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Comandante Fidel: así es el hombre a la sombra de Rocío Carrasco

Su entorno le señala como culpable del distanciamiento de «Rociíto» de los hijos que ésta tiene con Antonio David

Rocio Carrasco y Fidel Albiac durante la presentaciÛn del musical " RocÌo Jurado: Punto de partida " en Valladolid
Rocio Carrasco y Fidel Albiac durante la presentaciÛn del musical " RocÌo Jurado: Punto de partida " en ValladolidFernando BlancoGTRES

Es el hombre que mueve los hilos en la sombra. Quien maneja la vida y la fortuna de Rocío Carrasco. La hija de la desaparecida Rocío Jurado no da un paso sin que su marido esté al tanto de todo. No extraña que bautizaran recientemente a Fidel Albiac como «la mano que mece la cuna». Es así desde que comenzaron una vida en común hace veinte años. El carácter del hoy abogado se impone al de su esposa. No es de medias tintas, lo suyo es poner la directa y defender con rotundidad sus convicciones para bien o para mal. Si es cierto lo que publica esta semana la revista «Lecturas», la pareja podría estar viviendo su primera gran crisis en estas dos décadas, un problema añadido al total distanciamiento de ella de sus dos hijos y del resto de la familia materna. Y todos echan la culpa a Albiac.

El último en pronunciarse ha sido Antonio David Flores, el ex de Carrasco, que cambia de estrategia y exculpa en cierto modo a Rocío para acusar directamente a Fidel de ser «el responsable de la mala relación de mis hijos con su madre. No es ella la que quiere hacer daño, es él quien quiere mantener vivo el conflicto». Más fuerte es la siguiente revelación: «Fidel Albiac me amenazó, me llamó por teléfono. Esa llamada llegó a intimidarme. Y eso que le ves en persona y es encantador». El ex guardia civil está convencido de que a Fidel «siempre le han estorbado mis hijos, desde el principio de su relación con Rocío». Todo apunta a que el compañero sentimental de Carrasco está tan enfadado con Antonio David que piensa demandarle por sus últimas palabras en su contra en diversos medios de comunicación. En eso de las demandas el que fuera aspirante al cuerpo de Policía Local de Sevilla es todo un maestro, ya que está detrás de todos los procesos judiciales emprendidos por Rocío contra el padre de sus dos hijos. Hace unos días, Rocío Flores Carrasco tendía una mano a su progenitora desde un programa televisivo para abordar un reencuentro y una reconciliación. La misma postura adoptaba su padre al afirmar que si su ex le pide ayuda no dudará en presentarse en la puerta de su casa para dársela. Y hubo quien interpretó estas palabras como un apoyo frente a presuntos problemas con su esposo. Pero, ¿quién es realmente este hombre que está en el ojo del huracán? La sombra del sevillano es alargada. Así lo manifiesta el propio Antonio David cuando suelta que lo primordial «en casa de Rocío siempre es Fidel».

Su tabla de salvación

De origen modesto, Albiac nació en Sevilla el 14 de febrero de 1973, por lo que pronto cumplirá 47 años. Su familia vive en el mismo barrio humilde que vio crecer a figuras del flamenco como Raimundo Amador. Se sabe que intentó opositar al cuerpo de policía municipal de la capital hispalense y al de bomberos, que fue aspirante a modelo fotográfico y que trabajó en una fábrica de aluminios. Conocer a Rocío Carrasco fue como una tabla de salvación para un personaje anónimo y con un pasado sin relevancia. Como anécdota, desvelar que la persona que les presentó se llamaba también Rocío, de apellido Mestre, hija del entonces peluquero de la Jurado y novia del mismo Fidel. Debemos retroceder al verano de 1999. Los acontecimientos se precipitaron de tal manera que Albiac rompió con su pareja para convertirse en la sombra de «Rociíto», que en aquel tiempo se estaba separando de Antonio David. Juan, ya fallecido, amigo y secretario de «la más grande», me contó que Fidel «no fue bien acogido en la familia porque no les daba confianza. Rocío Jurado era muy lista y calaba a las personas nada más verlas. Ese chico no entró con buen pie en nuestro entorno».

