Los jóvenes podrán alquilar pisos de 800 euros por 230 gracias a las ayudas del Gobierno

El Ejecutivo asegura que el bono de 250 euros y las subvenciones contempladas en el Plan Estatal de Vivienda abaratarán de forma significativa las rentas para los que tengan entre 18 y 35 años

Un joven pasa por delante de un cartel de una vivienda en alquiler
Un joven pasa por delante de un cartel de una vivienda en alquilerJesus G. FeriaLa razon

Aunque en el sector inmobiliario hay unanimidad respecto a que la forma más efectiva de reducir los precios del alquiler es aumentar la oferta, lo cierto es que no se trata de una medida que se pueda implementar de un día para otro. El Gobierno se ha propuesto aumentar en los próximos años el parque de vivienda social en unas 100.000 unidades a través de diversas iniciativas tanto públicas como privadas. Pero mientras estas medidas surten efecto, el Ejecutivo de Pedro Sánchez considera que la vía más rápida para abordar el problema es la intervención de precios, que abordará la futura Ley de Vivienda -que, no obstante, no espera tener aprobada hasta la segunda mitad del próximo año-, las ayudas directas y las desgravaciones fiscales. Un cóctel que, según sus cálculos, debería ayudar de una forma más que notable a emanciparse a los jóvenes, uno de los colectivos que más difícil tienen acceder a la vivienda.

La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma), Raquel Sánchez, puso ayer cifras, a través de un ejemplo gráfico, de en qué se traducirán -o deberían traducirse- las ayudas al alquiler que proyecta el Ejecutivo para los que tienen entre 18 y 35 años. Según los cálculos del Mitma, el bono alquiler para jóvenes de 250 euros al mes, sumado a las ayudas del Plan Estatal de Vivienda de hasta un 40% de la renta, permitirá a los inquilinos comprendidos en este tramo de edad que un alquiler tipo de 800 euros al mes se traduzca en un desembolso real de 230 euros gracias a las ayudas.

Desgravaciones

Sánchez también puso en valor la importante ayuda que, a juicio del Mitma, supondrán las desgravaciones fiscales proyectadas en la Ley de Vivienda para aquellos pequeños propietarios que se inclinen por recortar los precios en las denominadas zonas de precios tensionadas. La futura ley establecerá que cuando se firme un nuevo contrato en una zona de mercado residencial tensionado, con una bajada de al menos un 5% sobre la renta del contrato anterior, los propietarios podrán beneficiarse de hasta un 90% en el impuesto neto del IRPF. En el caso de una vivienda arrendada por 800 euros, si el propietario aplicase esta bajada, el importe sujeto a tributación pasaría de 3.830 euros a 638 euros, según explicó la ministra.

Los beneficios fiscales en zonas tensionadas serán efectivos desde el mismo momento en que la Ley de Vivienda entre en vigor y un área se acoja a esta consideración. Sin embargo, la idea del Mitma es que el bono para ayudar al alquiler a los jóvenes entre en vigor a partir del próximo mes de enero. No en vano, hay un partida de 200 millones de euros recogida en los Presupuestos Generales del Estado para sufragarlo.

De momento, el Gobierno apenas ha esbozado algunos detalles de cómo se articulará, asegurando que incluirá medidas correctoras para evitar que infle los precios del alquiler como ha ocurrido en otros países. Los destinatarios tendrán que tener entre 18 y 35 años y un trabajo en el que no perciban un salario anual superior a los 23.725 euros. Esta cifra es tres veces y medio el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (Iprem). De la ayuda, además, no sólo se beneficiarán aquellos jóvenes que se pretendan emancipar sino todos los que cumplan con estos requisitos aunque ya vivan en régimen de alquiler. Según las previsiones del Gobierno, el bono joven puede beneficiar a unos 70.000 jóvenes. Esa cifra de personas se podría incrementar hasta los 100.000 jóvenes si se incluyen las ayudas a través del Plan Estatal de vivienda. La ministra Sánchez aseguró ayer que la ayuda estará completamente diseñada el próximo mes de noviembre.