Díaz desecha la marca «Frente Amplio» y todavía no despegará

La vicepresidenta compaginará el trabajo en su Ministerio con el de su proyecto, pero no comenzará el proceso de escucha este mes

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz FOTO: Eduardo Parra Europa Press

Todo el engranaje comienza a rotar este año para el nuevo ciclo electoral en 2023. En el bloque de la izquierda, las dudas son mayores sobre la futura alianza que liderará la vicepresidenta segunda del Gobierno, y es por ello que todas las formaciones se encuentran aún muy pendientes de los pasos que dará Yolanda Díaz, quien después de haber sido señalada por Pablo Iglesias como su sucesora a nivel nacional, se ha alejado desde el principio de ese perfil y ha reivindicado su autonomía absoluta.

Una independencia que ha impuesto tanto en los tiempos de la presentación de su candidatura como en la creación de su propio proyecto. La dirigente gallega hace oídos sordos de las reclamaciones que llegan desde Podemos, que apremia a la definición ya del nuevo espacio político y que apela a que la marca morada sea la «nave nodriza» del proyecto. Tanto es así, que la líder de Unidas Podemos en el Gobierno ha rechazado la etiqueta de ser la candidata de este espacio para las próximas elecciones generales y ha dejado claro que emprenderá un camino propio, alejado de las lógicas de los partidos. Y es que, en el entorno de la vicepresidenta considera amortizada electoralmente la marca de Unidas Podemos como carta de presentación. Algo que Unidas Podemos ya ha asumido e incluso, entre sus cuadros políticos reconocen la necesidad de buscar otras siglas nuevas.

Hasta ahora el nuevo proyecto de la vicepresidenta se identifica bajo el nombre de «frente amplio», un calificativo que no acuñó Díaz, sino que surgió desde la sala de máquinas morada. El propio Pablo Iglesias señaló en la «uni de otoño» de Podemos en octubre este nombre. «Estoy convencido de que van a acompañar a Yolanda Díaz para construir el frente amplio y seguir mejorando la vida de la gente en nuestro país», una idea a la que se abonó la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, y que se ha seguido utilizando por el resto de dirigentes de Podemos.

Sin embargo, este no será el nombre que inscriba la vicepresidenta segunda en el registro de partidos cuando consolide su proyecto, según explican desde el equipo de Yolanda Díaz a este diario. «No nos gusta ni representa lo que la vicepresidenta quiere hacer», se explican las citadas fuentes. El nombre de «frente amplio» indica que te presentas «contra algo», reflexionan en el entorno de la dirigente gallega. Y esto es precisamente lo contrario a sus planes. La idea es la de presentar un proyecto que supere las actuales estructuras sobre las que se entienden los partidos. «Frente amplio», es, además, una marca ya registrada en España por la diputada madrileña y ex morada, Tania Sánchez, según desveló Ok Diario. Esa marca, tiene, además, connotaciones políticas. Es un nombre con influencias latinas, de las que bebe el argumentario morado, y es ese uno de los factores por los que desencanta a la vicepresidenta.

La vicepresidenta rechaza, de hecho, aglutinar al espacio ideológico que se sitúa a la izquierda del PSOE. En sus palabras, niega situarse a la «esquinita» a la izquierda de los socialistas, sino que busca un proyecto transversal que no quede relegado a un espectro reducido y concreto. «Yo no trabajo desde la izquierda de la izquierda, las políticas que despliego y lo que me seduce es pensar en un país en grande”,, advirtió hace semanas en una entrevista.

Proceso de escucha, sin fecha

El nombre y el cómo definirá y cuando su proyecto preocupa en Podemos, y aunque en las filas moradas prefieren actuar con sigilo y no dar una batalla pública sobre las diferencias que afloran con Díaz en su modo de actuar, hay otros perfiles alejados de los cargos políticos que sí presionan en este sentido.

La vicepresidenta avanzó que será en el mes de enero cuando comenzará a trabajar en su proyecto político. Tal y como publicó este diario la pasada semana, Díaz compaginará su trabajo en el ministerio de Trabajo y al frente de la vicepresidencia con el proyecto de escucha que quiere emprender, que trascenderá de una simple conversación con los partidos, sino que implicará a todas las esferas sociales. Sin embargo, según puntualizan desde su entorno, la vicepresidenta está centrada en las negociaciones clave que serán objeto de todas las conversaciones durante esta segunda quincena. Recabar apoyos parlamentarios para aprobar la reforma laboral y comenzar la negociación con sindicatos y patronal para aprobar la subida del Salario Mínimo Profesional. Estos son los trabajos a los que la vicepresidenta y su equipo dedicarán su tiempo completo. Es por ello que aunque comenzará a dedicarle más horas a su proyecto político personal, todavía no hay fecha concreta para la presentación del proceso de escucha, según explican fuentes de su entorno.

Así, la plataforma de la vicepresidenta no interferirá lo más mínimo en las elecciones inmediatas que tendrán lugar en Castilla y León, ni tampoco para la campaña electoral, a pesar de que el deseo de Unidas Podemos era el de comenzar a explotar esta baza para estos comicios autonómicos. El partido morado sí espera el apoyo implícito de la vicepresidenta como aval a su marca electoral, aunque desde su entorno todavía no han desvelado ningún movimiento. Sí podrán materializarse apoyos, pero sin inmiscuirse en la candidatura.