Condenado un guardia civil “podemita” que “invitó” a dos alcaldes socialistas a sumarse al partido de Iglesias

La Sala de lo Militar del Supremo ratifica la sanción disciplinaria impuesta al agente por infringir a través de Facebook su deber de neutralidad política

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El Tribunal Supremo confirma la sanción disciplinaria impuesta al agente por la ministra de Defensa, Margarita Robles, en la imagenEduardo Parra Europa Press

El Tribunal Supremo (TS) ha confirmado la sanción disciplinaria de dos meses de suspensión de empleo por falta grave impuesta en marzo del pasado año por la ministra de Defensa, Margarita Robles, a un guardia civil por “invitar” a dos alcaldes socialistas a través de Facebook “a hacerse seguidores del círculo político de Podemos”, infringiendo así su deber de neutralidad política. La resolución cuenta con un voto discrepante de dos magistrados que entienden que no se ha podido probar que esa propuesta fuera de carácter público.

Una actuación que, según el TS, supone “un patente posicionamiento político” efectuado además de manera pública que infringe el régimen disciplinario del Instituto Armado, que impide a sus miembros “expresar opiniones que supongan infracción del deber de neutralidad política efectuando propaganda a favor de partidos políticos”.

En su resolución, la Sala de lo Militar del Alto Tribunal desestima el recurso interpuesto por el agente y avala que en septiembre de 2016 propuso a través de la citada red social tanto a la alcaldesa de la localidad de El Bosque (Cádiz), Pilar García Carrasco, como al regidor de la también localidad gaditana de Grazalema, donde además estaba destinado, “hacerse seguidores del círculo político de Podemos”. El tribunal rechaza además que el fallo vulnere el derecho a la presunción de inocencia del guardia civil, a quien inicialmente el director general del Instituto Armado impuso por estos hechos una sanción de seis meses de suspensión por falta muy grave que fue posteriormente reducida por la titular de Defensa.

El agente denunció que se le impuso la sanción con una “absoluta ausencia de prueba” y negó que hubiese efectuado esa propuesta a través de Facebook, pues según dijo conocía que ambos regidores son afiliados del PSOE por lo que no tenía “ningún sentido proponerles seguir a otro partido político”. Sin embargo, la Sala -basándose en las “firmes, concretas y consistentes” declaraciones de los dos alcaldes, pese a que ambos no presentaron esas “invitaciones” porque afirmaron haberlas borrado- concluye que se le sancionó basándose en un caudal probatorio “de indudable carácter incriminatorio o inculpatorio”.

“Negativa imagen” para la Guardia Civil

La regidora de El Bosque aseguró que “la invitación se la realizó a través de Facebook” y que esa misma propuesta se la había trasladado el agente “a varias personas más”, entre ellas el alcalde de Grazalema, quien ratificó que la misma le llevó a través del perfil de Facebook del agente, en la cual figuraba tanto su nombre como su fotografía “que lo identifica plenamente”. Además, añadió que tanto antes como después mantuvo contactos con el agente “a través de ese perfil”.

La defensa del guardia civil también negó que los comentarios se hubiesen realizado con publicidad, “pues no trascendía más allá de una comunicación bidireccional” -un argumento que han acogido dos de los cinco magistrados del tribunal-, pero la Sala no tiene dudas de que el agente no hizo esos comentarios de forma aislada, sino que envió la propuesta “a una pluralidad de personas”.

“No puede dudarse -se afirma en la resolución, de la que ha sido ponente el magistrado Fernando Pignatelli- que actuó con publicidad e infringió la limitación legalmente establecida en que consiste ese deber de apartamiento, alejamiento o separación no ya de la contienda política, sino de la mera actividad partidista”, de la que el legislador, aun siendo legítima, “ha querido dejar por completo al margen a los miembros de la Guardia Civil”, recuerda el Supremo.

De igual modo, la Sala hace hincapié en la “negativa imagen” que para la Guardia Civil acarrea que uno de sus miembros “se dirija a sendos alcaldes invitándolos a hacerse seguidores o integrarse en determinada opción política”.