Corea del Norte no será la “sorpresa de octubre”

El régimen de Kim Jong Un no reanudará el diálogo con EE UU y mucho menos antes de las elecciones presidenciales. "Es innecesario", sentencian desde Pyongyang

Corea del Norte no volverá a entablar conversaciones con Estados Unidos al considerar que la Casa Blanca se está limitando a usarlas como “una herramienta para lidiar con su crisis política”, según ha avanzado la viceministra de Exteriores norcoreana, Choe Son Hui.

Choe calificó como “innecesario” reanudar el diálogo con Estados Unidos y criticó a la Casa Blanca por utilizar “artimañas” para “acercarse” al régimen de Pyongyang.

“Es innecesario sentarnos a hablar con Estados Unidos, que considera el diálogo bilateral como una herramienta para manejar su crisis política”, afirmó la viceministra de Asuntos Exteriores norcoreana.

No habrá cumbre en otoño

“Estamos en un momento muy delicado en el que cualquier mínino error o cualquier paso en falso incurrirían en consecuencias tan fatales como irrevocables”, ha declarado la viceministra, quien ha negado categóricamente la posibilidad de una nueva cumbre con EE UU antes de las elecciones presidenciales de noviembre en territorio norteamericano. Es decir, desde Pyongyang se descarta que vaya a ser Corea del Norte, la paz en la Península o la desnuclearización “la sorpresa de octubre”. Este término se usa en política estadounidense para referirse los hechos inesperados que son capaces de cambiar unas elecciones justo un mes antes de los comicios, para que se quede en la memoria de los votantes estadounidenses.

Este jueves, John Bolton, el ex consejero de Seguridad Nacional de Donald Trump, dejó caer que una cumbre con Kim Jong Un podría celebrarse antes de las elecciones como “sorpresa de octubre”. Algo que hoy han negado desde el departamento de Exteriores del hermético país.

En un comentario reproducido por la agencia oficial del régimen de Pyongyang, KCNA, y recogido por EFE, Choe señala que “no hace falta hablar mucho” entre Estados Unidos y Corea del Norte, y sostuvo que la política de este último país “no se ajustará ni se alterará por variables como la agenda política interna de alguien”.

El dictador norcoreano, Kim Jong Un, y el presidente estadounidense, Donald Trump, se han reunido en tres ocasiones desde 2018, la última ocasión en junio del año pasado, con el fin de llegar a un acuerdo para la desnuclearización de la península coreana, pero el diálogo está ahora estancado.

La alta funcionaria norcoreana se hace eco de intermediarios que no identifica y que buscan acercar a Washington y Pyongyang, aunque son “parte directamente interesada”, y alude a versiones sobre la posibilidad de que esa cita sea antes de las elecciones presidenciales estadounidenses de noviembre próximo.

Esa mención puede apuntar a recientes declaraciones del presidente surcoreano, Moon Jae In, quien aseguró que trabajará en favor de que Trump y Kim puedan reunirse antes de los comicios de noviembre.

Asimismo, Choe acusa a Estados Unidos de utilizar “artimañas” para acercarse a Corea del Norte y califica como una “equivocación” pensar que Washington puede mover a Pyongyang “a su conveniencia”.

“Ya tenemos elaborado el cronograma estratégico más detallado para controlar la amenaza prolongada de la parte norteamericana”, concluye Choe.