Luis María Anson: «En este momento no se dan las circunstancias para que don Juan Carlos I regrese»

El periodista advierte de una «desmesurada» operación para que la Monarquía sea considerada «como un problema» y cuyo objetivo no es el Rey Emérito, sino que «va contra el Rey Felipe»

Entrevista a Don Luis María Anson con Carmen Macías.
Entrevista a Don Luis María Anson con Carmen Macías.Jesús G. FeriaLa Razon

A los diecisiete años se vinculó a Don Juan de Borbón y siempre ha mantenido una inalterable posición en favor de la Monarquía parlamentaria y en contra de la dictadura de Franco. Su artículo la «La Monarquía de todos», publicado en Abc en 1966, motivó el secuestro del periódico y le llevó un año al exilio. Franco, según testimonio de su biógrafo, llegó a escribir entonces: «Luis María Anson es el mayor enemigo del Régimen».

Nunca ha militado en ningún partido y es el único consejero de Don Juan que a día de hoy sigue vivo. Tras un año de la marcha forzosa de Don Juan Carlos I, reivindica su legado y reflexiona sobre las posibilidades de su regreso.

–¿Cómo ve la salida de España de Don Juan Carlos un año después? ¿Existe una operación contra la Monarquía?

–En una democracia pluralista plena, como es la española, la Monarquía parlamentaria es una plataforma neutral sobre la que se resuelven los problemas que tiene España. Si la Monarquía, en lugar de ser una solución, se convierte en un problema no tiene razón de ser ni de existir. Todos los ataques desmesurados contra el Rey Juan Carlos tienen el objetivo de convertir a la Monarquía en un problema en lugar de una solución y hacer daño, de una manera muy especial, al Rey Don Felipe. La operación está desmesurada, pero no va contra Don Juan Carlos, va contra el Rey Felipe. Los que han proyectado esta campaña creo que lo han hecho de manera muy certera. Sin embargo, han tenido el inconveniente de que Don Felipe, es un hombre muy inteligente y se dio cuenta desde el primer momento y, en lugar de aparecer o discutir, se ha mantenido muy prudentemente para no convertir a la Monarquía en un problema.

–Con la marcha del Emérito ¿sale derrotada la Corona?

–Sale disminuida, creo que derrotada no. A mí me parece una cosa psicológicamente terrible para él. Creo que es una atrocidad para una persona que ha rendido los servicios a España como Don Juan Carlos, que ha tenido todos los poderes –porque Franco le dejó todos– y renunció a ellos. Él hizo la gran operación que quería Don Juan: devolver la soberanía nacional al pueblo español que fue secuestrada en 1939 por el Ejército ganador en la guerra incivil. Don Juan Carlos trajo la democracia a España y salvó la democracia, cinco años después, en 1981.

–¿Se dan las condiciones para que regrese ya a España?

–En este momento, esas circunstancias desgraciadamente no se dan porque creo que es necesario esperar a que se pronuncie la Justicia. Una vez se haya pronunciado, con lo que sea, que no quiero entrar en ello, habrá condiciones para que vuelva.

–¿Dónde podría fijar su residencia?

–Él ha vivido 60 años en la Zarzuela, es normal que quiera volver a su casa donde lo tiene todo y máxime porque la Zarzuela no es la casa de su hijo; porque Don Felipe vive en un chalet al lado. Es verdad que, a ciertos sectores de la política española hay que procurar no soliviantarlos y no crear un problema con esa vuelta. Me parece que, en el Pardo, el palacete de La Quinta, donde él ha vivido cuando se casó, es un sitio ideal y, algunos, podríamos hacerle considerar que podría volver allí.

–¿Su regreso podría perjudicar de a Don Felipe?

–Eso es muy difícil de decir porque creo que, si se hace con la normalidad de que todo esto ha sido una operación para hacer daño a la Monarquía, podría derivar en aspectos positivos. Es muy difícil superar algunas de las cuestiones con las que se ha atacado hasta la saciedad a Don Juan Carlos con algunas de sus salidas, de sus viajes, sus cacerías. Eso no sería beneficioso. Pero me parece que el balance de su vuelta, si vuelve, como es de esperar, sin problemas judiciales, creo que hay que considerar que ese balance tiene algunos aspectos positivos.

–¿Cuáles?

