Robles anima a los militares que protegen a los países bálticos de Putin a “trabajar por la paz en momentos difíciles”

Los cazas españoles desplegados en Lituania han realizado una docena de salidas para interceptar aeronaves rusas sospechosas

La ministra de Defensa, Margarita Robles en la base de Siauliai donde están desplegados los cazas españoles
La ministra de Defensa, Margarita Robles en la base de Siauliai donde están desplegados los cazas españoles FOTO: EUROPA PRESS EUROPA PRESS

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha viajado hoy hasta Siauliai (Lituania) para visitar a los 140 militares españoles desplegados con la OTAN y que con sus ocho cazas F-18 protegen el espacio aéreo de los países bálticos ante la amenaza rusa. Un contingente que se encuentra a unos 105 kilómetros al norte de Rusia y a 190 al oeste de Bielorrusia. De ahí el carácter simbólico de esta visita, en la que ha vuelto a mostrar el compromiso de España con la seguridad aliada a través de esta misión de Policía Aérea, en la que los aviones españoles han realizado hasta la fecha una docena de salidas reales para identificar aeronaves rusas que volaban sin identificar cerca del espacio aéreo de las repúblicas bálticas.

La última de esas alertas ha tenido lugar esta misma mañana, poco antes de que la ministra aterrizase en la base aérea en la que está desplegado el destacamento aéreo “Vilkas” (lobo en lituano). Así que en esta ocasión, por poco, no ha vivido en primera persona, como ya le ocurrió el pasado febrero en Bulgaria y a Pedro Sánchez en este mismo lugar en verano de 2021), un “Alpha Scramble”, lo que implica que dos de los aviones de combate españoles tengan que estar en el aire en menos de 15 minutos para interceptar e identificar las aeronaves sospechosas.

Durante su intervención, Robles ha vuelto a insistir en que España es un aliado “serio, fiable y comprometido” y ha agradecido al contingente su labor en “defensa de la paz” en unos “momentos tan difíciles como los que vivimos”. “Estamos en una misión de paz y ustedes trabajan por la paz”. “Las Fuerzas Armadas españolas están a la vanguardia y comprometidas”, ha recalcado la titular de Defensa, confiando en que “la guerra acabe pronto y la gente deje de morir”, ha hecho hincapié.

“Disuasión” para “evitar conflictos”

Por su parte, el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante general Teodoro Esteban López Calderón, ha hecho hincapié en que “la razón de ser de esta misión es evitar crisis o conflictos en el área euroatlántica”, lo que se consigue, ha añadido “con la disuasión”.

Mientras, el teniente coronel David Soto Martínez, jefe del contingente, ha explicado que en el poco más de mes y medio que llevan desplegados en Lituania, los cazas españoles han llevado a cabo una docena de salidas ante amenazas reales y, en todas ellas, han interceptado aeronaves rusas de todo tipo: cazas de combate, de transporte o de inteligencia. Según ha detallado, lo normal es que “no se muestren agresivos” ante la presencia de cazas de la OTAN, aunque en ocasiones realizan maniobras arriesgadas para no ser identificados con facilidad.

A un mes de la Cumbre de la OTAN

La visita de Robles a esta operación OTAN llega cuando en apenas un mes España afronta el reto de acoger la Cumbre de la Alianza en Madrid y en un momento clave para la seguridad aliada, con la invasión de Ucrania por parte de Rusia, la solicitud de ingreso de Finlandia y Suecia y la aprobación del nuevo concepto estratégico de la Alianza, el cual marcará el camino y los retos a afrontar para la próxima década.

Y no solo eso, pues el próximo lunes 30 se cumplirán 40 años del ingreso de nuestro país en la Alianza Atlántica. Un aniversario que será el eje principal de los actos centrales del Día de las Fuerzas Armadas que se celebrará en Huesca. Y a esa celebración también se ha referido la ministra, felicitando a los miembros del destacamento: “Ustedes son la gran manifestación de que las Fuerzas Armadas españolas están donde es necesario”.

Con cazas checos

El Destacamento “Vilkas” se integró el pasado 1 de abril en la Policía Aérea del Báltico (BAP) de la Alianza, misión que lidera, y estará allí hasta el 1 de agosto. Junto a España, también hay desplegados en la misma base lituana efectivos y cuatro cazas Gripen de República Checa.

El actual contingente español está formado sobre la base del Ala 12 de Torrejón de Ardoz (Madrid). Junto a ellos también hay efectivos del Ala 46, del Ala 49, del Grupo Móvil de Control Aéreo, del Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (EADA), del Centro de Informática de Gestión, del Mando Aéreo Logístico, del Mando de Operaciones, del Grupo Central de Mando y Control, del Grupo Norte de Mando y Control, del Grupo de Alerta y Control, del Centro Logístico de Armamento y Experimentación, de la Agrupación Base Aérea de Torrejón, de la Base Aérea de Morón, del Centro de Instrucción de Medicina Aeroespacial y de la Unidad Médica Aérea de Apoyo al Despliegue de Madrid.

Esta es la la novena vez que el Ejército del Aire participa en la Policía Aérea del Báltico. La primera vez fue en 2006 y desde 2015 lo hace de forma initerrumpida cada año con un destacamento de cazas F-18 o Eurofighter en Lituania o en Estonia. Además desde el pasado año también contribuye a la Policía Aérea Reforzada (eAP) en el Área del Mar Negro (en Rumanía en 2021 y en Bulgaria este año).

Otras misiones en el flanco Este

Además de esta misión en el flanco este para disuadir a Rusia, España también está desplegada con la OTAN en Adazi (Letonia), como parte de la Presencia Avanzada Reforzada (eFP). Allí hay un contingente de 500 efectivos, 80 blindados y carros de combate (“Pizarro” y “Leopard”) y Artillería pesada. Junto a todos ellos, tres buques de la Armada están integrados en dos de las cuatro Agrupaciones Navales Permanentes de la OTAN en el área del Mediterráneo oriental: la “Blas de Lezo”, el “Meteoro” y el “Castilla”, con unos 450 efectivos en total.

Unas misiones todas estas con las que España no solo muestra su compromiso, sino que hace un llamamiento al resto de aliados para que no se olviden del flanco sur y de las amenazas que llegan desde el Sahel. Esa OTAN de 360 grados a la que piden que la guerra en Ucrania no desvíe la atención de otras zonas.