De votar al PSOE a la abstención: 550.000 fieles descontentos

Cs solo retiene al 39,9% de sus votantes y la mayoría de sus electores se iría al Partido Popular

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparece ante los medios para informar sobre los cambios en el Ejecutivo
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparece ante los medios para informar sobre los cambios en el EjecutivoEUROPA PRESS/J. Hellín. POOL

La radiografía del trasvase del votos corrobora la fuga de votantes del partido de Inés Arrimadas hacia otras fuerzas políticas y confirma que el proyecto naranja no viven su mejor momento ya que es la formación que más votos se dejaría por el camino. Más allá de ese análisis tan manido tras los últimos sondeos demoscópicos, los datos de la encuesta de NC Report para la RAZÓN también reflejan que el mayor porcentaje de votantes descontentos que se abstendría, si a día de hoy se celebraran unos comicios, son aquellos que en 2019 votaron al PSOE.

Así, si los españoles acudieran hoy a las urnas, algo más de 520.000 votos de Inés Arrimadas pasarían a Pablo Casado. Lo harían, en concreto, el 31,6% de quienes en noviembre de 2019 confiaron en su proyecto. Sin embargo, la sangría de votos se prolongaría hacia otras formaciones de centro derecha, ya que de los 1,6 millones de votantes de las generales solo mantendrían 659.000, es decir el 39,9% de sus electores. En este sentido, más de 300.000 votantes, un 18,4%, optarían por la formación que lidera Santiago Abascal. Asimismo, 49.000, lo que significa un 3% de sus antiguos electores, se decantaría por el Partido Socialista mientras que un 6,4% se abstendría.

En el polo opuesto se encuentra el Partido Popular, que es el que mantiene el mayor porcentaje de leales, concretamente el 93,3% de su electorado, por lo que solo ve marchar al 6,7% de sus votantes. Vox es la primera opción, elegida por 200.000 de sus votantes, el 4%. De los más de 5 millones de votantes de las elecciones de 2019, 98.000, es decir un 1,9%, se abstendría y solo el 0,7%, un 37.000 de votantes, optarían por Ciudadanos. Por lo tanto, se confirma que los populares continúan siendo una de las opciones políticas con mayor porcentaje de fidelidad entre sus electores.

Entre las formaciones que también pueden presumir de gozar con un buen porcentaje de leales es la que dirige Santiago Abascal. Así, Vox volvería a convencer al 92,3% de los más de 3,6 millones de electores que confiaron en ellos hace ya casi dos años tras la repetición electoral de mayo. Solo un 4,9%, es decir 181.000 votos, se fugaría hacia el Partido Popular y un 2,2% se abstendría.

Precisamente, llama poderosamente la atención que los socialistas son el partido que mayor porcentaje de abstención concentra. Según los datos de la encuesta de NC Report para LA RAZÓN, un 8,1%, es decir 550.000 de los más de 6,7 millones de votos de las elecciones de 2019 se abstendrían si hoy se celebrase unas elecciones generales. Un dato del que puede hacerse una lectura crítica al proyecto de Pedro Sánchez y sus geometría variable para lograr acuerdos que incluye pactos con Podemos –con quién dijo que no pactaría– así como independentistas vascos y catalanes. Quizás, también su cuestionada gestión de la pandemia esté detrás de este dato tan preocupante de cara a una futura cita con las urnas. En el lado opuesto, los socialistas mantienen un aceptable porcentaje de fidelidad –aunque bastante menor que el del PP, Vox y Podemos– ya que el 84% volvería a confiar en la formación que lidera Pedro Sánchez. Sorprende que un porcentaje casi idéntico de votantes se fugaría hacia PP o Cs, un 2,8% y un 2,7%, respectivamente. Solo un 1,1%, es decir 78.000 votos, optarían por Podemos y un 0,6% por Vox.

Respecto a los votantes de Podemos, casi ocho de cada diez volvería a votar a la formación morada. Sin embargo, de los 3,1 millón de electores de las últimas generales, 274.000 votos se fugarían hacia el PSOE y otros 240.000, es decir, un 7,7% se abstendría. Es el segundo partido, tras el PSOE, con mayor porcentaje de votantes descontentos que optaría por abstenerse, con lo que se podría concluir que el desgaste de gobernar está pasando factura a los dos partidos de la coalición.

Los nuevos votantes quieren bipartidismo

Por último, sobre los aproximadamente 384.000 nuevos electores con derecho a voto casi dos años después de la última cita electoral, hay dos datos a destacar. Por un lado, los jóvenes quieren que vuelva el bipartidismo, y por otro, tienen claro su voto, ya que no hay apenas abstención. Así, el 54,68%, es decir 210.000, optarían por PSOE (107.000) o PP (103.000), ratificando, por lo tanto, el hartazgo por el multipartidismo que ha hecho tan complicado gobernar desde la irrupción de una ensalada de siglas en la Cámara Baja. La tercera fuerza más votada por los jóvenes de 18 años sería Vox con el apoyo de 57.000 nuevo electores y la cuarta Podemos, con 55.000 apoyos. En quinta posición, con casi la mitad de votos que los de Abascal o los de Iglesias, se situaría Ciudadanos, que solo consigue atraer a 22.000 electores. Por lo tanto, también se confirmaría el desgaste de la formación de Inés Arrimadas entre los nuevos votantes.

A falta de dos años para la celebración de nuevos comicios, siempre y cuando no haya un adelanto electoral, el mapa electoral dibuja un escenario diferente al de noviembre de 2019. No obstante, con la cita electoral en la comunidad de Madrid, cuyos resultados se leerán en clave nacional, y la sombra de un posible adelanto electoral en Cataluña ante la incapacidad de formar Gobierno, el electorado puede ir modificando sus opciones de voto en los próximos meses.