Estos son los dos ingresos bancarios que llamarán la atención de Hacienda y harán saltar las alarmas de la Agencia Tributaria

Los bancos notifican al fisco cualquier actividad sospechosa de evasión de impuestos, fraude o lavado de dinero

A pesar de que a día de hoy siguen habiendo españoles que utilizan los billetes y monedas como medio de pago más habitual, las operaciones financieras con tarjeta de crédito o débito se han disparado sobre todo a raíz de la pandemia del coronavirus.

Por lo tanto, es habitual observar colas de gente frente a los cajeros automáticos de las entidades financieras para sacar dinero o realizar ingresos. En este último caso, ¿existe alguna cantidad límite a introducir en estas máquinas? En principio esta operación no requiere ninguna justificación por parte del usuario, a diferencia de cuando este ingreso se realiza en la ventanilla de la sucursal bancaria, ya que en este caso la entidad podrá exigir la identificación del cliente independientemente de la cantidad.

Sin embargo, el que no sea necesario una justificación por parte del cliente puede desatar en algunas ocasiones un fraude. Es por ello, que el Ejecutivo a finales del año 2020, aprobó el Proyecto de Ley de Medidas de Prevención y Lucha contra el fraude fiscal con el objetivo de “reforzar la lucha contra la elusión fiscal compleja y la economía sumergida”.

Esta nueva norma establece numerosas medidas, pero a nivel más práctico, una de las que afecta a los usuarios es el cambio de la limitación del pago en efectivo para llevar a cabo determinadas operaciones, por lo que pasaría de 2.500 a 1.000 euros para empresas, así como para particulares.

Es por ello que esta normativa establece que todos los pagos superiores a 1.000 euros deberán realizarse por transferencia bancaria o pago con tarjeta que soporten el límite establecido por el banco o entidad financiera.

En este sentido, en el caso de que una persona incumpliese este Proyecto de Ley, esto conllevaría una infracción administrativa de consideración grave con sanciones que podrían llegar hasta el 25% del valor de la transacción que se ha realizado. Por lo tanto, la base de la sanción será la cuantía pagada en efectivo a partir del importe de 1.000 euros o su contravalor en moneda extranjera.

Pero, ¿cómo puede saber la Administración si no se está cumpliendo esta norma? Las entidades bancarias juegan un papel clave contra la lucha ante la evasión de impuestos, blanqueamiento o incluso fraude, ya que son las encargadas de notificar a la Agencia Tributaria de determinados movimientos que puedan estar incurriendo en una infracción.

Billetes de 500 euros

El número de billetes de 500 euros en circulación registraron su cifra más baja en septiembre de 2020 desde abril de 2002, según datos del Banco de España. A pesar de que fue en enero de 2019 cuando estos billetes dejaron de emitirse, a día de hoy siguen siendo totalmente válidos.

A pesar de que la cantidad no excede el límite establecido, en el caso de que una persona haga un ingreso de un billete de 500 euros en el banco, este movimiento será notificado inmediatamente a Hacienda, por lo que se debe tener claro de dónde proviene dicha cantidad y justificarla.

Ingresos de más de 3.000 euros

En el caso de que una persona realice un ingreso o una retirada en efectivo que exceda los 3.000 euros o transferencias elevadas (como los movimientos bancarios superiores a los 10.000 euros), esta operación no escapará a la lupa de Hacienda pudiendo dar lugar a una investigación. Si detecta unos ahorros no justificados, desde la Administración hará pagar por ellos una alta sanción a su poseedor mediante impuestos como ganancia patrimonial no justificada.

Del mismo modo, y con independencia de la cuantía, si un cliente realiza ingresos en efectivo de manera recurrente, en esta situación los bancos también activarán sus alertas para comprobar si se está realizando algún fraude.