4.250 de los fallecidos en residencias de Madrid, positivos o con síntomas

Suponen el 90% del total de muertes en estos centros. De ellos, a solo 781 se les había practicado el test. Mientras, Cataluña traspasa el umbral de los 1.100 decesos

Un total de 4.750 familias de usuarios de residencias de ancianos de Madrid pasan estos días por el duelo de perder a un ser querido del que ni siquiera han podido despedirse. De ellos, 4.250 murieron por posible coronavirus. Desde el primer momento, las autoridades sanitarias a nivel mundial advirtieron que los mayores constituían el segmento de población más vulnerable ante el azote del virus de Wuhan, pero las medidas que se han ido adoptando no han impedido que lamentemos miles de fallecimientos entre los más mayores. Según los datos que ayer hizo públicos la Comunidad de Madrid, 781 de los fallecidos habían dado positivo en las pruebas de Covid-19, mientras que otros 3.479 presentaban síntomas compatibles con la enfermedad. Ambos grupos suman casi el 90 por ciento del total de muertes que se han dado desde el 8 de marzo en las residencias de ancianos.

Plan de choque

Por eso, el Ejecutivo regional activó hace un par de semanas un plan de choque para frenar la propagación del virus en estas instalaciones, una medida para la que cuenta con el trabajo de la Unidad Militar de Emergencias. Hasta el momento, los efectivos han inspeccionado 306 centros (se esperaba que llegaran a los 316 a lo largo del día de ayer), en los que viven alrededor de 14.000 residentes. Tal y como detalló el vicepresidente regional, Ignacio Aguado, ya se han repartido un total de 348.000 pares de guantes, 134.000 mascarillas, 5.400 litros de soluciones hidroalcohólicas, 5.100 gafas, 101.000 cubre zapatos, 15.400 batas, 14.000 gorros y 3.500 litros de agua entre más de 450 residencias que se encuentran en la región.

El siguiente paso ya está casi listo para ponerse en marcha: el Ejecutivo regional ha habilitado 90 plazas repartidas en dos hoteles para alojar a los usuarios no dependientes de las residencias que no presenten sintomatología y que no hayan tenido contacto estrecho con casos tanto confirmados como sospechosos. Se trata de Room Mate Alba y Room Mate Alicia, ambos en la capital y cedidos por el empresario Kike Sarasola, que ha contribuido desde el principio de la crisis poniendo a disposición de las autoridades sus instalaciones.

Cataluña, contra las cuerdas

La severa afectación del coronavirus en residencias y centros de día catalanes, con 1.123 fallecidos desde el 15 de marzo (con un incremento de 214 en un día, de martes a miércoles), ha puesto al Govern contra las cuerdas por su gestión, cuestionada por la Asociación Catalana de Recursos Asistenciales (ACRA) y los principales ayuntamientos. Ahora, el Ejecutivo de Torra trata tomar el control de la situación redistribuyendo competencias y ordenando al departamento de Salud que asuma el mando de los centros. La urgencia es máxima y desde Sanidad se encargarán del aislamiento de los pacientes, su traslado y la atención médica.

En este sentido, la directora asistencial de Atención Primaria, Yolanda Lejardi, pasará a asumir la gestión de los geriátricos de forma que «prevalezca el criterio sanitario». Su primera acción será poner a disposición de los centros los test rápidos. El gran señalado de la crisis pasa a ser el consejero de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, Chakir el Homrani (ERC), por el caos y mutismo de las últimas semanas.

La situación también es crítica en Barcelona, y su alcaldesa, Ada Colau, pide trasladar ya a pacientes, para lo que pone a disposición 667 camas en la capital catalana: 222 en los cuatro pabellones habilitados por el Ayuntamiento y 445 en hoteles. En total, la cifra de contagios asciende a 1.906.

Mientras, en Andalucía, y según los últimos datos proporcionados, 177 ancianos han perdido la vida, por lo que se va a dar prioridad a las residencias para realizar los tests rápidos. Desde el Gobierno regional aseguraron que el 85,8% de los mayores alojados en ellas «no presentan síntomas ni están en situación de aislamiento» actualmente. En Andalucía se contabilizan 1.080 residencias de mayores, tanto públicas como privadas, en las que hay 42.911 residentes, 36.820 sin síntomas. Hay 3.834 con sospecha y 1.080 confirmados, de los que han fallecido 177.

En la Comunidad Valenciana, los centros de mayores acumulan ya 1.138 casos y 218 fallecidos desde el inicio de la pandemia. La jefa de área del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, María José Sierra, afirmó ayer que «en pocos días» se conocerán los datos a nivel estatal.