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Díaz prepara un golpe casi definitivo a la Religión en los colegios y los institutos

Planea reducir a 45 minutos a la semana la asignatura tanto en Primaria como Secundaria el curso 2019/20, prohibiendo incluso a los centros aumentar la carga lectiva en el ejercicio de su autonomía como ha sucedido en los últimos años

La Iglesia reclama a las familias que elijan la asignatura de Religión para sus hijos como una forma de completar la formación integral de la persona
La Iglesia reclama a las familias que elijan la asignatura de Religión para sus hijos como una forma de completar la formación integral de la personalarazon

Educación planea reducir a 45 minutos a la semana la asignatura tanto en Primaria como Secundaria el curso 2019/20, prohibiendo incluso a los centros aumentar la carga lectiva en el ejercicio de su autonomía como ha sucedido en los últimos años

Lejos de provocar una reflexión dialogada con las partes implicadas, las decisiones judiciales que tumbaron las normas impuestas por la Consejería de Educación para reducir la carga lectiva de la Religión a partir de 2015 y 2016 en los centros educativos de Primaria y Secundaria han provocado que el Gobierno andaluz reaccione con más fuerza si cabe y prepara un golpe casi definitivo al futuro de esta asignatura en colegios e institutos, con la consiguiente factura laboral en un colectivo compuesto por más de 2.500 profesores en la comunidad. Los borradores de los nuevos proyectos de orden que desarrollan los currículos de ambas etapas educativas reducen a la mínima expresión –la obligada por ley– la carga horaria, una sesión semanal de 45 minutos, y en el caso de Primaria elimina la opción ofrecida a la dirección de los colegios para ampliarla en el ejercicio de su propia autonomía, como ha sucedido en los últimos cursos, atendiendo a una demanda de las propias familias.

Los proyectos de orden se hallan en periodo de consulta y trámite de audiencia. Las partes interesadas tienen dos semanas aún, hasta el 7 de septiembre, para realizar aportaciones. Todo ello después de que el TSJA declarara nulas las anteriores órdenes de 2016 por defectos de forma en marzo y mayo de 2018 y con la «finalidad de garantizar la mayor seguridad jurídica» ante el eventual resultado de los recursos de casación interpuestos por la Junta contra las referidas sentencias.

Desde el sindicato CSIF lamentan el modus operandi de la Consejería, que recuerda la «improcedencia» de convocar la mesa sectorial un 26 de julio, sin citar a todos los sindicatos y remitiendo la documentación «con menos de 48 horas» para su estudio y la realización de la pertinentes propuestas. Los representantes de los trabajadores se negaron a hacer aportaciones a los textos y solicitaron una nueva convocatoria con más tiempo.

«Está claro que la administración educativa pretende aprovechar la sentencia para recortar los derechos de cientos de trabajadores que, de aprobarse el Proyecto en su redacción actual, verían mermado su horario laboral y por tanto sus retribuciones», explican desde CSIF.

Una vez más, y en medio de un periodo en el que se habla de pacto educativo, desde el sindicato advierten que este tipo de medidas «de sesgo ideológico» suponen una falta de respeto al trabajo del profesorado de Religión: «Para CSIF es una incoherencia que el currículo de Religión no se haya modificado y en cambio sí se pretenda reducir el horario para desarrollarlo, y por otra un trato discriminatorio, dado que sería la única asignatura específica a la que no se le permitiría, en el ejercicio de la autonomía organizativa de los centros, aumentar la carga lectiva mínima».

El Anexo III de la Orden de Primaria estipula que los módulos establecidos para cada área son de 45 minutos y que «excepcionalmente el centro, en atención a sus necesidades y en el ejercicio de su autonomía, podrán establecer o combinar sesiones lectivas de distinta duración dentro de la misma jornada escolar, siempre que estén comprendidas entre los 30 y los 60 minutos, y no se modifique el tiempo total semanal mínimo de cada curso y área establecido». Posteriormente, se matiza que el centro podrá distribuir el horario en el ejercicio de su autonomía organizativa y pedagógica, para ampliar horario de troncales y específicas, excepto Valores sociales y cívicos / Religión, proponer refuerzo de troncales, talleres de resolución de problemas matemáticos y de lectura comprensiva o alguna otra asignatura de libre configuración».

Por su parte, desde Apprece se insiste en que «estamos ante una decisión de política partidaria», encaminada a dejar los horarios de Religión en una sesión semanal en cada uno de los cuatro cursos de la ESO. «Con un horario reducido impuesto desde el poder político, se está menospreciando no solo las enseñanzas de Religión y a su profesorado sino también la educación en Valores Éticos, con lo que contradicen la filosofía de su propia orden y la fundamentación de la acción tutorial y de la participación de la familias en la educación de sus hijos, organizando la educación desde prejuicios ideológicos partidistas, que han sido rechazados de plano por el Tribunal Constitucional». En la ESO, el anexo IV de la orden, reduce a una sesión semanal en todos los cursos. Apprece propone impartir dos en Primero y una en el resto.