La OTAN advierte a Rusia de que el uso de la bomba atómica tendrá un precio

Stoltenberg pide no caer en el “chantaje nuclear” de Putin y defiende el derecho de Kyiv a seguir luchando por su territorio a pesar del intento de la ‘anexión’ rusa

La anexión ilegal de los cuatro territorios ucranianos ocupados por las tropas rusas ha levantado una ola de indignación en Occidente que ve con inquietud como un Vladimir Putin acorralado por las victorias del ejército ucraniano puede tomar decisiones irracionales.

Aunque la tesis compartida tanto en Bruselas como en Washington es que el paso de este viernes suponen un signo más de debilidad que de fortaleza, los temores a un ataque nuclear aumentan. A las preguntas de los periodistas, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg ha recordado a Moscú que cualquier acción de este tipo tendrá “severas consecuencias” para el país de Putin. Fuera de micrófono, la posibilidad de que los daños se extendieran a la propia Rusia es la razón esgrimida por los diplomáticos más optimistas a la hora de descartar esta hipótesis.

El secretario general de la Alianza ha comparecido de urgencia en la sede de la organización militar en Bruselas para condenar la anexión decretada por Putin y pedir al resto del mundo que no reconozca estos territorios como parte de Rusia, ya que para los aliados no hay dudas de que los referéndums celebrados han sido una maquinaria orquestada por el Kremlin.

El político noruego ha asegurado que esta anexión forzosa de territorios europeos es la mayor registrada desde la Segunda Guerra Mundial y que la superficie de las cuatro regiones equivale al tamaño de Portugal. Es la segunda vez que Rusia anexiona una parte del territorio de Ucrania de manera ilegal desde la Península de Crimea en el año 2014.

El político noruego ha recordado que estos sucesos no van a aminorar la ayuda que están prestando los aliados a Ucrania, a pesar de que los movimientos de los últimos días, tras la llamada a filas de 300.000 reservistas, suponen el momento “más serio en la escalada desde el comienzo de la guerra”.

La intervención de Stoltenberg ha llegado poco después de que el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, pidiera una vez más a la OTAN la entrada en la organización. En el año 2008, los aliados abrieron la puerta a esta posibilidad en la cumbre celebrada por Bucarest pero sin planes concretos ni gran entusiasmo. Desde entonces la respuesta ha sido más o menos la mista: largas educadas. El político noruego se ha ceñido este viernes al mismo guión.

“Todas las democracias de Europa tienen derecho a solicitar el ingreso en la OTAN”, ha recordado si bien ha matizado que “la decisión sobre el ingreso debe ser tomada por los 30 aliados”, para después remarcar que ahora la prioridad de la organización militar es ayudar al país ocupado, lo que no significa la intervención directa en el conflicto sino luchar para que Putin no se salga con la suya de manera impune.

Los países europeos también han condenado la anexión ilegal por parte de Rusia. “Ucrania está ejerciendo su legítimo derecho a defenderse de la agresión rusa para recuperar el pleno control de su territorio y tiene derecho a liberar los territorios ocupados dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas”, han asegurado en una declaración conjunta los miembros del Consejo Europeo.

Los líderes de los Veintisiete han subrayado además que “las amenazas nucleares del Kremlin, la movilización militar y la estrategia de tratar de presentar falsamente el territorio de Ucrania como el de Rusia, y pretender que la guerra puede tener lugar ahora en el territorio de Rusia, no harán tambalear nuestra determinación”.

La misma condena ha llegado desde Washington, acompañada de una nueva batería des sanciones. Los castigos anunciados este viernes por el Departamento de Estado impedirán la entrada en Estados Unidos de 910 individuos, entre ellos miembros de los ejércitos ruso y bielorruso.

Además, 278 funcionarios gubernamentales serán castigados por el Departamento del Tesoro estadounidense, lo que limitará su capacidad de acceder a fondos o realizar transacciones. El Tesoro también ha castigado a un grupo de 14 personas por su participación en el comercio y el transporte de material militar e industrial a Rusia, y el Departamento de Comercio ha añadido a 57 entidades rusas a su lista de empresas sujetas a restricciones.