBA, que se refiere al tratamiento con el anestésico como “el subidón saludable”, asegura que ya no siente despertarse “en un lugar oscuro” y que le ayudó incluso a superar la muerte de Kobe Bryant. No obstante, los expertos también advierten de los riegos de este potente alucinógeno que puede puede tener consecuencias mortales.

Riley Conte y los hongos

El ex jugador de hockey profesional Riley Cote optó por los hongos de psilocibina. En un testimonio en Cult Culture admitió que los usaba “sin entender sus propiedades terapéuticas y medicinales”. Tras retirarse a los 28 años, agobiado por el deterioro de la salud mental y los problemas de adicción, se dirigió a una clínica en Jamaica. Allí, su viaje de psilocibina fue guiado por un grupo de “sanadores de verdad”. Se dio cuenta de que los hongos podían curar su mente y mejorar su bienestar mental.

“Sólo hace falta un poco de valor para confiar en los hermosos dones de la Madre Naturaleza” afirma tras su experiencia.

Pero si hay un deportista conocido por sus extrañas terapias es Myke Tyson. El boxeador ha confesado que empezó a consumir veneno de sapo como droga psicodélica y asegura que estuvo muerto la primera vez que la probó.

Mike Tyson y el veneno de sapo

Todo comenzó algunos años atrás, cuando Iron Mike atravesaba una gran crisis personal. Tenía 45 kilos de sobrepeso, bebía mucho alcohol y se drogaba. Uno de sus amigos le sugirió que probara con veneno de sapo y, según su testimonio, le pareció una buena idea. “Lo hice como un desafío. Estaba consumiendo drogas duras como la cocaína, así que ¿por qué no? Es otra dimensión. Antes de probar el sapo, era un desastre. El oponente más duro al que me he enfrentado era yo mismo. Tenía baja autoestima. Las personas con grandes egos suelen tener baja autoestima. Usamos nuestro ego para tapar eso. El sapo despoja al ego”, reveló.

Cuando Tyson habla de estos sapos se refiere al Bufo alvarius, un anfibio de México también conocido como el sapo del desierto de Sonora. Pasa siete meses al año viviendo bajo tierra, pero cuando está activo, su veneno se puede fumar. Es también utilizado en los rituales de curación tradicionales pero, con la popularidad del LSD y la ayahuasca, se ha transformado también en una droga social. Mike Tyson reveló que recurrió a este veneno psicodélico más de 50 veces, hasta tres ocasiones en un mismo día. A partir de ahí, afirma que perdió los 45 kilos que tenía de más en solamente tres meses, comenzó a boxear otra vez y mejoró su relación con su esposa e hijos.

Tyson tiene actualmente una granja de cannabis y asegura que lucha para que los psicodélicos “se conviertan en medicamentos que se pueden comprar sin receta”.

Los ex luchadores de la UFC, Ian McCall y Dean Lister, Kerry Rodhes -exjugador de los Nets y los Cardinals de la NFL- o el ex jugador de hockey sobre hielo Daniel Carcillo también han compartido historias similares sobre cómo la medicina psicodélica les ayudó a calmar su angustia mental y su adicción a las drogas y al alcohol para que pudieran vivir vidas más satisfactorias. La terapia psicodélica, a pesar de su riesgos, ha llegado para quedarse.

Terapia psicodélica: Tipos y procedimiento

La psicoterapia psicodélica se refiere a un tipo de psicoterapia en que se utilizan sustancias psicodélicas como coadyuvantes. Nació a mediados del siglo XX, cuando múltiples clínicos observaron que los estados de conciencia que inducían sustancias como la mescalina o la dietilamida de ácido lisérgico (LSD) facilitaban o aceleraban determinados procesos psicoterapéuticos.
La sesión siempre está conducida por un facilitador, que puede ser un curandero, un chamán o neochamán, un terapeuta, un padrinho o mestre en las iglesias ayahuasqueras, o cualquier otra persona que en principio ha experimentado ampliamente con ella y conoce bien cómo guiar sesiones.
Modalidades de aplicación de la psicoterapia asistida con psicodélicos:
Psicodélica. Más propia de los Estados Unidos, este método consistía en administrar altas dosis de LSD u otros psicodélicos con el objetivo de inducir profundas experiencias en el paciente. Estas experiencias místicas o “experiencias cumbre”, en términos de Maslow, permitirían al sujeto obtener una visión renovada de sí mismo, del mundo y de la vida, algo que tendría beneficios terapéuticos per se. De manera general tan solo se realizan de 1 a 3 sesiones de este tipo.
Psicolítica. Este modelo se popularizó más en Europa, y al contrario que el modelo psicodélico, en este caso se utilizan dosis medias-bajas para acompañar y facilitar el proceso psicoterapéutico. Se realizan un mayor número de sesiones, trabajando generalmente bajo la óptica psicoanalítica.
De forma más minoritaria se aplicó también la terapia hipnodélica, consistente en la combinación de técnicas sugestivas y los estados psicodélicos, y la terapia psicotomimética, la cual partía de la suposición de que los estados psicodélicos eran equivalentes a estados psicóticos.