Tensión

China exhibe su fuerza militar ante la posible visita de Pelosi a Taiwán

Pekín anuncia maniobras militares con fuego real a solo 125 kilómetros de Taipéi

Soldados de Taiwán participan en un simulacro de desembarco anfibio en Pingtung el jueves pasado
Soldados de Taiwán participan en un simulacro de desembarco anfibio en Pingtung el jueves pasadoRITCHIE B. TONGOAgencia EFE

El Ejército chino exhibe su fuerza frente a la controvertida gira asiática de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, que podría incluir una visita a Taiwán. Por ello, China anunció una serie de ejercicios en el Mar de la China Meridional entre el 27 y el 31 de julio, que incluirán unas excepcionales maniobras militares con fuego real a sólo 125 kilómetros de Taipei.

Los medios de comunicación estatales chinos informaron de que se realizaron simulacros en aguas cercanas a Pingtan, en Fuzhouj, provincia de Fujian, el sábado desde las 8 de la mañana hasta las 9 de la noche. Pingtan se encuentra a solo 125 kilómetros de Taiwán, al otro lado del estrecho de Taiwán.

La Administración de Seguridad Marítima de Guangdong (MSA) emitió tres avisos de navegación en los que se aconsejaba a los buques que no entraran en tres zonas designadas del Mar de China Meridional, durante las franjas horarias que van del 27 al 31 de julio. Un aviso de navegación es una advertencia pública a los marineros sobre los cambios en las ayudas a la travesía y las actividades o peligros marítimos actuales, incluidas las maniobras militares.

Las coordenadas facilitadas por la MSA incluían tres áreas muy próximas a la China continental, si bien una de ellas se encuentra a solo unos 240 kilómetros de la isla de Pratas, reclamada tanto por la República Popular China como por Taiwán, pero bajo el control de Taipéi.

Taiwán
TaiwánTania Nieto

Las maniobras se anunciaron el jueves por la tarde -horas antes deuna conversación telefónica entre los presidentes Xi Jinping y Joe Biden destinada a reducir las tensiones actuales-, pero los medios de comunicación chinos no se hicieron eco de ellas hasta el viernes por la noche.

Pekín suele realizar ejercicios militares como forma de protesta en respuesta a las actividades navales de Estados Unidos y a los acontecimientos políticos que considera “hostiles”. Antes de estas maniobras, el Ejército chino realizó dos consecutivas, una del 16 al 20 de julio y otra del 20 al 22 de julio, ambas en el Mar de China Meridional. Uno de ellos abarcó un área de casi 100.000 kilómetros cuadrados (38.610 millas cuadradas).

La frecuencia inusualmente alta de los simulacros de este mes muestra que las tensiones entre ambas potencias han aumentado tanto por la supuesta visita de Pelosi a Taiwán como por la presencia del Grupo de Ataque del Portaaviones “Ronald Reagan” en el Mar de China Meridional.

Seis amonestaciones

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, tiene previsto iniciar este fin de semana un viaje que incluye Singapur, Japón y Corea del Sur -y posiblemente Taiwán-, incluso a pesar de que la retórica se intensificara el viernes cuando Hu Xijin - un comentarista del rotativo “Global Times” de propiedad estatal china-, amenazó con que el Ejército podría derribar el avión oficial de la portavoz estadounidense.

Pelosi se ha negado a confirmar los detalles de su esperada gira por Asia, citando los riesgos de seguridad. No obstante, algunos destacados expertos estadounidenses en China han pedido a la mandataria que posponga cualquier visita a la isla y tampoco está recibiendo demasiado apoyo de sus homólogos demócratas. Asimismo el presidente Biden parece poco entusiasmado con su plan.

La gira de Asia coincide además con el aniversario de la fundación del Ejército Popular de Liberación, un día que suele utilizarse para subrayar el papel de los militares en la salvaguarda de la soberanía nacional, la unidad y la integridad territorial.

China ha respondido con firmeza frente al supuesto viaje que, de confirmarse, supondría la primera visita de un presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos a Taiwán desde 1997.

En su conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos el pasado jueves, el presidente chino Xi Jinping advirtió a Washington de que no debía “jugar con fuego” con respecto a Taiwán. Antes de la reunión diferentes organismos gubernamentales chinos ya habían emitido al menos seis advertencias oficiales contra la temida visita, y el Ministerio de Defensa amenazó con que “las acciones son la mejor respuesta.”

Bajo el mandato de Xi Jinping, China se ha reafirmado en su antigua reivindicación sobre Taiwán, que se convirtió en el hogar del gobierno chino de Chiang Kai-Shek en el exilio en 1949, tras ser derrocado por los comunistas de Mao Zedong.

A raíz de la invasión rusa de Ucrania, ha crecido el temor de que China utilice la fuerza militar para tomar la isla de una vez por todas.

Estados Unidos ha mantenido durante décadas una estrategia de “ambigüedad estratégica” en relación con Taiwán, tratando de mantener a China en vilo sin saber cómo respondería en caso de invasión, pero Biden desbarató la situación cuando en mayo aseguró que su país acudiría en defensa de Taiwán militarmente, si China lanzaba un ataque.

Washington mantiene unas relaciones bastante ambivalentes. Por un lado, “no reconoce la soberanía de China sobre Taiwán”, y por otro no identifica a la isla como Estado independiente. En cambio, se mantienen “relaciones no oficiales y no diplomáticas” con esta. Así, trata de mantener un eterno equilibrio para no alienar demasiado las relaciones con el país asiático por una parte, y asegurar la independencia de facto de Taiwán por otra.

Sin embargo, desde el estallido de la guerra de Ucrania, tanto la retórica como las actividades de ambos bandos se han agudizado. Los dirigentes chinos mostraron abiertamente su solidaridad con Moscú e insinuaron queuna solución militar similar también sería posible a medio plazo en el caso de Taiwán.