La Justicia investiga una trama de sobornos para lograr indultos de Trump

Los documentos, que datan del pasado agosto, están censurados y no identifican a ninguna de las personas implicadas en la presunta trama

Donald Trump
Donald TrumpYURI GRIPASREUTERS

El Departamento de Justicia investiga una posible trama corrupta que habría intentado desviar fondos con destino a la Casa Blanca para lograr a cambio indultos presidenciales. Perdón por sobornos, básicamente. La noticia trascendió después de que un tribunal federal de Washington abriera parcialmente el sumario de la investigación. Un magistrado, Beryl Howell, revisa la petición de la Fiscalía, que indaga desde el verano, después de hallar indicios de la supuesta conspiración entre los documentos incautados en un registro.

Pero los coleccionistas de escándalos debieran de anotar que un funcionario del Departamento de Estado le ha dicho a la CNN que «ningún funcionario del Gobierno fue o es actualmente sujeto o objetivo de la investigación revelada en este documento». No hay nombres ni sospechosos.

La Casa Blanca tampoco ha reaccionado y el caso no parece guardar relación con los rumores sobre nuevos indultos. El más persistente tiene que ver con Rudolph Giuliani, abogado personal de Donald Trump, director de la campaña para hallar pruebas de un supuesto fraude electoral, que habría presionado para conseguir un indulto antes de que Trump abandone la Casa Blanca. De Ucrania y los papeles publicados sobre Hunter Biden, y de la relación que el ex alcalde de Nueva York tenga con todo esto, a las cuestiones que atañen a las declaraciones fiscales de Trump,

El «New York Times» ha informado de que entre los posibles beneficiarios de un perdón ejecutivo también podrían figurar tres de los hijos del presidente, Donald Trump Jr., Eric Trump y por supuesto Ivanka Trump, así como el marido de esta última, el multimillonario Jared Kushner, hombre fuerte de la Casa Blanca para la política relacionada con Oriente Medio.

El diario recuerda que Trump Jr. fue investigado por el fiscal especial del «Rusiagate», Robert S. Mueller, por sus contactos y reuniones con ciudadanos rusos que podrían estar vinculados con los servicios de inteligencia de ese país. En el caso de Eric e Ivanka, podría tratarse de cuestiones monetarias, relacionadas con los negocios del emporio Trump, cuya gestión siguió en manos de la familia pese a las suspicacias que desató.

De momento, Trump ha indultado a varios de sus colaboradores más cercanos. Ninguno más polémico e inquietante que Roger Stone, el amigo y lobista del presidente, sospechoso de haber colaborado con el fundador de Wikileaks, Julian Assange, en la campaña de guerra sucia y propaganda de 2016, y que, según se demostró, mintió al Congreso. Detenido en 2019, Stone, una figura mefistotélica, vinculada al Partido Republicano desde los años ochenta, fue condenado a 40 meses de cárcel por obstrucción a la justicia, hacer declaraciones falsas bajo juramento y manipular a testigos. Pocos días antes de que entrara en la cárcel, el presidente le conmutó su pena.

Otro de los colaboradores perdonados ha sido el ex consejero de Seguridad Nacional, Michael Flynn. Hace apenas una semana, en vísperas de Acción de Gracias, el propio Trump proclamó la noticia.

«Enhorabuena al @GenFlynn y su maravillosa familia, sé que ahora tendrán un Día de Acción de Gracias realmente fantástico». Flynn confesó que mintió al FBI y la Fiscalía respecto a sus contactos con el entonces embajador ruso en EE UU, Sergey I. Kislyak.

Flynn trató de persuadir al Gobierno ruso para que no tomase medidas diplomáticas o económicas contra EE UU hasta que no tuvieran lugar las elecciones presidenciales de 2016, a la espera de un hipotético triunfo de Trump. Durante el curso de la investigación Flynn colaboró con los fiscales y el FBI.