¿Moda o frivolidad? La presidenta de Eslovaquia combina las mascarillas con su look

Zuzana Caputova siembra la polémica por lucir guantes y mascarilla del mismo color que su vestido en un acto oficial

Todavía no sabemos cómo afectará a la moda la pandemia de la Covid-19, un sector muy permeable que suele nutrirse de la actualidad para crear las tendencias, pero empezamos a ver algunos avances. ¿Se convertirán las mascarillas en un accesorio más de nuestro día a día?

Sin tenerlo claro, la mujer que primero ha dado un paso al frente ha sido la presidenta de Eslovaquia, Zuzana Caputova, que se ha atrevido a combinar la mascarilla con su ropa. Es el caso del comentado “conjunto” que lució en la toma de posesión del nuevo primer ministro, Igor Matovic, del pequeño país europeo. La jefa del estado se decantó no solo por lucir una mascarilla a juego con su atuendo, sino que también lució guantes en el mismo color. De hecho, todos los invitados a esta sobria ceremonia lucían también mascarillas (sanitarias) y guantes de algodón blanco.

¿Frivolidad? ¿Una manera de llamar la atención sobre las medidas de protección? La polémica ya está servida tras este gesto de la dirigente liberal (sobre todo por la falsa seguridad que puede generar llevar guantes de piel, descartados para la protección contra el Coronavirus), pero lo cierto es que ella no ha sido la única que se ha optado por mascarillas de diseño para la pandemia.

Lo cierto es que son varias las celebrities a las que hemos visto con particulares protecciones, como puede ser la influencia Chiara Ferragni, que publicaba hace unos días en Instagram una foto con sus mascarillas de Fendi, o la cantante Billie Elish, que semanas antes de que la cuarentena se decretara en medio mundo posaba en una alfombra roja de los Grammy con ese complemento firmado por Gucci (aunque hay que decir que ya le vemos con este complemento hace casi un año, mucho antes de que comenzara la crisis de la Covid-19). Fendi, Off-White y Marine Serre también han apostado por sacar a la venta este tipo de “accesorios” con su sello y, pese a toda la polémica que se pueda levantar al respecto, lo cierto es que ya es imposible hacerse con ellas: llevan semanas agotadas.