El choque con Mohedano

Amador Mohedano (y eso lo viví en directo) expresó su gran disgusto cuando Albiac le «desplazó» a la hora de organizar el último concierto televisivo de su suegra en TVE en diciembre del 2005, seis meses antes de su muerte. El «hermanísimo» hacía visible su mala sintonía con Fidel a todo aquel que quisiera oírle. Pero el sevillano ni se inmutaba cuando llegaban a sus oídos las encendidas protestas de Mohedano.

Al hilo de lo anterior, recordar las declaraciones que hizo a una revista Raquel Mosquera, viuda de Pedro Carrasco, en las que confirmó que «tanto mi marido como Rocío Jurado no veían con buenos ojos a Fidel, no se fiaban de él. A Pedro le gustaba más Antonio David. Como era buen padre para sus nietos le quería. Fidel no ayudaba a que fuera bien la relación de mi esposo con su hija y me decía que quien se enfrentaba a ese hombre también lo hacía con Rocío Carrasco». La boda de Albiac con Rocío agudizó más si cabe el total distanciamiento de su recién estrenada esposa con sus dos hijos y el resto de su familia materna. Ni Rocío ni David Flores acudieron al enlace y nadie creyó, como dijeron algunos, que su madre no les hubiera invitado. Fidel, siempre Fidel, fue el obstáculo de la no presencia de los Mohedano. Bueno, hubo una invitada que rompió los desafueros: Chayo, la hija de Amador y Rosa Benito. Fue el letrado de Rocío, Javier Saavedra, quien contó que Albiac estudiaba Derecho en la UNED y que iba a trabajar con él como pasante en su despacho. Ni se tienen pruebas documentales de que haya terminado la carrera ni llegó a ocupar ese presunto puesto de pasante. Eso sí, se le atribuye la autoría de la estrategia jurídica en todos los procesos de su esposa contra Flores. Una guerra que parece no tener fin.

Los otros amores del sevillano

Solamente se le conocen otras dos relaciones serias a Albiac. La primera fue con Elisabeth Martín, quien ha contado que estuvieron juntos seis años, de los cuales «los primeros fueron bien, pero después empecé a ver cosas bastante chungas. Es una persona muy fría, calculadora y envidiosa. No tenía donde caerse muerto, no había estudiado, siempre se estaba peleando con sus amigos. Le gustaba aparentar lo que no es y se daba aires de superioridad. Cuando conoció a Rocío Carrasco dijo: “Ésta es la mía, aquí me meto”. La mayoría de los problemas que Rocío tiene con su familia son por Fidel, maneja todo porque es una persona manipuladora, controladora, siempre está maquinando… Tiene mucha maldad». Rocío Mestre fue la segunda mujer que ocupó su corazón. Y quien, como está demostrado, presentó a «Rociíto» y Albiac. Al final resultó ser la gran perdedora de esta historia.

Mal olfato para los negocios

Fidel tiene fama de no acertar en sus negocios. De hecho, los locales de restauración que abrió hace años con su esposa en La Moraleja no tuvieron éxito. Que se sepa, y dicho por Antonio David en «Sálvame», parte del patrimonio que le dejó Rocío Jurado a su hija «ha pasado a nombre de su marido», incluido el chalet de 400 metros cuadrados en el que reside la pareja en la urbanización madrileña de Valdelagua. Aunque se ha valorado en millón y medio de euros, hay quienes bajan esa cantidad a los 800.000. Albiac figura como administrador de dos sociedades, Yamaguchi Producciones Artísticas S.L. y Campobiac. La primera no presenta resultados desde 2017, año en el que en sus cuentas aparecía el saldo negativo de 27.000 euros, y un activo de casi 935.000. En lo que se refiere a la otra lleva inactiva y sin propiedades desde hace aún más tiempo. Los derechos de «la más grande» están en manos de su hija.