¿Por qué el precio de los alquileres de lujo en Madrid no sufre las consecuencias del Covid-19?

El precio de los alquileres en una ciudad como Madrid ha descendido a causa del coronavirus, pero las viviendas del segmento premium, como era de prever, no han sufrido estas consecuencias.

Las personas con grandes sumas de dinero y bolsillos holgados no escatiman en ningún tipo de gasto. Mucho menos, en la vivienda donde van a residir. Y es que si algo ha provocado el confinamiento, es que valoremos más que nunca la casa que habitamos: el espacio, la ventilación, las zonas exteriores, el número de habitaciones, las calidades de los muebles... Sí, ahora le damos más importancia que nunca, pero sabemos que todo eso cuesta dinero. Mucho.

El precio de los alquileres en una ciudad como Madrid ha descendido a causa del coronavirus y se espera que disminuyan aún más, pero las viviendas del segmento premium, como era de prever, no han sufrido estas consecuencias. En resumidas cuentas, lo bueno se sigue pagando.

Tanto se sigue pagando que incluso hay más demanda que oferta en los pisos de alquiler más exclusivos. Pero, ¿por qué hay tanta demanda en el alquiler? Porque las necesidades de los usuarios pueden suplirse actualmente mejor con un alquiler, siendo menos comprometido que la compra de un inmueble en este escenario tan incierto.

¿Cuánto cuesta, de media, el alquiler de un piso de lujo de 150 metros?

De media, el precio mensual por el alquiler ronda los 3.000€ en un piso de unos 150 metros cuadrados y puede llegar hasta los 7.000€ en un chalet de unos 350 metros cuadrados.

¿Cuáles son los barrios más demandados en el corazón de Madrid?

Chamberí, El Viso, Salamanca, o La Moraleja.

¿Cuál es el tipo de usuario que alquila viviendas de lujo?

En palabras de Christophe Chevallier, director de la inmobiliaria de lujo Barnes Madrid, la mayoría de las personas que acceden a este tipo de alquiler son “diplomáticos y expatriados de empresas internacionales y con un alto poder adquisitivo que esperan recibir el mismo nivel de calidad que pueden encontrar en otras grandes metrópolis internacionales, y buscan compaginar su profesión con la vida cultural, artística y social de la capital de España, uno de los grandes atributos de trabajar aquí”.