ERC mantiene el pulso a Sánchez por los Presupuestos hasta el 28-D

Los socios del Gobierno presentan enmiendas y complican la aprobación definitiva en el Senado

Pedro Sánchez y Gabriel Rufián en el Congreso de los Diputados
Pedro Sánchez y Gabriel Rufián en el Congreso de los Diputados FOTO: Gonzalo Pérez Mata La Razón

El Gobierno tiene por delante un intenso mes de diciembre. La escenificación de convocar dos Consejos de Ministros semanales, para trasladar la sensación de hiperactividad ejecutiva, convive con la necesidad efectiva de tener que sacar trabajo adelante. Antes de que se agote 2021 el Gobierno debe aprobar reformas pendientes con Bruselas, la más acuciante la laboral, y hay capítulos como el de los Presupuestos que se daban por cerrados, pero que no se acaban de materializar. Pedro Sánchez vive al día. Bailando al son que le marcan sus socios de investidura, que tienen en su mano dejarlos caer. No se prevé que esto ocurra, porque a ninguna de las dos partes le interesa demoler el armazón presupuestario que dará cauce a los fondos europeos. Sin embargo, ERC no venderá por anticipado su apoyo al Gobierno, en una pugna que no cesa en el seno del independentismo, y en plena negociación de la Ley Audiovisual, que todavía no se ajusta a sus exigencias.

La aprobación de las cuentas en el Congreso el pasado 26 de noviembre permitió a Moncloa coger aire, pero ERC ha ido apretando la soga y restringiendo el oxígeno que le dio entonces. Amenazó con presentar veto a las cuentas en el Senado, que ayer comenzaron su debate en la Cámara Alta. Finalmente, no lo presentaron y las enmiendas a la totalidad no prosperaron, pero los republicanos sí pueden alargar el vía crucis presupuestario hasta el máximo límite temporal posible: el 28 de diciembre. Si el Senado incluye algún cambio, vía enmienda, a las cuentas en la votación del próximo 21 de diciembre, estas volverán de nuevo al Congreso una semana después para su aval definitivo. En caso de no introducir ningún matiz, quedarían definitivamente aprobados con la votación del Senado.

Este horizonte se complica. Los republicanos, conscientes de su trascendencia, han presentado enmiendas parciales a las cuentas, entre las que se encuentra un fondo Covid de 13.000 millones de euros, que Hacienda rechaza. ERC exige así «compromisos más explícitos» al PSOE en el marco de la negociación que mantienen abierta por la ley audiovisual. Estas enmiendas se suman a la que ya amenazaba con dilatar el calendario, la relativa a la reducción del IVA de las peluquerías, desde el 21% actual hasta el 10%, como demanda el sector y varias formaciones políticas, entre ellas, el PP y ERC.

Este impuesto ya supuso un auténtico quebradero de cabeza para el Gobierno cuando el mismo Senado aprobó el pasado mes de junio una iniciativa equivalente de los populares con el voto a favor de todos los partidos que se alinearon en contra del PSOE, incluido Unidas Podemos. Sin embargo, la medida no se materializó porque la presidenta de la Cámara Alta, Pilar Llop, anuló la votación recurriendo a unas controvertidas cuestiones técnicas. Fue una decisión muy discutida que hizo que el PP llevara la cuestión hasta el Tribunal Constitucional.

Ahora, el frente de la oposición puede volver a repetirse, porque los partidos han presentado hasta cinco enmiendas en este sentido y, entre ellos, se encuentra ERC, que la «mantendrá hasta el final», según confirman fuentes de la formación a este diario. Si todas las fuerzas, entre ellas el PNV, mantienen su posición de partida, el IVA de las peluquerías podría atragantársele de nuevo al Gobierno y provocar una dilación en los plazos que maneja para la aprobación de los Presupuestos.

Esta dilación que va contra las previsiones del Gobierno casa, sin embargo, con la necesidad de ERC de ampliar el margen para negociar la ley audiovisual que todavía sigue pendiente. Ambas partes estuvieron al borde de la ruptura, pero han conseguido reconducir la situación y están a la espera de «cerrar» el acuerdo. Sin embargo, esta actitud posibilista no es la misma que se exhibe en cuanto a al IVA de las peluquerías, a cuya revisión se opuso ayer claramente la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, en una entrevista en Espejo Público. La vocación del Ejecutivo es intentar negociar con ERC, Bildu y el PNV en el Senado para intentar desactivar estas enmiendas y que las cuentas queden aprobadas definitivamente el próximo 21 de diciembre.

Moncloa desoye así a un sector que, por la trascendencia del momento y su impacto en las cuentas públicas, se movilizó ayer ante las puertas del Senado, rapándose la cabeza como acto reivindicativo. El portavoz del Grupo Popular en la Cámara Alta, Javier Maroto, se sumó a las reivindicaciones y demandó a Moncloa «altura de miras» y «sensibilidad» hacia un colectivo castigado por el efecto de la pandemia.