Internacional

Las tropas rusas desoyen al Kremlin y empiezan a retirarse de Jersón ante la presión de Ucrania

El Ejército ucraniano considera que las tropas están “desmoralizadas” y utilizan la artillería para volar los puentes y dificultar el avance militar

Ucrania afianza su ventaja sobre Rusia en el campo de batalla tras los rápidos avances cosechados en el sur y el este del país. Moscú ahora no tiene control total sobre ninguna de las cuatro regiones que ha tratado de «anexionar» ilegalmente. El progreso de las tropas ucranianas en la provincia sureña de Jersón es especialmente llamativo. Los ucranianos han logrado moverse de 10 a 20 kilómetros al sur, a lo largo del río Dnipro, en dirección al centro de Jersón ciudad. Al llegar a Dudchany amenazaron con rodear a otro grupo de fuerzas rusas hacia el oeste, lo que obligó a los ocupantes a retirarse del pueblo de Davydiv Brid, disputado durante meses, en el camino entre Kryvyi Rih y Berislav.

El Ejército ucraniano considera que las tropas rusas están «desmoralizadas y en retirada» por lo que intentan frenar el progreso ucraniano volando puentes y minando los asentamientos que abandonan. No obstante, la gran parte de la región de Jersón permanece todavía bajo la ocupación rusa. Los combates se producen en el territorio relativamente pequeño, pero importante, que los rusos lograron tomar en la orilla occidental del río Dniéper. Esta área incluye Jersón ciudad, la única capital regional que Moscú logró capturar durante las primeras etapas de la invasión y se considera una urbe clave para el posible intento ucraniano de liberar Crimea. Es en esta ciudad donde Rusia transfirió gran parte de sus tropas desde la provincia oriental de Járkiv, lo que contribuyó a su debacle en esta localidad del norte. De 15.000 a 20.000 efectivos se concentraron en un intento por mantener la zona bajo control.

Los analistas militares ucranianos aseguran que las tropas rusas están atrapadas. Ucrania ha cortado las rutas logísticas al hacer intransitables dos puentes en el área para el equipo militar pesado ruso y al haber atacado cruces improvisados de manera rutinaria sobre Dnipro. Este martes, 33 tanques rusos fueron destruidos y dos de ellos fueron alcanzados por la artillería ucraniana, según funcionarios ucranianos. Esto significa que Rusia apenas tiene nuevos suministros de municiones con un río cada vez más frío y de varios kilómetros de ancho que los separa de sus bases en el resto de la región.Aún así, Rusia continúa con los ataques de artillería, misiles y aviones no tripulados contra los soldados ucranianos y las áreas civiles muy por detrás de la línea del frente. Moscú se ha apoyado cada vez más en los drones kamikaze iraníes Shahed-136, más baratos que los misiles. Los utilizó la pasada noche para perpetrar un ataque masivo en Bila Tserkva, en el centro de Ucrania. Seis de los doce drones utilizados fueron derribados por la defensa aérea y la aviación ucraniana, pero el resto alcanzó sus objetivos.

Rusia también ha seguido golpeando Bajmut y Adviivka en Donetsk, donde los mercenarios del grupo «Wagner», controlado por los grupos nacionalistas rusos especialmente radicales, están jugando el papel principal. Sin embargo, según Ucrania, todos los ataques han sido repelidos.

Avance en Jersón

Las acciones rusas parecen ilógicas, según el analista militar ucraniano Mykola Bielieskov, quien escribe que Rusia apenas tiene suficientes fuerzas capaces de asegurar la defensa en las áreas que aún controla en Ucrania. Subraya que los objetivos estratégicos de Rusia en el país no coinciden con las fuerzas que desplegó cuando orquestó la invasión.

Ucrania ha sido capaz de explotar el hecho de que las tropas rusas son insuficientes a lo largo de la línea del frente acumulando grupos de fuerzas relativamente grandes, atacando profundamente y avanzando rápidamente para amenazar al enemigo con el cerco, escribe el periódico «Texty».

Esto es lo que sucedió en Liman en Donetsk, en Jarkiv y puede estar sucediendo ahora en Jersón y Lugansk. Según el gobernador de esta última región, Sergiy Gayday, «la desocupación de la región» ya está en marcha. Confirmó que se han liberado «varios asentamientos». Las imágenes de Bilogorivka demuestran el alto nivel de destrucción. Sólo se han quedado 15 de unos 850 residentes.

También se han liberado varias aldeas en el este de la región de Jarkiv, lo que significa que casi toda la provincia está ahora bajo control ucraniano. Además, abre el camino para que el Ejército ucraniano avance más hacia el norte de la provincia de Lugansk.

Gayday ha pedido a los residentes de los territorios ocupados por Rusia que abandonen los lugares para evitar pérdidas entre los civiles debido a la proximidad de los combates puesto que las tropas ucranianas se acercan a las ciudades de Kreminna y Svatove. El país está librando una batalla sin cuartel contra la ocupación rusa.