Suecia, líder de nuevos casos de coronavirus en Europa

La presión hospitalaria es superior que en la segunda ola, mientras que cae la mortalidad gracias a la rápida campaña de vacunación

Los reyes de Suecia encienden unas velas en el Palacio de Drottningholm en recuerdo del primer fallecido por coronovarirus en el país el 11 de marzo de 2020
Los reyes de Suecia encienden unas velas en el Palacio de Drottningholm en recuerdo del primer fallecido por coronovarirus en el país el 11 de marzo de 2020Kate Gabor HANDOUTEFE

Suecia ocupa el triste honor de liderar durante la última semana el ranking de casos de coronavirus en el continente europeo. El país nórdico registró 625 nuevas infecciones por millón de personas, según ourworldindata.org. Por detrás, se sitúan con 521 Polonia, 491 Francia, 430 Países Bajos, 237 Italia y 208 Alemania. En comparación con sus vecinos nórdicos, Suecia registra también la mayor incidencia entre los países nórdicos. Finlandia contabiliza 65, Dinamarca 111 y Noruega 132.

“En Suecia vemos por desgracia un aumento continuado del contagio. Veremos qué ocurre esta semana. Pero definitivamente la propagación es alta y no hay ninguna señal clara de que se esté frenando”, explica el epidemiólogo jefe sueco, Anders Tegnell.

Con 9.105 nuevos casos de covid-19 y 39 muertes desde el viernes, Suecia suma 876.506 infecciones y 13.660 fallecidos desde el inicio del pandemia hace más de un año. La peor parte se la lleva el sistema sanitario. Dos de cada tres camas en las unidades de cuidados intensivos están ocupadas por enfermos de coronavirus. De hecho, actualmente los ingresados por la pandemia superan al pico de la segunda ola, 392 frente 389, aunque lejos de finales de abril de hace año, cuando se contabilizaron 558 enfermos.

“La pandemia está afectando ahora a todo el país de forma muy dura. El número de pacientes en UCI está al mismo nivel de cuando más había en la segunda ola, el 6 de enero”, reconocía este martes en una rueda de prensa Thomas Lindén, jefe de departamento de la Dirección de Asuntos Sociales, que habló de una situación “grave”.

Menor mortalidad

Sin embargo, pese al aumento de caso por la propagación de la cepa británica, la mortalidad se sitúa en 8,33 por 100.000, la sexta más baja del Viejo Continente, según la última comparativa del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC).

La tasa de mortalidad sueca asciende a 133,76 por 100.000 habitantes, tres veces más que Dinamarca, nueve que Finlandia y diez que Noruega, aunque por debajo de los países más afectados en Europa, como República Checa, Hungría, Bélgica, el Reino Unido, Italia, España y Francia

Tegnell atribuyó la baja mortalidad al efecto de la vacunación: el 18,3 % de la población adulta ya ha recibido una dosis y el 7,6 %, las dos.

Las autoridades suecas han decidido mantener hasta mayo la restricciones en un intento de aplanar la curva de contagios. “Si eso ha sido suficiente, no es un juicio que pueda sentarme aquí y hacer”, aseguraba la semana pasada en el Parlamento la ministra de Sanidad, Lena Hallengren. La prioridad del Gobierno rojiverde, insistió la ministra, fue “poner la vida y la salud en primer lugar y proteger el sistema de salud tanto como podamos”.

Los bares y restaurantes deberán cerrar a las 20:30 y tanto estos como tiendas, gimnasios y centros comerciales tendrán limitaciones de espacio y número de clientes, y se mantiene el máximo de ocho personas en las reuniones públicas, además de la recomendación de usar mascarilla en horas puntas en el transporte público. En opinión de Hallengren, el público sueco ha “cambiado realmente su comportamiento y la vida diaria es, en gran medida, ya muy restringida”