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Escrivá quiere acabar con la jubilación forzosa por ley

Ha vuelto a reiterar que la nueva fórmula para revalorizar las pensiones en la que se está trabajando no supondrá un recorte de las pensiones o una rebaja de su cuantía

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá
El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis EscriváEUROPA PRESS/M.FERNÁNDEZ. POOL Europa Press

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, suelta cada día una píldora sobre lo que será el nuevo sistema de pensiones. Y hoy le ha tocado a la jubilación forzosa. En una entrevista en la Cope, el ministro ha subrayado que quiere legislar para acabar con la posibilidad de que, vía convenio colectivo, se pueda obligar a alguien a jubilarse forzosamente. Ésta será una de las vías, junto a los incentivos directos con pagos de una sola vez a los que quieran retrasar voluntariamente su jubilación, para ir acercando la edad efectiva de jubilación a la legal y que la gente tenga “carreras laborales más largas”.

En este momento, ha explicado, en España hay una cláusula que puede prohibir en convenio que se siga trabajando más allá de una edad. “Lo que nosotros queremos es que la posibilidad de que a través de convenios colectivos se puede prohibir, impedir que la gente se jubile más tarde lo queremos cambiar”, ha explicado. “Dado lo que nos viene a partir del año 2025, tenemos que cambiar la cultura de las empresas, de la sociedad (...) hay que hacer carreras laborales más largas e ir ajustando incluso lo que hace uno en su carrera laboral de forma flexible”, ha argumentado. “Estamos condenando con regulaciones a la inactividad, esto no puede ser”, ha añadido.

El titular de Seguridad Social también ha negado que la nueva fórmula para revalorizar las pensiones en la que se está trabajando en el diálogo social y que irá ligada a la inflación vaya a suponer un recorte de las pensiones o una rebaja de su cuantía si el IPC es negativo. Insiste en que, en cumplimiento de las recomendaciones del Pacto de Toledo, el poder adquisitivo de las pensiones “va a estar garantizado hacia adelante” con la nueva fórmula, que se aprobará “en las próximas semanas si genera el consenso” necesario. “En situaciones excepcionales en que el IPC sea negativo, las pensiones no van a bajar, pero cuando evaluemos el poder adquisitivo en una ventana de varios años, regularicemos para que se preserve el principio de mantenimiento de poder adquisitivo. Esto no es ningún recorte de nada, al contrario”, ha afirmado.

La fórmula en la que se trabaja sustituirá al llamado Índice de Revalorización de las Pensiones (IRP), que condenaba a las pensiones a subir sólo un 0,25% cada año en situaciones de déficit del sistema, con lo que si el IPC subía por encima de esa cantidad, los pensionistas perdían poder adquisitivo. Con el IRP, si la inflación prevista es del 2%, que es el objetivo que suele marcar el Banco Central Europeo (BCE), los pensionistas perderían hasta un 30% de su poder adquisitivo en los próximos años.

Según defiende, esto es lo que el Pacto de Toledo y el Gobierno quieren corregir, de forma que el principio que debe preservarse es el de mantener el poder de compra de las pensiones. “Y eso quiere decir que, según lo vayamos evaluando en el tiempo, las pensiones siempre deben tener la capacidad para adquirir una cesta de bienes”, ha señalado el ministro. De esta forma, si la inflación esperada es del 2% y las pensiones suben el 2%, el poder adquisitivo queda asegurado. Si el IPC previsto es del 1% pero termina el año en el 0%, las pensiones ganarían un punto de poder adquisitivo. Lo que haría la nueva fórmula en ese último caso, según Escrivá, es que en los años siguientes se regularizaría la subida de la pensión para que siempre mantenga el poder adquisitivo, pero no recortándola.

“Habrá que buscar algún mecanismo para que el principio sea ganar poder adquisitivo pero no un sesgo a la ganancia que no tienen los trabajadores en otros sectores”, ha señalado Escrivá, refiriéndose a que los salarios de los trabajadores no siempre ganan el mismo poder adquisitivo que los pensionistas, sino menos. “En algunos países se liga la subida de las pensiones a la subida del salario. Es otro método que hemos decidido no hacer, pero que tiene el mismo principio: que los movimientos nominales de una economía, que normalmente son de subida, se vayan equiparando a las pensiones”, ha apuntado.