Máxima tensión en la frontera entre Israel y Líbano

La escalada bélica entre ambos países llegó ayer a un nivel sin precedentes desde la última guerra de 2006

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La escalada bélica en la frontera entre el Líbano e Israel llegó ayer a un nivel sin precedentes desde la última guerra de 2006. Pasadas las diez de la mañana, se disparó una salva de 19 proyectiles desde el sur del Líbano dirigidos hacia localidades israelíes en los Altos del Golán, cercanas a la disputada zona fronteriza de las Granjas de Sheba. Y a diferencia de los tres misiles lanzados el miércoles –atribuidos a facciones palestinas-, esta vez fueron reivindicados por la milicia proiraní Hezbolá: “la resistencia islámica abrió fuego hacia territorios abiertos con decenas de misiles de 122mm”, indicó en un comunicado.Según informaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), diez proyectiles fueron interceptados por la batería antimisiles “Cúpula de Hierro”, seis cayeron en campos abiertos, y otros tres no lograron sobrepasar la frontera. No se registraron heridos ni daños materiales. Instantes después, la artillería israelí disparó hacia el origen de los lanzamientos.

Hezbolá justificó la acción como represalia a lo ocurrido en la madrugada del viernes, cuando cazas israelíes bombardearon desde el aire infraestructuras militares y lanzaderas de misiles de la milicia chiita. Los bombarderos de las FDI actuaron en respuesta a los incendios que seguían ardiendo al norte de Israel fruto de los impactos del miércoles. “Es una acción (aérea) sin precedentes en los últimos años”, indicaron las FDI.

Aunque Hezbolá mantiene un fuerte control del sur del Líbano, los disparos registrados esporádicamente en los últimos meses hacia Israel se atribuyeron a milicias palestinas locales, con el visto bueno tácito del grupo proiraní.Ran Kochav, portavoz militar israelí, aseguró que “el incidente demuestra que Hezbolá está intimidado, ya que se limitó a disparar a zonas abiertas”. Y zanjó: “se trata de una respuesta moderada, que señala que no quieren escalar la situación”. Desde tzahal avanzaron que no hay intención de elevar la situación hacia una guerra abierta. El asistente del líder de Hezbolá, Naim Qassem, alertó tras el incidente que “es Israel quien debe contenerse, de lo contrario estamos preparados para responder”.

En un clip que corrió por redes sociales, una muchedumbre de la minoría drusa en el poblado libanés de Hasbaya se abalanzó sobre la furgoneta que utilizó Hezbolá para disparar sus misiles. El vehículo se plantó en el corazón del poblado, y despertó la ira de los residentes, que al parecer detuvieron el disparo de otra ráfaga. En un país traumatizado y desintegrado tras el estallido del puerto de Beirut, la acción de ayer fue vista por Israel como “una prueba de la anarquía que reina en el sur del Líbano”.

Las FDI anunciaron que “la rutina civil en la zona fronteriza debe mantenerse”, aunque el establishment de seguridad prepara diversas respuestas militares acorde al desarrollo de la situación.