Tres muertos al día: la violencia policial desde que comenzó el juicio contra el agente Chauvin

Mineápolis se ha convertido en en una ciudad sitiada, con una sofocante presencia policial y militar

Decenas de manifestantes protestan por la muerte a tiros de Daunte Wright, en el centro de Miami, Florida, Estados Unidos
Decenas de manifestantes protestan por la muerte a tiros de Daunte Wright, en el centro de Miami, Florida, Estados Unidos FOTO: CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH EFE

Hoy comienza la recta final del juicio al expolicía Derek Chauvin por la muerte de George Floyd con la exposición de los argumentos definitivos de la defensa y la fiscalía. La muerte de Floyd a finales de mayo pasado desencadenó la mayor ola de protestas y disturbios raciales en décadas en EE UU, después de que se hicieran virales los vídeos de transeúntes que grabaron cómo Chauvin presionó su rodilla sobre el cuello de la víctima, que se quejó varias veces de que no podía respirar.

Mineápolis se ha convertido en en una ciudad sitiada, con una sofocante presencia policial y militar. Al doble vallado de tres metros de altura y los vehículos blindados que rodean desde el comienzo del proceso al juzgado, en el centro de la urbe, se han sumado refuerzos de seguridad. La zona cero de la lucha contra la violencia policial, la tristemente famosa calle 38 con la avenida Chicago, se ha convertido en centro de las protestas también por las nuevas víctimas que perdieron la vida a manos de agentes desde que comenzó el juicio. Allí se reunieron anoche 300 personas -asiáticas, afroamericanas, latinas y blancas- para recordarlas.

Daunte Wright y un error con el arma

Una de esas víctimas es el afroamericano Daunte Wright, de 20 años, que murió el domingo 11 a por los disparos de la Policía en Mineápolis. Una agente mató a tiros a Wright durante un control de tráfico en un suburbio de Minneapolis. Según dijo después, tenía la intención de usar una pistola eléctrica conocida como “taser” para inmovilizar a Wright, pero se confundió y disparó con su arma de fuego una bala que acabó con la vida del hombre.

Miles Jackson, registro controvertido en un hospital

El jueves pasado, un hombre negro murió este jueves por los disparos de la Policía en el hospital de Mount Carmel St. Ann en Westerville (Ohio). El vídeo de su muerte, capturado por las cámaras que los oficiales portan en el uniforme, desencadenó la enésima ola de controversia. Jackson fue conducido por los propios agentes al hospital. Una vez allí le pidieron que se pusiera de pie para poder registrarlo. A sus palabras le siguió un forcejeo, que terminó con uno de los policías usando repetidamente su pistola Taser sobre el Jackson. Segundos más tarde, un segundo oficial abrió fuego con su pistola. La investigación está en manos de la Fiscalía y del FBI, mientras los agentes involucrados han sido temporalmente apartados del servicio.

Adam Toledo, el niño de 13 años que murió con las manos en alto

La violencia policial no afecta solo a los afroamericanos. Otro grupo recientemente impactado han sido los latinos, después de que el adolescente Adam Toledo muriera de un disparo el pasado 29 de marzo pese a tener sus manos vacías en alto en el momento del impacto de una bala, según un vídeo publicado recientemente por el Departamento de Policía de Chicago.