El Gobierno deja la puerta abierta a mantener la ayuda a la gasolina en 2023, año cargado de elecciones

La ministra de Transportes asegura que analizarán la opción cuando se acerque el fin del ejercicio

Varios conductores repostando gasolina en Madrid la semana pasada
Varios conductores repostando gasolina en Madrid la semana pasada FOTO: Luis Millán EFE

Lo que comenzó como una ayuda temporal de tres meses ya se ha prolongado hasta los nueve... y pueden ser todavía más. La bonificación de 20 céntimos para los carburantes podría extenderse durante el año 2023, un ejercicio lleno de elecciones, incluidas las generales. Así lo ha asegurado hoy la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, que, en una entrevista con RAC 1, ha afirmado que la bonificación «se podría alargar» al año que viene y ha añadido que cuando llegue esa fecha analizarán cómo está funcionando la medida y decidirán si prorrogarla o reconvertirla.

Aprobada en un primer momento para el periodo abril-junio en el marco de un paquete más amplio de medidas para contrarrestar los efectos de la invasión de Ucrania, la subvención para los carburantes fue prorrogada en junio hasta diciembre junto al resto de medidas del paquete. Una batería que incluye, además, la rebaja del IVA de la luz del 10% al 5%.

A pesar de que en algunos momentos se barajó la opción de limitarla a las rentas más bajas, el Ejecutivo optó finalmente por mantener su carácter universal contra la opinión de los expertos. Diversos economistas y hasta el propio Banco de España han cuestionado que la medida, tal y como está planteada, sea eficaz. En su informe anual de 2021, el Banco de España asegura al respecto que «la necesidad de atender rápidamente a los agentes más afectados se cubre con la subvención a los precios de los carburantes, pero esta es una medida muy genérica, que posiblemente tenga incluso un carácter regresivo, dado que los hogares de menores rentas probablemente tengan un menor consumo de esos productos».

En opinión del organismo que dirige Pablo Hernández de Cos, «quizá habría sido preferible el uso de transferencias condicionadas al nivel de renta» y no una bonificación generalizada. «La deseabilidad del carácter selectivo de las medidas se fundamenta en la conveniencia de no fomentar un exceso de demanda que agrave los cuellos de botella y realimente el proceso inflacionista», avisa.

Los primeros cálculos del Banco de España sugieren que el descuento está propiciando que la inflación que soportan los hogares de mayor renta se reduzca en 0,61 puntos porcentuales entre abril y junio, mientras que para los hogares de rentas bajas ese recorte será de 0,35 puntos porcentuales.

La aplicación del descuento por renta habría permitido ahorrar recursos públicos al Estado. No obstante, diversos expertos consideran que su aplicación sería más que complicada.