Elecciones catalanas

Illa anuncia que va a recuperar a Trapero como director de los Mossos d'Esquadra

Los pactos postelectorales marcan el último debate, en el que el PSC insinúa ahora que Puigdemont da inestabilidad mientras Junts pregunta al PP si investirá a Illa

 Los candidatos a la presidencia de la Generalitat, Salvador Illa (PSC) (4d), Pere Aragonès (ERC) (4i), Ignacio Garriga (Vox) (3i), Carlos Carrizosa (Cs) (d), Jessica Albiach (Comuns Sumar) (2i), Laia Estrada (CUP) (2d) y Alejandro Fernández (PPC) (i), y el número tres de la candidatura de JxCat, Josep Rull (3d), participan en el debate organizado por TV3 y Catalunya Radio hoy martes en Barcelona.
Los candidatos a la presidencia de la Generalitat, Salvador Illa (PSC) (4d), Pere Aragonès (ERC) (4i), Ignacio Garriga (Vox) (3i), Carlos Carrizosa (Cs) (d), Jessica Albiach (Comuns Sumar) (2i), Laia Estrada (CUP) (2d) y Alejandro Fernández (PPC) (i), y el número tres de la candidatura de JxCat, Josep Rull (3d), participan en el debate organizado por TV3 y Catalunya Radio hoy martes en Barcelona. Quique GarcíaAgencia EFE

A 72 horas de que concluya la campaña electoral al Parlamento de Cataluña, los ocho candidatos con mayores posibilidades de obtener representación parlamentaria han protagonizado este martes el debate de la televisión pública catalana. Y, aunque los pactos postelectorales han marcado el debate, ha habido algunos candidatos que se han descolgado con algún anuncio de impacto: en concreto, ha sido Salvador Illa, quien ha anunciado que va a rescatar a Josep Lluís Trapero como director de los Mossos d'Esquadra. Trapero fue destituido en diciembre de 2021 como máximo responsable de los Mossos d'Esquadra tras la pérdida de confianza del independentismo en quien fue un icono y referente por la gestión de los atentados de agosto de 2017 y, a su vez, una figura muy discutida por su papel a lo largo del "procés".

Su papel en el "procés" fue en primer lugar puesto bajo sospecha por los constitucionalistas, ya que le acusaron de facilitar la organización del referéndum ilegal del 1-O. Sin embargo, quedó eximido de penas y, además, en los tribunales reveló que tenía un plan para detener al propio Carles Puigdemont: eso desató el rechazo de los independentistas y acabó siendo destituido por el Govern de Esquerra.

Más allá de ese anuncio, de gran impacto, los pactos postelectorales han marcado el debate: de hecho, los dos principales aspirantes a la victoria (PSC y Junts) han introducido el tema desde el primer minuto, con un Salvador Illa que ha tratado de dar apariencia de que no pactará con Carles Puigdemont al insinuar que genera inestabilidad en Cataluña y con un Josep Rull (Junts) que ha preguntado a Alejandro Fernández (PP) si reeditará la maniobra del Ayuntamiento de Barcelona e investirá al candidato socialista.

El primero en tomar la palabra en el debate ha sido el propio Illa, quien ha interpelado directamente a Pere Aragonès, a quien le ha pregunta si "cree que Junts puede dar estabilidad a la política catalana". El candidato de ERC, lejos de desentenderse de la pregunta "trampa", ha pasado al ataque y ha acusado a posconvergentes y socialistas de "compartir muchas cosas" y de haber sido los autores de "recortes" durante décadas en Cataluña que todavía no se han podido revertir. El propio Aragonès ha interpelado a Illa sobre el traspaso de Cercanías, que todavía está en proceso de negociación entre Estado y Generalitat y ha reivindicado la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez porque, según él, el servicio ferroviario está mejor financiado que nunca.

Tras el "cara a cara" entre Aragonès e Illa, que parecen condenados a entenderse postelectoralmente (los propios electores de cada partido priorizan a PSC y ERC como formaciones con las que llegar a acordar tras el 12M), ha llegado el turno para el "cara a cara" entre Rull (Junts) y Fernández (PP). Rull ha reivindicado que, en estos momentos, tan solo hay dos "opciones posibles" para presidir la Generalitat y pasan por Illa o Carles Puigdemont: ante este escenario, el posconvergente le ha preguntado al popular si piensan repetir la maniobra del Ayuntamiento de Barcelona y marcharse con el PSC y los Comunes. Fernández ha acusado a Junts de haber "comprado la agenda de la CUP" porque han gobernado diez de los últimos doce años en Cataluña y han subido la presión fiscal (con incrementos en el importante tributo de Sucesiones) y han apoyado leyes habitacionales a favor de la limitación de la renta de los alquileres.

En un momento en el que independentismo está desmovilizado con un "procés" en segundo plano, tanto el PP como Junts están pugnando por el votante de centroderecha y han entrado en el cuerpo a cuerpo en la defensa por la bajada de impuestos y la protección de la propiedad privada: es decir, lucha contra la "okupación", esencialmente. Además, junto a Vox, también tratan de liderar el discurso a favor de endurecer las medidas de seguridad en Cataluña en un momento en que hay más preocupación que nunca en la calle por el creciente número de delitos. Tanto PP como Vox se han mantenido siempre en la defensa de sus señas de identidad (bajada de impuestos, lucha contra la "okupación"...) y Junts, tras años escorándose a posturas de izquierda, ha regresado a su espacio ideológicamente tradicional.

De esta manera, la división en dos bloques ideológicos (derecha e izquierda) empieza a ganar peso frente a la división entre constitucionalistas e independentistas. Los Comunes, en el bloque inequívocamente de la izquierda, han condicionado su apoyo a una investidura a que se tomen medidas sobre la emergencia habitacional con impuestos.