Las lágrimas de cocodrilo del comediante Avilés

En los pasillos de Telecinco son muchos los que no le tragan, su prepotencia y sus ansias de figurar le delatan

José Antonio Avilés
José Antonio Avilés FOTO: Instagram

Le gusta sentirse protagonista a costa de lo que sea. José Antonio Avilés derrama lágrimas de cocodrilo si hace falta para ocultar sus verdaderos sentimientos. Intenta redimirse de los errores del pasado pero no calibra los que comete en el presente.

En los pasillos de Telecinco son muchos los que no le tragan, su prepotencia y sus ansias de figurar le delatan. Y sus gritos le definen. Una fuente extraoficial del programa en el que colabora, “Viva la vida”, me cuenta que “hay por lo menos tres tertulianos que estarían encantados de que Avilés desapareciera del plató”.

Diego Arrabal, por ejemplo, le dijo este sábado que ojalá que algún día acabe aprendiendo de sus errores, porque parece ser que el muchacho ya se cree el Walter Cronkite del periodismo televisivo español, y eso que realmente acaba de llegar al mundo de la comunicación.

La fuente anterior tuvo un enfrentamiento con Avilés hace unas semanas y asegura que “su soberbia le pierde, es incapaz de bajarse del carro, aún sabiendo que no tiene razón. Va de listo por la vida y le falta humildad”.

Una se pregunta si, al igual que ha hecho Rafa Mora, que cuenta sus notas en el primer curso de Periodismo a base de notables, Avilés cumplió su palabra y cursa esos mismos estudios. Es una incógnita. El calla, el silencio le beneficia. ¿Estará mintiendo de nuevo?