–Hay que contar con la enorme prudencia con la que él actuará. Él estará a las órdenes de su hijo como corresponda; como su padre estuvo a las órdenes de él. No nos olvidemos que Don Juan abdicó y se puso a las órdenes de Don Juan Carlos y fue de una generosidad inmensa. Creo que si analizamos todas estas cuestiones, ventajas e inconvenientes, hay más ventajas en que haya el reconocimiento histórico que se merece Don Juan Carlos que el hecho de que no vuelva. A mí, el que no vuelva me parece una cosa terrible.

–¿El legado del Rey Emérito puede quedar ensombrecido con todo lo que ha pasado?

–El legado está ya ensombrecido. Llevamos un año de varias horas todos los días en televisión denigrándolo. Eso antes no existía. Otra cosa es que el historiador que analice dentro de 200 años lo que ha ocurrido en la España desde 1930 a la actualidad se encuentre con varios personajes excepcionales. Desde mi punto de vista el más excepcional es Don Juan. Y se encontrarán un personaje excepcional, como rey reinante, que es Don Juan Carlos y, todas esas pequeñas historias de una aventura, de no sé qué... habrán desaparecido. Desde el punto de vista nacional, encarna uno de los cuatro grandes reinados de la historia de España con Carlos I, Felipe II y Carlos III. Don Juan Carlos es un hombre que tenía la veneración del pueblo español, no es ya fácil que lo recupere.

–¿Cuál es ahora la relación entre padre e hijo?

La relación personal es excelente. Tengo enorme confianza en la prudencia, la admiración y el buen sentido que Don Felipe tiene por su padre. Pero ese espíritu de moderación, concordia, y sentido de la realidad será muy útil cuando haya que decidir si Don Juan Carlos vuelve a España o no y si vuelve, dónde se va a instalar.

–¿La salida de Pablo Iglesias del Gobierno le ha restado presión a la Corona?

–A mí me parece que Pablo Iglesias tiene derecho a pensar lo que piensa y a decir lo que dice. Es un hombre que nunca me ha engañado, sino al contrario, yo siempre le escucho decir lo que piensa. Dicho esto, yo creo que eso es indiferente. Los equipos que quieren desguazar a la Monarquía tienen muchas ramificaciones en América y Asia, con Pablo Iglesias o sin él. Iglesias es muy sagaz y los consejos que diga serán certeros para hacernos daño. Hemos creado la Monarquía de todos. A mí me enviaron al exilio por escribir un artículo sobre ello. Si yo hubiera estado en otra situación, y no ya con la edad que tengo, yo habría hecho lo que Don Juan: integrarle, no excluirle. Yo visité a Marcelino Camacho en la cárcel, porque me lo pidió Don Juan, y le expliqué que había que integrarle en la Monarquía. Los que dirigen hoy los partidos no habían nacido o tenían cuatro o cinco años cuando se hizo la Transición. Es evidente que ese espíritu de la de la concordia ya se ha terminado y se va a construir una España distinta. Ojalá las nuevas generaciones acierten.

–¿Cuál era el plan que había contra la Monarquía?

–Eso sería una especulación. Creo que más que un plan lo que ha habido es una meditación sobre lo que había que hacer y que desembocaría en una República Confederal en la que el presidente de esa República habría sido Sánchez y el presidente del Gobierno, Iglesias. Creo que en gran parte se ha frustrado. Lo que no ha meditado suficientemente la extrema izquierda es que estamos dentro de Europa que está muy vigilante y va a impedir que se pueda devastar España por una política hostil.

–¿Tiene futuro la Monarquía? ¿Ve a la princesa Leonor reinando?

–Yo la veo, absolutamente. Si la Monarquía no se equivoca y continúa siendo una plataforma neutral sobre la que se solucionen los problemas de la nación. No hay necesidad de modificar la fórmula de Estado en España sino que lo que conviene es robustecerla por mil razones históricas.

–¿Qué le parece que haya partidos políticos que vayan en contra de la Monarquía y pidan comisiones de investigación?

–A mí no es que me parezca, es que lo considero conveniente. Estamos en un régimen de libertades en que tenemos que aceptar que cada uno diga y defienda lo que quiera. Hay unas posiciones hostiles a la monarquía... pero también hay otras muchas que son favorables.

–Con los indultos, ¿queda desacreditado el discurso que dio Don Felipe tras el 1-O?

–No soy capaz de contestarte a eso. Creo que don Felipe hizo el discurso que tuvo que hacer en ese momento, tuvo un éxito enorme y lo hizo estupendamente. Que luego, por razones que todos conocemos, el Gobierno, en su deseo de durar, se haya entendido con el mundo secesionista es evidente que es contradictorio con lo que hizo Don Felipe en ese momento.