800 millones para que el coche eléctrico se iguale al convencional

Seat, Grupo Volkswagen, Iberdrola, Telefónica o CaixaBank, entre otras, forman parte activa de este plan que tiene como objetivo garantizar la transición del sector de la automoción a la electromovilidad

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto
La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes MarotoA. Pérez Meca Europa Press

800 millones. Esa es la cantidad que se destinará a impulsar la implantación del coche eléctrico en el parque móvil español. El Gobierno llevará al Consejo de Ministros de la próxima semana para su aprobación el proyecto estratégico -PERTE- de la automoción, que busca fabricar coches eléctricos en España. Seat y el grupo Volkswagen tienen un papel protagonista en el PERTE, en el que participan también una quincena de empresas como Iberdrola, Telefónica y CaixaBank, y que tiene como objetivo último garantizar la transición del sector de la automoción a la electromovilidad.

Según ha confirmado la ministra de Industria, Reyes Maroto, durante su participación en una jornada sobre los retos del sector de la automoción celebrada en Casa Seat, en Barcelona, la ministra ha asegurado que, con este PERTE, “España se situará en la vanguardia de la movilidad eléctrica y conectada”. También se ha mostrado convencida de que España está “en una buena situación para encarar la transformación del sector”, que, ha augurado, adquiere la forma de una “verdadera revolución” hacia el coche eléctrico porque cambia no sólo la tecnología, sino también los modelos de negocio e impacta en toda la cadena de valor.

El PERTE de la automoción, el primer proyecto estratégico que lanza el Ejecutivo en el marco del plan de recuperación basado en los fondos europeos, ambiciona convertir España “en un ‘hub’ europeo de la movilidad eléctrica y conectada”. “Hay que acelerar el paso para no perder la competitividad internacional. El Gobierno impulsa el vehículo eléctrico y el coche conectado para convertir a España en un ‘hub’, contribuir a reforzar la colaboración público-privada y apoyar al segundo sector industrial español”, ha subrayado la ministra, que ha intervenido por videoconferencia.

Maroto ha destacado que el proyecto persigue desarrollar todo un ecosistema para fabricar coches eléctricos y conectados en España, lo que incluye también la fabricación de baterías, y que irá acompañado de un plan que movilizará hasta 800 millones para aumentar los puntos de recarga e impulsar las ventas de eléctricos. Al mismo tiempo, el PERTE incluirá medidas para reforzar la cualificación profesional de los trabajadores del sector de la automoción y garantizar su adaptación a los nuevos perfiles. La ministra ha asegurado que el proyecto se presentará el próximo lunes en un acto, un día antes de que lo vea el Consejo de Ministros.

Por su parte, el director general de la patronal de los fabricantes Anfac, José López-Tafall, ha abogado por avanzar en el cumplimiento de estos retos “pero a la española”, lo que pasa, a su juicio, por “enfocarlos manteniendo la producción del sector y el empleo”. López-Tafall ha urgido también a recuperar el mercado, muy golpeado por la pandemia, y a estimular la compra de eléctricos con ayudas, además de ampliar la infraestructura de recarga.

José Portilla, director general de Sernauto, que aglutina a la industria de componentes, como la vicepresidenta ejecutiva de Faconauto (concesionarios), Marta Blázquez, han emplazado a que los fondos europeos redunden en beneficio de toda la cadena de valor del sector, sin dejar a nadie atrás. Las jornadas han contado también con la presencia, entre otros, del secretario de Empresa y Competitividad de la Generalitat, Albert Castellanos, y representantes de los sindicatos UGT y CCOO, que han pedido que la transformación del sector se haga de la mano del diálogo y la concertación con los sindicatos.