Así sobreviven sin gas ni electricidad las monjas Concepcionistas de León en plena ola de frío

La religiosas de clausura sólo usan un horno para elaborar dulces y no pueden prescindir de él porque es su sustento

La madre superiora Mary explica la situación que están viviendo en el convento
La madre superiora Mary explica la situación que están viviendo en el conventoAntena 3

Que el precio de la luz en España está disparado no lo discute nadie. Y que hay muchas familias que lo están pasando mal, y más en estos tiempos de frío, donde no pueden poner la calefacción es una realidad. Este jueves vuelve a incrementarse el precio a 228,42 euros/megavatio hora (MWh), que supone el séptimo máximo histórico y con una media este mes por encima de los 180, eso sí lejos de los precios del mes de octubre cuando llegaron a los 200 euros/mwh.

Un caso llamativo es el que sucede en el Convento de las monjas Concepcionistas de León. Ante la falta de dinero para hacer frente a la subida de la luz, han decidido retornar al pasado y usar velas y linternas por la noche y sin calefacción, con una temperatura esta mañana dentro de las paredes del recinto por debajo de los doce grados. Así lo relataba la hermana superior Mary Nury Vélez, nacida en Antioquía, al entrar en directo en el programa de “Espejo Público” que dirige Susanna Griso.

Las doce monjas de este convento sólo usan la electricidad para encender el horno donde elaboran los dulces que ponen a la venta, siendo estos los únicos recursos que van percibiendo.

“El frío lo estamos afrontando poniéndonos mucha ropa, con muchas mantas, pero solventar la economía no está siendo tan fácil”, señala sor María, que también señala que en el convento no tienen ni estufas ni chimeneas para calentarse, y más en estos momentos, donde la ola de frío está pegando fuerte en la capital leonesa.

Una clausura en penuria, y aunque la religiosa ha eludido si la Diócesis de León está aportando alguna solución, sí que han encontrado una respuesta positiva por parte del alcalde de la ciudad, José Antonio Diez, que ha comprometido el apoyo del consistorio ante esta delicada situación.

Pero en el horno se trabaja sin descanso. Pastas y tartas hechas a mano que se venden en el propio monasterio. situado en pleno centro de la ciudad y en distintos puntos de la capital leonesa. Y ante la situación dramática que viven sí que están encontrando una respuesta positiva por parte de sus vecinos. “El horno es nuestro sustento, no podemos prescindir de él”, señala Sor María.

El convento, grande en su día, y por la falta de vocaciones está vacío y con algunas monjas ya en avanzada edad. Son apenas una docena, la mitad de ellas provenientes de Kenia y Colombia, la otra mitad son españolas.

Y otro de los peligros que tiene el convento es el estado de la infraestructura, según señala la madre superiora. Hay un torreón en un estado peligroso y cuando arrecia el viento o las lluvia raro es el día en que no cae alguna teja de la torre para estrellarse en el suelo.

Eso sí, comida, de momento no les falta. Están bien curtidas con su huerta, con lo que van elaborando sus manjares. Lo único que les falta son ingresos. Y a falta de ellos, sin electricidad y calefacción y a la luz de las velas y a que la temperatura se apiade de ellas para sobrevivir.