¿Dumping fiscal? Madrid, la segunda región que más recauda por sucesiones pese a bonificarlo al 99%

Sus ingresos por este tributo han pasado de 359 a 455 millones

Manifestación en contra del impuesto de Sucesiones y Donaciones en Andalucía
Manifestación en contra del impuesto de Sucesiones y Donaciones en Andalucía

Madrid está en el punto de mira del Gobierno por el presunto “dumping fiscal” que ejerce sobre el resto de comunidades autónomas debido a su baja fiscalidad. Pero, ¿está realmente Madrid ofreciendo deducciones con el único fin de dinamitar la fiscalidad de otras regiones? No, según los números que ofrece, por ejemplo, el impuesto de Sucesiones y Donaciones.

El sistema de financiación autonómica permite a las autonomías de régimen común subir o bajar los tributos que tienen cedidos, así como establecer sus propios impuestos, en función de sus necesidades financieras y de la política económica que consideren oportuno desarrollar. En el caso de Sucesiones y Donaciones, Madrid lo tiene bonificado al 99%. Una decisión que, como aseguran desde el “think tank” Foro Regulación Independiente, “no es una cuestión ideológica, sino de buena política fiscal. Se trata de eliminar un escenario de doble imposición que mina el ahorro y desincentiva la creación de riqueza, con el consecuente golpe al patrimonio de las familias y la capacidad inversora del sector privado”.

Según los datos de esta organización, tras bonificar este impuesto al 99%, las donaciones declaradas en Madrid han pasado de 4.000 a 50.000. Esto ha hecho que la recaudación obtenida por este tributo suba de 20 a 32 millones anuales. “Hacienda recauda más, mientras que los contribuyentes se han ahorrado más de 930 millones”, explican. La recaudación obtenida en Madrid por el impuesto de Sucesiones ha aumentado entre 2015 y 2019, pasando de 359 a 455 millones. Este aumento de 96 millones supone un 27% más. De hecho, Madrid genera el 19% del total recaudado a nivel nacional, frente al 15% que alcanzaba en 2015, asegura el Foro en un informe sobre la cuestión.

Según sus cálculos, en el impuesto de Sucesiones, el ahorro fiscal generado por la bonificación al 99% supera ya los 2.140 millones de euros. En cualquier caso, Madrid es la segunda comunidad que más impuestos recauda por esta vía y, en términos per cápita, solo cuatro regiones reciben más ingresos por dicho concepto. “Si comparamos las bonificaciones aplicadas con la recaudación por habitante que genera este tributo, encontramos que no existe correlación entre ambas variables. Por lo tanto, hay más criterios y factores en juego y no tiene sentido reducir la conversación a las bonificaciones aplicadas en cada territorio”, concluyen.

Como ya han recordado diversos opositores a esta tasa, el impuesto de Sucesiones y Donaciones ha sido abolido en quince países de la Unión Europea. Además, en las economías comunitarias que siguen aplicando este tributo, su recaudación es testimonial y apenas alcanza, en promedio, el 0,27% del PIB. Sin embargo, la intención manifestada públicamente por el Gobierno, espoleado en buena medida por sus socios de investidura catalanes, es hacer un equiparación de la fiscalidad por arriba, es decir, obligar a Madrid a subir sus impuestos para acabar con el presunto “dumping fiscal” que está ejerciendo sobre el resto de regiones. El argumento de Hacienda es que, con su política fiscal, Madrid condena a las comunidades que no tienen una fiscalidad baja a perder empresas y ciudadanos e induce al resto a reducir también su fiscalidad sin tener recursos para ello, como hacen algunas que luego “tienen que recurrir a los recursos extraordinarios del Gobierno” para poder financiarse.