Todo lo que se sabe hasta ahora del futuro avión de combate europeo

Defensa y las empresas nominadas para liderar los pilares de demostración tecnológica del NGWS/FCAS firman el Protocolo General de Actuación

Pese a la crisis provocada por la pandemia de coronavirus, hay proyectos que siguen adelante, como es el caso del futuro avión de combate europeo, que desarrollan España, Francia y Alemania y que hoy ha dado un paso adelante con la firma del Protocolo General de Actuación entre el Ministerio de Defensa y las empresas nominadas para liderar los diferentes pilares de demostración tecnológica relativos al Sistema de Armas de Siguiente Generación (NGWS) en el seno de un Futuro Sistema de Combate Aéreo (FCAS).

Olivares ha subrayado “el firme compromiso de la industria de Defensa con España” durante toda su historia, y que se ha demostrado ahora con la gestión de la pandemia y también con su implicación en este programa. El secretario de Estado ha destacado que “es un motivo de satisfacción” el conseguir aunar en este acuerdo a empresas competidoras para establecer prioridades con visión de futuro en torno al “avión de combate europeo”.

En su intervención, el responsable de Defensa ha destacado la Directiva de Defensa Nacional que firmo el Gobierno el pasado día 10 y ha dicho que “si hubiera estado vigente en 2018 “el debate por la conveniencia de participar o no en este proyecto no se hubieran producido”. “Lo que en su momento era una opción, con esta directiva se ha convertido en una obligación”.

De igual modo, ha destacado la necesidad estratégica de fortalecer la base de la industria de Defensa Nacional y la europea para hacer frente a los nuevos riesgos. “Fortalecer la base de la industria de defensa es algo que forma parte de la estructura del Ministerio de la Defensa y el programa NGWS es uno de los pilares fundamentales para sustentar la consecución de una mayor autonómica estratégica en el ámbito nacional y europeo para colaborar en nuestros compromisos con Naciones Unidas y la OTAN”.

“España deberá contar con financiación necesaria para dotar a las Fuerzas Armadas de las capacidades suficientes para cumplir sus compromisos”, ha subrayado para indicar que el compromiso inicial de 110 millones de euros y de 250 millones anuales en los próximos ejercicios.

Este avión de combate tendrá visibilidad reducida, un gran alcance de combate y sensores avanzados, características correspondientes a los cazas de quinta generación. El New Fighter, como es conocido, podría servir de reemplazo para los actuales aviones Eurofighter Typhoon y Dassault Rafale en la década de 2040, así como para los F-18 que prestan servicio en el Ejército del Aire español.

Las nuevas aeronaves europeas interactuarán con los aviones de alerta temprana y control aerotransportado, grupo de satélites, así como aeronaves no tripuladas. De hecho, la tecnología de estos aparatos permitirá compartir información con otros aviones y plataformas en red, incluidos aviones espía o aeronaves de reconocimiento no tripuladas, lo que hará posible que los pilotos tengan una visión de conjunto de todas las herramientas que actúan de forma integrado en un radio de acción concreto. Asimismo, se reduce la exposición a las defensas aéreas enemigas. Dependiendo de la cantidad de drones armados involucrados en una operación, el piloto podría manejar un gran “enjambre” de aparatos de forma coordinada.

Productos punteros

La firma de este Protocolo con el Ministerio de Defensa representa un nuevo paso adelante en la implantación de la estrategia industrial española para el programa NGWS/FCAS, cuyo objetivo es culminar una incorporación como socio de pleno de derecho y con el mismo peso que Alemania y Francia.

Además, en este mismo acto también se ha suscrito el Acuerdo de Confidencialidad, que contiene los mecanismos de protección de la información y/o documentación clasificada o sensible asociada al proyecto NGWS, y el Código de Conducta para Contratistas y Subcontratistas de Armamento y Material del Ministerio de Defensa.

Industria aeronáutica española

En este sentido, Indra, una de las principales compañías globales de tecnología y consultoría, ha avanzado significativamente en su papel como coordinador industrial nacional y líder de cuatro de los ocho pilares del programa cuyo Protocolo General establece el compromiso que las empresas españolas adquieren con el Ministerio de Defensa en el programa que marcará el futuro de la industria de la Defensa en el continente.

El documento fija las responsabilidades que el Ministerio ha asignado a cada una de estas empresas para dotar a las Fuerzas Armadas de las capacidades demandadas y potenciar al mismo tiempo la autonomía estratégica del sector.

Con esta firma, Indra afianza su papel de coordinador de la industria española en el programa y representante de la misma frente a los coordinadores industriales designados por Francia y Alemania, Dassault y Airbus, respectivamente.

La compañía lidera los dos pilares transversales (el de Estudio de Concepto del sistema y el de coherencia entre pilares), junto Dassault y Airbus. Además, Indra es responsable de dos de los pilares tecnológicos: el de Sensores y el del Sistema de Sistemas, que engloba el desarrollo que permite gestionar en su conjunto los diferentes sistemas que componen cada uno de los pilares tecnológicos del proyecto y que facilita operar en modo Nube de Combate.

Indra ha logrado importantes progresos en su papel como coordinador nacional y líder de cuatro pilares del proyecto. La compañía ya tiene un acuerdo cerrado con los coordinadores de Francia (Dassault) y Alemania (Airbus) para su incorporación al Estudio de Concepto (Joint Concept Study – JCS) que iniciaron Francia y Alemania en febrero de 2019. El contrato que situará a Indra como co-contratista junto a Dassault y Airbus Alemania está en revisión final, teniendo prevista la firma en las próximas semanas.

Además de Indra, el pasado mes de febrero las también empresas españolas GMV, Sener Aeroespacial y Tecnobit alcanzaron ayer un acuerdo, en coordinación con el Ministerio de Defensa, para liderar de manera conjunta la participación española en uno de los pilares tecnológicos del futuro caza de combate europeo (FCAS, por sus siglas en inglés): el de los Operadores Remotos.

Tal y como anunciaron las tres compañías y el propio Ministerio de Defensa, este pilar tecnológico forma parte del ambicioso proyecto de Sistema de Armas de Siguiente Generación (NGWS), incluido en el concepto del futuro sistema de combate aéreo. Y en concreto, la labor del consorcio será la de liderar el desarrollo de los demostradores tecnológicos de los Operadores Remotos.

Así, se cierra la planificación para el desarrollo de los demostradores de los diferentes pilares tecnológicos: Airbus trabajará en el Caza de Nueva Generación (NGF) y en las tecnologías de Baja Observabilidad; ITP Aero, en los Motores, e Indra en los Sensores y Sistema de Sistemas.

Está estimado que el programa generará en las próximas décadas inversiones de miles de millones de euros tanto en la fase de desarrollo, como posteriormente en la de producción. Las primeras estimaciones hablan de un potencial valor económico del programa de 300.000 millones de euros en los próximos 40 años.