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El lado más desconocido de Carme Chacón: de su trastorno de alimentación a un intento de violación

Joana Bonet publica ‘Chacón. La mujer que pudo gobernar’, una biografía de la política socialista que descubre algunos episodios de su vida

Carme Chacón
Carme Chacón

El próximo 9 de abril se cumplen cinco años desde el fallecimiento de Carme Chacón, la que fuera ministra de Defensa durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que perdió la vida a consecuencia de los problemas de corazón que padecía. Para recordarla y en forma de homenaje, su amiga, la periodista Joana Bonet, ha publicado sus memorias bajo el título de ‘Chacón. La mujer que pudo gobernar’, amparada por el grupo Península y recopilando las vivencias y episodios que la política compartió con ella mientras degustaban unas copas de vino o unas tazas de café en la intimidad de sus encuentros.

Uno de esos días, Carme Chacón confesó a la periodista que, durante su juventud, había sufrido algún tipo de trastorno alimenticio que, si bien nunca fue diagnosticado como bulimia, sí le hacía mantener una relación muy poco sana con la comida. “Me empezó a producir placer y culpa. (...) Fuimos con mis padres al Hospital Clínico, yo tenía entre 12 y 13 años. No fueron más de tres o cuatro visitas. No se trataba de una distorsión de mi imagen, tampoco me llegaron a considerar nunca una persona bulímica. Pero había algo, un trastorno alimentario intermitente”, recuerda Bonet que le contó la política catalana.

Portada del libro 'Chacon. La mujer que pudo gobernar', de Joana Bonet
Portada del libro 'Chacon. La mujer que pudo gobernar', de Joana Bonet FOTO: La Razón Península

Para encontrar el por qué de esta conducta que iba y venía, Carme Chacón se puso en manos profesionales y acudió a un psicólogo, que terminó ayudándola a descubrir ese trauma del pasado que había escondido en lo más profundo de su ser. Cuando todavía era menor, alguien muy cercano a la familia intentó abusar de ella. De aquel terrible episodio solo recuerda un pasillo oscuro y la larga ducha que se dio al llegar a su casa. Sin embargo, los vómitos de comida provocados llegaron poco después, “como si quisiera sacar el asco que sentía tras sufrir ese intento de agresión por parte de un pariente que supo ocultar su sombra”.

El agresor en cuestión, cuenta la escritora de ‘Chacón. La mujer que pudo gobernar’, fue detenido años después por abusar sexualmente de la hija adoptada de su propia hermana. La política socialista lo definió entonces, en su encuentro amistoso con Joana Bonet, como un “cabrón asqueroso” que, sin ser ella consciente, marcó su relación con la comida hasta que encontró la ayuda que necesitaba.